Lunes, 20 de octubre de 2008

Extracto de DOSSIER FIDES “Especial Jornada Misionera Mundial 2008” publicado por Agencia Fides el 19 de octubre de 2008


LA MISIÓN EN AMERICA LATINA

 

El Tercer Congreso Misionero Americano CAM 3

 

          Si en el 2007 fue la V Conferencia General de Aparecida, sin  duda alguna el mayor acontecimiento a nivel eclesiástico vivido en este año 2008 ha sido el Tercer Congreso Misionero Americano CAM 3 que tuvo lugar en Quito (Ecuador) del 12 al 17 de agosto, con el tema “La Iglesia en discipulado misionero” y el lema “América con Cristo: escucha, aprende y anuncia”.

En una entrevista concedida a la Agencia Fides en junio del 2006  por el  P. Timoteo  Lehane, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias de Ecuador afirmaba que  en este Congreso  “queremos dar gran atención a las Iglesias particulares para ver como pueden responder al desafío de la nueva evangelización. Buscar nuevos métodos y enfoques para trabajar con los jóvenes”. “América - continuaba el P. Timoteo,- debe apoyar la misión universal de la Iglesia, debe retomar la propuesta misionera desde su pequeñez, su pobreza y martirio. Las iglesias particulares deben darse cuenta de su responsabilidad. Esta conciencia misionera comienza a despertarse, hay ya muchos sacerdotes jóvenes en los que se despierta este espíritu misionero, así como muchos jóvenes y laicos que desean ir de misiones. También tiene un papel muy importante en este sentido las nuevas Congregaciones autóctonas que quieren ser misioneras y los nuevos movimientos que comienzan a se muy numerosos en América. Hay que concienciar también a los Obispos que América debe proyectarse hacia el mundo. Europa respondió al llamamiento misionero en su momento, ahora le toca el turno a América. (Ver Fides  27/6/2006).

Y en otra  entrevista de junio del 2007 decía al respecto que “aunque América tiene una gran experiencia de animación misionera con todos los Congresos Misioneros que ha realizado, debe sin embargo, dar más pasos para ser más misionera, para salir de sus fronteras. América será misionera desde la pobreza, la pequeñez y el martirio y tendrá que ir definiendo como se va a realizar esto”. Por ello consideraba que el fruto principal de este Congreso  debía ser “consolidar el caminar misionero de América y que  muchas diócesis se  comiencen a reconocerse como misionera y mucha gente tome más conciencia de su compromiso misionero en la Iglesia”. (ver Fides  4/6/2007)

          Unos días antes de la celebración del congreso los restos Santa Teresa de Lisieux, Patrona de las misiones  paso por todas las diócesis del país y han permanecido hasta el final del evento. En total han estado ocho semanas en el país. Durante la Eucaristía de clausura del Congreso el día 17 de agosto tuvo lugar el lanzamiento de la Gran Misión Continental.

 

La preparación del Congreso

 

         Desde aquel 30 de noviembre de 2003 en que el Cardenal Antonio González Zumárraga, en nombre de la Iglesia del Ecuador aceptó en Guatemala, en la misa de clausura del CAM 2 comla7  la sede del CAM 3 comla8, siempre estuvo pendiente de cada paso organizativo en función del Congreso Americano Misionero. En abril de 2004 la Asamblea Plenaria del episcopado Ecuatoriano le nombró Presidente de la Comisión Central del CAM 3 comla8, y desde entonces, junto al p. Timoteo Lehane, svd. Coordinador General del evento y a Osvaldo Fierro Terán, Secretario Ejecutivo del mismo, estuvo apoyando todas y cada una de las acciones emprendidas tanto para la organización como para la ejecución de la serie de actividades que se desprendían a diario para articular el caminar del ecuador y de América hacia el CAM 3 comla8. (El Card. Antonio González Zumárraga

 

Los tres ejes centrales que han centrado el camino de preparación del Congreso son:

- Reavivar el acontecimiento de Pentecostés en las Iglesias particulares para que todo el Pueblo de Dios sea invitado a "recordar con gratitud el pasado, a vivir con pasión el presente y a abrirse con confianza al futuro" en la responsabilidad histórica de la Iglesia anunciando el Evangelio (NMI 1)

