Martes, 04 de noviembre de 2008

Palabras del Director de Caritas Diocesana de Tenerife al presente la Memoria 2008.

¿Qué hacemos?
Nuestras Acciones


Aquí están las respuestas. En muchas ocasiones, a lo largo de este pasado año 2007, diversas personas me han hecho las mismas preguntas : ¿Qué hacéis en Cáritas? ¿Qué es Cáritas? ¿De qué se alimenta Cáritas económicamente?


Queridas hermanas, queridos hermanos. He contestado a esas preguntas, siempre, con los mismos argumentos que figuran aquí, en esta memoria. Pero antes de seguir con mis palabras quiero dedicarles y expresarles de la única forma que puedo hacerlo una sola palabra, muy rica, pero que cuando se dice con el corazón y con plena convicción de que nos sale espontáneamente y con total sinceridad, llena nuestras vidas; esa palabra es ni más ni menos que GRACIAS. Y esas "gracias" con mayúscula, con letra grande, es porque no me cabe la menor duda de que todas y todos ustedes tienen un corazón muy grande; no en vano mucho de lo que pueden ver aquí se ha llevado a cabo gracias a su generosidad; a su bien hacer y a su apuesta por esas personas marginadas y que, sin duda, uste­des y nosotros creemos que deben formar parte de nuestra sociedad, como seres humanos que son, con los mismos derechos y obligaciones que tenemos usted y yo.


Bien; decía que tienen en sus manos todo el trabajo de Cáritas en la Diócesis tinerfeña a lo largo del último año.También hay números, pero números con rostro como gustamos de llamar en Cáritas a esas cifras. Porque nuestra misión son las personas más débiles, quienes necesitan de ayuda en cualquiera de los ámbitos de la sociedad; son, en definitiva, los últimos y no atendidos.


Pero no crean, queridas amigas y queridos amigos, que esas y esos últimos
y no atendidos son pura y exclusivamente quienes necesitan un pan para alimentarse o una ayuda para pagar el recibo de un suministro primordial, no.También son quienes padecen otro tipo de exclusión:

quienes están solos. Quiero que sepan que hay personas que únicamente nece­sitan hablar; hablar con otra u otras personas, porque la soledad es otra de las formas de exclusión social; y muy grave. Claro, esas "atenciones" de las y los agentes de Cáritas que también realizan día a día y llevan a cabo con amor y paciencia, no figuran en esta memoria que usted hojea. Por eso quiero que conozca ese otro tipo de ayuda que llevamos a cabo.


Puede comprobar por esas cifras, por los números que digo, que Cáritas sigue necesitando de su gran corazón, de su inmensa sensibilidad hacia quienes dependen de ese "granito de arena" que usted y muchas personas más, aportan para atender y paliar esas necesidades. Todavía son muy cuantiosos los ingresos que percibimos por subvenciones oficiales o privadas; pero estoy convencido de que cada vez más la generosidad de todas y de todos hará que vayamos acortando esas distancias y aquello que hoy cubre esos dineros lo hará mañana con los suyos por la esplendidez de nuestro pueblo, solidario cien por cien con quienes lo pasan mal y esperan ayuda.


Gracias a Dios, a pesar de las dificultades sabemos que contamos con usted; con su generosa ayuda en bien de hermanas y hermanos que desean y merecen una vida algo mejor que la que tienen.

Mi sincera gratitud.


Leonardo Ruiz del Castillo
Director de Cáritas Diocesana


Publicado por verdenaranja @ 22:44  | Caritas
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