Mi?rcoles, 10 de diciembre de 2008

DOMINGO 3 DE ADVIENTO / B

14 de diciembre de 2008

 

El Señor, que viene a salvarnos, esté con todos voso­tros.

 

Sed bienvenidos, hermanas y hermanos, a celebrar la Eucaristía en este tercer domingo de Adviento. Vamos avanzando en nuestro camino hacia la Navidad, un camino gozoso y esperanzado. Hoy toda la liturgia (las oracio­nes, las lecturas...) nos invita a intensificar los sentimientos de alegría y de agradecimiento por ese misterio tan grande de nuestra fe, el naci­miento del Hijo de Dios, para el que nos estamos preparando. Hagamos nuestra esa invitación, vivamos con alegría profunda la celebración de este domingo.

 

Corona de Adviento: Ahora encenderemos tres cirios de la corona de Adviento, como signo del camino que vamos recorriendo hacia la Navidad. Jesús, con su luz, nos ilumina.

 

Oración. (Sacerdote).

En las tinieblas se encendió una luz,
en el desierto clamó una voz.
Se anuncia la Buena Noticia:
El Señor va a llegar.
Preparad sus caminos, porque
Ya se acerca.
Adornad vuestra alma como una
Novia se engalana el día de
La boda.
Ya llega el mensajero.
Juan Bautista no es la Luz,
Sino el que nos anuncia la luz.
Cuando encendemos estas tres velas
cada uno de nosotros
quiere ser antorcha tuya para
que brilles,
llama para que calientes.
¡Ven, Señor, a salvarnos,
envuélvenos en tu luz,
caliéntanos en tu amor!. 
 

 

Tú, consuelo de tu pueblo. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Tú, buena noticia para los que sufren. CRISTO, TEN PIEDAD.

Tú, Jesús, Mesías, Hijo de Dios. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Dios misericordioso tenga piedad de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

 

1. lectura (Isaías 6,1-2a.10-11): El profeta Isaías anuncia en esta primera lectura la venida del Espíritu del Señor sobre su Mesías. Él ha venido a traer la buena noticia a los pobres y la libertad a los cautivos, una buena noticia que nos llena de sentimientos de gozo, de agradecimiento, de felicidad.

 

2. lectura (1 Tesalonicenses 5,16-24): De nuevo se nos invita a la alegría y al agradecimiento. Ahora es san Pablo quien recomienda estas actitudes como la mejor manera de esperar la venida del Señor.

 

Oración universal: A Jesús, luz y esperanza de la humanidad entera, oremos diciendo: VEN, SEÑOR JESÚS.

 

Por la Iglesia. Que dé testimonio de la luz que es Jesús, para que todos puedan llegar a la fe en él. OREMOS:

 

Por todos los cristianos. Que vivamos nuestra fe con sentimientos auténticos de gozo, felicidad y agrade-cimiento. OREMOS:

 

Por los pobres, los que sufren, los cautivos... Que puedan vivir la buena noticia de la liberación que Dios promete. OREMOS:

 

Por nuestra sociedad. Que se haga realidad el men­saje de paz y amor que la Navidad trae para todos. OREMOS:

 

Por todos nosotros. Que vivamos este tiempo de Adviento con intensidad y nos preparemos debida-mente para las fiestas que se acercan. OREMOS:

 

Escucha, Señor, nuestras oraciones y ven a sal­varnos. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

Padrenuestro: Con fe y esperanza, como Jesús nos enseñó, nos atrevemos a decir:


Publicado por verdenaranja @ 23:21  | Liturgia
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