 - Impulsar con renovada imaginación y creatividad la Nueva Evangelización en el contexto de un mundo globalizado, que tenga el nuevo " ardor " de los discípulos del Señor, generador de "un entusiasmo incontenible en la tarea de anunciar el Evangelio" e implemente nuevos "métodos " para la Evangelización (SD 28-30)

- Propiciar que las Iglesias particulares de América se abran a la Misión Ad Gentes donde Cristo y su Evangelio no es conocido y donde faltan comunidades cristianas suficientemente maduras para encarnar la fe en el propio ambiente y anunciarla a otros " (RM 31.33).

 

El objetivo principal del CAM 3 era que “todas las Iglesias particulares que peregrinan en América reconozcan su corresponsabilidad en la evangelización y en la misión ad gentes”. Se busca además formar discípulos misioneros del Evangelio de la vida y la esperanza, comprometer a las familias cristianas en la misión evangelizadora; fomentar la dimensión misionera de la parroquia.

 

Para estructurar el proceso de preparación y la celebración del CAM 3, con el apoyo de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, se conformaron las Comisiones nacionales: Central, Ejecutiva, Teológica, Económica, Metodológica y en la arquidiócesis de Quito se estructuró de manera especial la Comisión de la Sede (ver Fides 4/6/2007).

 

 

Simposios de Misionología Internacional

 

         En el camino de preparación se realizaron dos Simposios de Misionología Internacional para profundizar en la temática del CAM 3 y recoger los aportes de los participantes para elaborar el Instrumento de Trabajo de preparación al CAM 3.

          El Primer Simposio de Misionología se realizó en Quito del 1 al 5 de agosto del 2006 y participaron invitados de toda América relacionados con la acción misionera de la Iglesia: los presidentes de los departamentos de Misiones de las Conferencias Episcopales, delegados del CELAM, Obispos Misioneros, los Directores Nacionales de Obras Misionales Pontificias, los superiores provinciales de algunas congregaciones misioneras que trabajan en el Ecuador, los vicarios generales de las Iglesias Particulares del Ecuador, representantes de movimientos laicales y juveniles e invitados especiales.

Los objetivos generales de este Primer Simposio eran  tres: reflexionar y profundizar la visión misionológica frente al mundo de hoy; preparar los contenidos del Instrumento de Trabajo para el CAM 3 y preparar el aporte en clave misionera, para la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Las ponencias durante el Simposio están estructuradas según los tres ejes temáticos en torno a los cuales giraba el contenido del Instrumento de Trabajo: Pentecostés, Discipulado, Evangelización. Entre ellas destacan: “Pentecostés: La novedad del Espíritu Santo en Pentecostés”; “Pentecostés: El Espíritu Santo en el mundo de hoy”; “Discipulado: A la Escuela Permanente de Dios y sus designios”; “Discipulado: A la escucha permanente del mundo de hoy”; “Evangelización: La misión de los Hechos de los Apóstoles”; “Iglesia: Comunidad evangelizadora en el mundo de hoy”.  

El Segundo Simposio Internacional de Misionología como preparación al CAM 3  se celebró también en  Quito del 30 de julio al 3 de agosto del 2007 con el  titulo “Antropología y Pastoral de la Misión”.  El objetivo general del Simposio es reflexionar sobre la Antropología y la Pastoral de la Misión para dar un aporte a la presentación del CAM3 y la gran Misión Continental  

Los temas generales de este Simposio fueron "Nuestro discipulado misionero hoy", “Llevados por el Espíritu nos encontramos en la misión” y “Nuestra Iglesia de hoy: desde una identidad discípula y misionera”

         Durante la celebración de este Segundo Simposio fue presentado  ante las delegaciones de 17 países de América que participaron el Instrumento de Trabajo del CAM 3, fruto de tres años de trabajo de la Comisión Teológica del CAM 3. El Instrumentum fue presentado por  Mons. Julio Terán Dutari, Presidente de la Comisión Teológica y el P. Santiago Ramírez, miembro de la misma. El Documento, que fue  enviado a todos los Obispos Presidentes de todas las Conferencias Episcopales en América para su estudio y reflexión,  estaba en estrecha relación con el documento final de Aparecida y estaba articulado en cinco capítulos que llevan por título: “La Iglesia en discipulado misionero”, “Nuestra vida misionera en América desde los CAMS-COMLAS”, “Discipulado: Comunidad discípula de Jesús”, “Pentecostés: Comunidad llevada por el Espíritu” y por último, “Evangelización: Comunidad misionera para la humanidad”.  

