Jueves, 13 de noviembre de 2008

Bhubaneswar (Agencia Fides) – Dar esperanza y valor a los fieles cristianos en Orissa, dar gracias a las organizaciones internacionales que se han movilizado, expresar cercanía y conforto a cuantos son víctimas de la persecución en nombre de Cristo: con esta finalidad los seis Obispos del estado de Orissa (India oriental) escribieron una conmovedora Carta Pastoral a todos los fieles, dando una mirada a la situación después de la ola de violencia anticristiana que sacudió el estado.

 

 

 

Carta Pastoral de los Obispos de Orissa

 

Queridas hermanas y hermanos en Cristo,

 

“El Señor es mi Pastor nada me puede faltar”

 

En este tiempo de crisis y conflicto, venimos a vosotros a través de esta carta pastoral para expresaros nuestra solidaridad con vosotros, para rendir homenaje  a aquellos hermanos y hermanas que han dejado sus vidas por el bien de su fe, para consolar a aquellos que ha sido ofendidos, para estar con aquellos que han sido traumatizados por la violencia y el tumulto desatado sobre los cristianos, para hacer todo lo que según nuestra capacidad asegure la rehabilitación de aquellos que han perdido sus casas, prosperidad, iglesias, instituciones, etc., para estar al lado de aquellos cuyos derechos han sido violados, y para asegurar que la justicia se haga a todos los que han sufrido por la violencia contra los cristianos de Orissa.

 

Somos honrados por vuestra fuerte adhesión  a vuestra fe y por vuestra confianza en Jesucristo como el Salvador y Señor. Somos honrados por vuestra buena voluntad de avanzar  a través de toda clase de humillaciones, pruebas e incluso persecuciones por el bien de vuestra fe. Estamos orgullosos de vosotros por vuestra capacidad a resistir todas las formas de intimidaciones y amenazas. Rogamos con vosotros a Jesús nuestro Salvador y Señor por la resistencia continua de modo que todos nosotros podamos continuar llevando su misión de compasión, amor, unidad, justicia y paz.

 

Aunque un poco tarde, esta carta pastoral llega a vosotros para expresaros nuestra solidaridad en este tiempo de profunda crisis y conflicto; para compartir nuestra propia preocupación por la violencia que se nos hace a nosotros los cristianos; para condenar todas las formas de violencia;  para exigir del Gobierno que se proporcione la seguridad adecuada a todos, que se inicie ayuda y rehabilitación en plena medida, que la vida en los campos de ayuda se haga más humana;  para exigir del gobierno que se castigue a los culpables; para exigir del gobierno que se anuncie y se asuma un paquete de compensación adecuada.

 

Condenamos con fuertes palabras la muerte de Swami Laxmanananda Saraswati y demandamos del Gobierno que los culpables sean identificados y castigados. Reiteramos el hecho que ningún cristiano, ni la institución o liderazgo de la Iglesia  está involucrado en este asesinato. Condenamos también con inequívocas palabras la violencia que se ha desatado sobre los cristianos como una secuela de la  muerte de Swami Laxmanananda. Condenamos con fuertes palabras las mentiras que se propagan  por intereses creados que los cristianos estuvieron detrás de la muerte de Swami. En cambio reiteramos el hecho que el amor y la misión compasiva de la Iglesia continúe sin tener en cuenta la persecución.

 

Comprendemos los factores y fuerzas que están detrás de la violencia contra los cristianos. La Iglesia ha permanecido al lado de los pobres y los marginados. A través de la educación, salud, programas de viviendas y empleo, la Iglesia ha estado concientizando y despertando entre los comunidades vulnerables. Ellos en cambio están demandando sus derechos. Esto no es agradable a  los poderes que existen porque temen que su posición sea cambiada por el pueblo pobre. Por consiguiente, han tomado la violencia: Pero condenamos esto y  repetimos nuestra resolución de continuar los servicios de la iglesia.

