Domingo, 09 de noviembre de 2008

DOMINGO 33 DEL TIEMPO ORDINARIO / A

16 de noviembre de 2008

 

El Señor, que un domingo más nos invita a participar de su banquete, esté con todos vosotros.

 

En estos últimos domingos del año litúrgico somos invitados a reafirmar nuestra esperanza en la vida eterna. El evangelio de hoy nos insistirá en que debemos trabajar los dones que Dios nos ha con-fiado, para ser así dignos de "pasar al banquete de nuestro Señor".

 Mensaje que escuchamos hoy en la Jornada de la Iglesia Diocesana, la que anualmente reclama nuestra colaboración para mantener entre todos nuestra Iglesia.

 
A.      penitencial: Porque a menudo no dejamos que la esperanza ilumine nuestro corazón; porque a veces la pereza nos priva de hacer rendir nuestros talentos; porque nos desentendemos demasiado del mantenimiento de nuestra Iglesia, pedimos perdón al Señor:

 

     -         Tú, que levantas al caído. SEÑOR, TEN PIEDAD.

-         Tú, que nos guardas de todo mal. CRISTO, TEN PIEDAD.

-         Tú, que has dado la vida para que tengamos vida eterna. SEÑOR, TEN PIEDAD.


1. lectura
(Proverbios 31,10-13.19-20.30-31): En esta primera lectura escucharemos el elogio pronunciado por un sabio del Antiguo Testamento a una buena esposa. Elogio basado en la capacidad del trabajo y en la fe confiada en el Señor.

 

2. lectura (1 Tesalonicenses 5,1-6): Los cristianos de Tesalónica estaban preocupados por saber cuándo ocurriría el fin del mundo y qué sucedería aquel día. San Pablo les escribe para tranquilizarles y para exhortarles a estar siempre preparados.

 

Antes del aleluya (Evo Mateo 25,14-30): Jesús nos invita a no cruzarnos de brazos, sino a poner a trabajar los dones que hemos recibido. Acojamos con alegría esta palabra de salvación.

 

Oración universal: Presentemos nuestras plegarias a Dios, nuestro Padre, diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

 

Por el papa Benedicto, por nuestro obispo .................. por nuestros sacerdotes. Para que con su palabra
y su vida sean estímulo de fe y de esperanza para el pueblo cristiano. OREMOS:

 

Por nuestra Iglesia diocesana. Para que disponga de los recursos materiales necesarios para llevar a cabo toda su actividad y mantener todas sus obras apos­tólicas. OREMOS:

 

Por los responsables de la economía de la Iglesia. Para que ejerzan su responsabilidad con dedicación y acierto. OREMOS:

 

Por los que sufren a causa de la soledad, la enfer­medad, el hambre o la pobreza. Para que no les falte la ayuda de los que pueden hacer más llevadera su situación. OREMOS:

 

Por todos los que estamos aquí. Para que, cuando termine nuestro peregrinar en este mundo, el Padre del amor y de la misericordia nos reciba con nues­tros hermanos difuntos en el banquete de su Reino. OREMOS:

 

Escucha, Señor, las oraciones que te hemos diri­gido, y conviértenos en administradores diligentes de los talentos que nos has confiado. Por Jesu­cristo, nuestro Señor.

 

Padrenuestro: Con Jesucristo, y como Jesucristo nos enseñó, le pedimos al Padre que venga a nosotros su Reino. Confiadamente, nos atrevemos a decir:

CPL


Publicado por verdenaranja @ 21:58  | Liturgia
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