En el mes de noviembre del 2006 el Cardenal Antonio González Zumárraga, Presidente del CAM3 solicitó al Santo Padre una oración para el Congreso, que fue presentada oficialmente en el mes de agosto del 2007, durante la celebración del Segundo Simposio Internacional de Misionología. Tanto a nivel nacional como internacional la oración se convirtió  en un valioso instrumento de animación para la preparación del Congreso.

 

Carta Misionera de los Obispos de Ecuador

 

Del 23 al 27 de abril del 2007 se realizó la Asamblea Plenaria del Episcopado Ecuatoriano, dedicada a la Dimensión Misionera de la Iglesia Particular (ver Fides 21/4/2007). Durante la misma Mons. Raúl Vela, Arzobispo de Quito y anfitrión del CAM 3 realizó una presentación general del Congreso. Se analizó además el borrador de la Carta Misionera como parte importante en el proceso preparatorio.

Los Obispos de Ecuador  presentaron la Carta Misionera durante la celebración de su Asamblea Plenaria del 15 al 19 de octubre 2007,  para animar la Iglesia del Ecuador hacia el Tercer Congreso Misionero CAM3 y hacia la Gran Misión Continental, renovando el seguimiento entusiasta de Jesucristo como discípulos y misioneros.

         Comienzan los Obispos realizando una breve descripción de la perspectiva histórica de la Misión en Ecuador, país donde las misiones “empezaron en los albores de la Conquista, bajo la protección de la Virgen María, a cuyo patrocinio siempre ha encomendado la Iglesia su acción misionera”. “Con profundo espíritu de fe, sacrificio heroico y entrega generosa - continúan los Obispos - los misioneros instruían y educaban a los indígenas en la fe católica y realizaban a favor de ellos diversas acciones humanitarias”. Pero la labor misionera también tiene sus sombras que hay que reconocer. Entre estas sombras señalan los Obispos que falta todavía “promover y formar la conciencia misionera a todo nivel. No se ha logrado responder con una adecuada evangelización a la cultura secularista y laicista. También necesitamos mayor apertura y generosidad: estamos acostumbrados a recibir y nos cuesta dar desde nuestra pobreza. Por ello, el Ecuador tiene muy pocos misioneros ‘ad gentes’”.

La Iglesia es la continuadora de la misión evangelizadora de Jesucristo. Para ello “es necesario suscitar un nuevo anhelo de santidad entre los misioneros y en toda la comunidad cristiana, particularmente entre aquellos que son los colaboradores más íntimos de los misioneros”. La Obra de la evangelización, afirman los Obispos, “es tarea esencial de toda la Iglesia, que, en sus distintos niveles es depositaria de la misión salvífica de Cristo. La Iglesia no puede renunciar a realizar su misión, tanto entre los ya bautizados como entre los que todavía no han oído hablar de Cristo”. Esta misión es para comunicar vida, afirman los Obispos, vida que “se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad”. En efecto, “los que más disfrutan de la vida son los que, dejando ciertas seguridades y comodidades, se entusiasman por comunicar la vida a los demás”, continua el texto. Buscando además ser fieles a las orientaciones y exhortaciones de Aparecida, los Obispos del Ecuador asumían  el compromiso de llevar a cabo una Gran Misión a  realizarse  en cada una de las jurisdicciones eclesiásticas del país

Concluyen los Obispos la Carta Misionera invitando a todos “a actualizar y personalizar la misión o envío de Cristo. El imperativo evangelizador que Jesucristo hace a la Iglesia universal, lo hace también a la Iglesia particular y, dentro de ella, a cada parroquia, a cada párroco, a cada fiel cristiano. La respuesta depende de todos y de cada uno”.