 

Apreciamos que muchas iniciativas  tomadas por muchos individuos, organizaciones, organizaciones de la sociedad civil, personas y casas de los medios, NGOs, academias, activistas políticos, ciudadanos concientes y personas de todos los trabajos de la vida de Orissa e India estén a lado de los cristianos que fueron perseguidos por su fe. Estamos emocionados por su sentido de solidaridad y unidad con todos aquellos que son afectados por la actual violencia en Orissa. A pesar del miedo de ser identificados por las fuerzas fundamentalistas, estas personas han permanecido junto a nosotros como ciudadanos del mismo país, aunque nuestras religiones  puedan ser diferentes. Expresamos a ellos nuestra gratitud.

 

También queremos expresar nuestra gratitud a todas aquellas organizaciones – nacionales e internacionales – que permanecen con nosotros en este tiempo de crisis y conflicto y proporcionan diversas ayudas. En su nombre, damos las gracias a los cristianos individuales, parroquias, Diócesis, CBCI, otras iglesias, instituciones de la iglesia por todo el país y en el extranjero que levantaron su voz contra la violencia sobre nosotros y dieron solidaridad y ayuda.

 

Sobre todo, queremos expresar nuestra gratitud a las personas de todas las religiones de Orissa e India, que a pesar de los esfuerzos por las fuerzas fundamentalistas y algunos partidos políticos para dividirles y crear conflicto entre ellos,  mantuvieron  las tradiciones Indias de armonía común e integridad nacional. Como siempre, prometemos continuar nuestra tradición de armonía común y destino colectivo.

 

Con vosotros,  estamos angustiados sobre la manera tardía en la que el Estado y Gobiernos Centrales han respondido a la violencia en curso contra los cristianos en Orissa. Sentimos establecer que ambos de estos gobiernos han fallado tristemente  en cumplir sus obligaciones constitucionales. Por lo tanto, les llamamos a usar todos los poderes conferidos a ellos por la Constitución del país y asegurar que la paz y la armonía prevalezcan en el área y que los culpables sean castigados y las personas afectadas sean protegidas y adecuadamente compensadas.

 

También reconocemos y agradecemos los esfuerzos tomados por muchos oficiales, departamentos del gobierno, comités y comisiones, políticos y partidos políticos al asegurar la ley y el orden, al asegurar la paz y armonía y establecer la norma y la ley. Estamos comprometidos a trabajar con ellos en todo tiempo. Nuestra agradecimiento se extiende también  a los amigos de los medios que informaron el despliegue de la violencia, la causa raíz y su impacto de manera imparcial.

 

Una vez más queremos expresar nuestro sentimiento pastoral que estamos anonadados por vuestra adherencia a la fe en este tiempo de conflicto y de crisis. Nos unimos a los líderes de todas las iglesias de Orissa para expresar nuestra solidaridad con vosotros. Como jesús, rogamos por los autores del crimen. Rogamos con vosotros que el Espíritu Santo  dé su sabiduría y coraje  a los oficiales, maquinaria del gobierno y a los gobiernos para actuar inmediatamente y para actuar no de una manera partidista y llevar la vida a la normalidad para todos en Orissa. Rogamos con vosotros que la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús nos fortalezca en este tiempo de crisis de modo que podamos continuar viviendo nuestra vida cristiana en este país sin ninguna vacilación. Que María Madre guíe todos nuestros pasos de modo que podamos seriamente, con coraje, sistemática y sensiblemente responder  a la violencia cometida sobre nosotros!

 

Vamos a reunirnos con los representantes de la Iglesia de Orissa y reflexionaremos sobre la violencia y sacaremos a la luz planes a corto y a largo plazo para responder a la violencia.

Enviamos esta carta pastoral con toda bendición espiritual.

 

En Cristo,

 

+ Most Rev. Thomas Thiruthalil CM, Bishop of Balasore and Chairperson of Orissa Bishops' Regional Forum

+ Most Rev. Raphael Cheenath SVD, Archbishop of Cuttack-Bhubaneswar

+ Most Rev. Alphonse Bilung SVD, Bishop of Rourkela

+ Most Rev. Lucas Kerketta SVD, Bishop of Sambalpur

+ Most Rev. Sarat Chandra Naik, Bishop of Berhampur

+ Most Rev. John Barwa SVD, Coadjutor Bishop of Rourkela

 

ORISSA, 31 de Octubre 2008

 

(Traducción particular no oficial desde el inglés)

 


Publicado por verdenaranja @ 23:06  | Hablan los obispos
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