 

Congresos Misioneros Diocesanos y Nacionales

 

         En varias Iglesias Particulares del Ecuador se han llevado a cabo Congresos Misioneros Diocesanos como parte vital del proceso que se desarrolla en cada Iglesia particular así como diversos Congresos Misioneros en todos los países de América Latina, entre ellos Venezuela (9 - 13 abril); Bolivia (16 - 20 abril); Ecuador (2 - 3 mayo); Brasil (1 - 4 mayo); Uruguay (5 mayo); El Salvador (16 - 18 mayo); México (30 - 31 mayo); Costa Rica (31 mayo); Paraguay (11 - 13 junio) y República Dominicana (17 - 20 julio).

 

La celebración del CAM 3

 

         Según los datos suministrados en el Congreso ha habido un total de 3110 participantes; 1219 misioneros de los 5 continentes que se han alojado en casas de familias quiteñas, así como también, 955 misioneros nacionales; 94 invitados especiales entre los que se encuentran: Presidentes de Conferencias Episcopales, Generales de Congregaciones Religiosas, Provinciales, Delegados de Comunidades Religiosas, Autoridades Eclesiales, Ponentes, Comentaristas y otros invitados. En el CAM 3 han participado también Su Exc. Mons. Robert Sarah, Secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y el P. Vito del Prete, PIME; Secretario General de la Pontificia Unión Misionera.  Los participantes provenían de los siguientes países de Europa: Italia, España, Alemania, Polonia, Suiza, Portugal; de América: Colombia, Brasil, Honduras; de África: Etiopía; de Asia: Indonesia y de Oceanía: Papua Nueva Guinea. Ha habido delegaciones de 33 países, entre ellos 80 Obispos, 465 sacerdotes, 250 religiosos, 22 diáconos, y 664 laicos. Del Ecuador participaron 21 obispos, 133 sacerdotes, 307 religiosos, 21 diáconos, 87 seminaristas y 816 laicos. En representación del Santo Padre Benedicto XVI fue enviado el Cardenal Nicolás López Rodríguez, Arzobispo de Santo Domingo (Republica Dominicana)  y Primado de América Latina.

 

         Cuatro cardenales, más de 100 obispos de toda América, (entre ellos las principales autoridades de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, el Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM, y obispos y delegaciones de varias conferencias episcopales del continente) parte de Europa y África, 600 sacerdotes del mundo entero, y 16.000 asistentes, reunidos en el Coliseo General Rumiñahui de la ciudad de Quito, celebraron la Eucaristía de Apertura del Tercer Congreso Americano Misionero CAM3 presidida por el delegado pontificio, el Cardenal Nicolás de Jesús López.   

           Su Santidad Benedicto XVI envió un mensaje que fue leído durante la ceremonia por medio del cual  se hacia presente a través de su  Enviado Especial, mostrando su “cercanía espiritual y gozo al saberles unidos en un mismo sentir y en un mismo pensar con miras a que las comunidades eclesiales de América se renueven mediante la conversión al Señor Jesús, que tuvo siempre como alimento hacer la voluntad de Dios, su Padre”. En el Mensaje el Santo Padre consideraba el Congreso como “una oportunidad incomparable que el Espíritu Santo brinda para profundizar en la experiencia importante que supuso la celebración de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, así como en el programa evangelizador que de allí emanó, dando de este modo un paso más en el impulso del ardor misionero en América”.

         También afirmaba que es precisamente el Señor, el verdadero Maestro quien “los iluminará para que, dando cabida en sus corazones a su mensaje de amor y redención, vayan y den frutos de santidad copiosos y duraderos”.

         A continuación recordaba que en el marco del Congreso tendría lugar el solemne inicio a una “Misión continental”, durante la cual “las distintas Iglesias particulares en América Latina y el Caribe van a intensificar su quehacer, para que el Señor sea cada día más conocido, amado, seguido y alabado en esas benditas tierras”. “Queridos hermanos y hermanas – continua el Santo Padre -  con mansedumbre y fortaleza, con la caridad que el Espíritu Santo ha derramado en nuestro interior, les animo a compartir con otros este tesoro, pues no hay riqueza mayor que gozar de la amistad de Cristo y caminar a su lado. Merece la pena consagrar a esta hermosa labor nuestras mejores energías, sabiendo que la gracia divina nos precede, sostiene y acompaña en su realización”. Y recuerda a todos que el servicio más importante que podemos brindar “es el anuncio claro y humilde de Jesucristo, que vino a este mundo para que tengamos vida y la tengamos en abundancia”.

         El Papa hace referencia a continuación al tríptico que ha ofrecido a cada uno de los Presidentes de las Conferencias Episcopales de Latinoamérica y el Caribe en el que aparece Cristo glorioso que, con sus brazos abiertos, acoge a todos pues “Él nos precede en el camino de la vida y nos ayudará a aspirar a la santidad, de modo que se despierte en cada bautizado el misionero que lleva dentro de sí y se venza la vacilación o la mediocridad que a menudo nos asalta”.

         Posteriormente, el Arzobispo de Quito, Monseñor Raúl Vela Chiriboga saludó a todas las delegaciones que asisten al Tercer Congreso Misionero y con una oración pidió a Dios que cuide "de nuestra Patria, el Ecuador, porque estamos en una situación delicada", expresó, en alusión a la confrontación gubernamental por los cuestionamientos realizados por la jerarquía de la iglesia católica al proyecto de nueva constitución que fue sometida a referéndum el 28 de septiembre pasado.

 

         Durante el Congreso ha habido  tres ponencias principales a cargo de Su Em. el Cardenal Oscar Rodríguez Arzobispo de Tegucigalpa, el miércoles 13 de agosto de 2008, con el tema: “Discipulado; Comunidad discípula de Jesús”; Su Exc. Monseñor Luis Augusto Castro Arzobispo de Tunja, Presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, el jueves 14 de agosto de 2008, con el tema: “Pentecostés: Comunidad llevada por el Espíritu” y su Exc. Mons. Edwin Krautler, Obispo de Xingú (Brasil) el viernes 15 de agosto de 2008, con el tema: “Evangelización: Comunidad misionera para la humanidad”.

         Se han realizado también varios foros misioneros. Cada uno de los foros será preparado por los diferentes países que participarán en el CAM 3: Misión Ad Gentes en el mundo de Hoy (Congregaciones misioneras); Misión y Familia (Puerto Rico); Misión y globalización (Uruguay); Misión, Exclusión y migración (Brasil); Misión y Laicado (Venezuela); Misión y Juventud (El Salvador); Misión, actividad y dignidad humanas (Colombia); Misión, Culturas y Pueblos (Bolivia y Ecuador); Misión y Ecología (Chile y Panamá); Misión y Medios de Comunicación Social (Bolivia); Misión, Ecumenismo y diálogo intereligioso (Chile); Misión, educación y mundo intelectual (México); Espiritualidad Misionera (Argentina); Misión y fundamentalismo religioso (Perú); Misión y mujeres (Paraguay y Santo Domingo); Misión, ciencia y tecnología (Estados Unidos)   (Agencia Fides 31/3/2008)

 

Declaración final

 

         Al termino de los trabajos del Tercer Congreso Misionero CAM 3 se difundió una declaración final, en la que se muestran dispuestos a anunciar el Evangelio, construir un mundo fraterno, justo y solidario y ser colaboradores del Espíritu en la construcción del Reino.

         La declaración se articula en 17 puntos que toca diversos aspectos de la misión de la Iglesia. Recuerdan en primer lugar que la misión ad gentes es “Misión para la humanidad” y muestran su compromiso de “asumir con entusiasmo y corresponsabilidad eclesial la Misión Ad Gentes que implica una conversión personal y el cambio de estructuras pastorales para que el Evangelio llegue a todos”. Dentro de esta misión “urge una opción fuerte por la formación y acompañamiento de las familias cristianas para que sean evangelizadoras y misioneras con su vida, fidelidad y comunión”, por ello se buscará revitalizar la Pastoral Familiar y apoyar experiencias de familias misioneras Ad Gentes.

         Otro punto importante es la migración y exclusión que constituyen “un desafío de primera categoría, palpable en la situación de niños, mujeres, hombres y familias que viven atropellos en sus derechos”. Se debe pues promover la cultura de la dignidad humana.

         Respecto al laicado se manifiesta la necesidad de formación integral espiritual, pastoral y misionera, que les haga corresponsales de la Gran Misión Continental. Así mismo los jóvenes asumen el Proyecto Misionero Americano.

         “Como Iglesia valoramos y respetamos a los pueblos indígenas y afro descendientes del continente, asumimos la urgencia de reconocer sus espacios, expresiones y tradiciones para que tengan su lugar en la sociedad y en la Iglesia”, continúa la Declaración.

         Otro punto importante son la misión y los medios de comunicación para “responder a las nuevas situaciones históricas, sociales y eclesiales, comunicando el amor de Dios y la Buena Nueva del Reino con una comunicación testimonial, coordinada e integrada en la pastoral ordinaria”.

Los misioneros también se comprometen en el campo de la educación para “crear, con los actores del ámbito educativo, espacios de formación y diálogo profético para ser testigos de la Buena Nueva del Reino en el mundo contemporáneo”.

         También los religiosos y religiosas, están llamados a ser Discípulos Misioneros “con sólida espiritualidad trinitaria de la acción entre los más pobres y diferentes; con un corazón indiviso y solidario que ama a todos; encarnados en cada cultura de manera desprendida, abiertos a la Misión y al envío Ad Gentes”.

         “Misioneros de América. Hoy, al concluir el CAM3 comla8, Jesús nos envía a ser testigos de todo lo que hemos escuchado, aprendido y anunciado hasta los últimos confines de la tierra”, concluye la Declaración Final.   (Agencia Fides 1/9/2008)

 

Mensaje del CAM 3 a la humanidad Familia de Dios

 

         También se difundió al termino del Congreso el “Mensaje del CAM 3 a la humanidad, Familia de Dios” en el que se recuerda que “es el Espíritu el que nos impulsa a sentir con Asia, África, Europa y Oceanía; a querer compartir nuestra fe y hacer juntos el camino del Reino”. Los misioneros reafirman además su deseo de permanecer siempre como discípulos y “seguirle dejando atrás situaciones establecidas, redes, barcas, padres, tierra, todo; estructuras, éxitos y estilos que establecen y dan seguridad”. En efecto, “la centralidad de Cristo en nuestra vida de discípulos es la raíz de la identidad misionera, crea y renueva constantemente la comunión fraterna y sostiene el compromiso en la transformación del mundo por medio del servicio misionero”.

En una misión que va a contracorriente de la sociedad es necesario asumir “el reto del crecimiento de la pobreza que afecta a la mayoría de la población mundial y que es consecuencia de la expansión de estructuras y sistemas socioeconómicos y políticos injustos”.

La Misión, continua la declaración, se sitúa en el corazón del mundo, por ello “miramos a la sociedad entera en sus aspiraciones, proyectos, humanismo y sed de Dios. Nos duele verla sufrida por la crisis del modelo económico y social, por la crisis ecológica, cultural y democrática; más aún por la pobreza, la exclusión, la violencia y la persecución”.

Ante esta situación, los misioneros recuerdan que no hay recetas concretas “sino la confianza en el Señor, el corazón abierto y dar razón de nuestra esperanza a la luz del Evangelio”. “Estamos convocados a comprometernos con nuestra iglesia y sociedad, colaborando en definir y realizar etapas, prioridades y metas de esta historia; a vivir la solidaridad, el compartir y la gratuidad vividas por la comunidad misionera”.

Concluyen manifestando su deseo de “ponerse con la Iglesia en estado permanente de misión”, “ser servidores entre los pobres, consuelo y fortaleza del corazón” y “dar vida a toda la humanidad, comunicar la belleza y el vigor de Jesús, reconciliar y unir a la familia humana”.  (Agencia Fides 1/9/2008)

 


Publicado por verdenaranja @ 22:55  | Misiones
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