Domingo, 21 de diciembre de 2008

Carta que ha escrito con fecha del 15 de diciembre de 2008 monseñor Fernando Sebastián Aguilar, arzobispo emérito de Pamplona, comisario pontificio para Lumen Dei, a los miembros de esta realidad eclesial.

 

A los queridos miembros de

LUMEN DEI

Gracia y paz en el Señor. A todos os deseo una celebración del Nacimiento del Señor llena de paz y felicidad con la bendición del Señor. Con esta carta mía os envío la carta/mensaje que el Cardenal Bertone, Secretario de Estado del Santo Padre, por mandato expreso del mismo Papa, ha dirigido a todos los miembros de Lumen Dei.


Es un privilegio singularísimo, que debemos valorar y agradecer, el que el Santo Padre haya querido ocuparse personalmente de los asuntos de Lumen Dei. En este gesto tenemos que ver la solicitud maternal de la Santa Iglesia y la asistencia de la providencia de Dios con nosotros por medio de su Iglesia. Podréis ver que en esta carta, en la que el Cardenal Secretario de Estado nos expone la voluntad del Santo Padre acerca de Lumen Dei, se dice lo siguiente:


1. El Cardenal, por encargo del Santo Padre, confirma las decisiones y disposiciones de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica en relación con Lumen Dei.


2. En consecuencia, queda confirmado, con la autoridad del Santo Padre, el nombramiento del Comisario Pontificio y el final del mandato del Presidente General Interino y de su Consulta.


3. El Cardenal Secretario de Estado, en nombre del Santo Padre, pide y reclama a todos los miembros de Lumen Dei una obediencia religiosa y confiada a estas decisiones que nuestros Superiores han adoptado para bien de Lumen Dei.


4. Al mismo tiempo os pide que cada uno de vosotros enviéis por escrito al Comisario Pontificio la aceptación de estas disposiciones y la manifestación de vuestra voluntad de continuar viviendo vuestra vocación en Lumen Dei, según las Constituciones aprobadas por la Iglesia y en perfecto comunión espiritual y visible con la Santa Madre Iglesia.


5. Deja claro que si alguno no está en condiciones de aceptar estas disposiciones tendrá que dejar Lumen Dei y buscar en otro lugar la voluntad de Dios. Comprendo que para muchos de vosotros no va a ser fácil entender las razones de este escrito. Durante varios meses habéis estado recibiendo una información que no respondía a la verdad de la situación y puede crearos ahora dificultades que no tenían que haber existido.


El espíritu cristiano y el verdadero espíritu de Lumen Dei y de vuestros Fundadores, os han de mover a aceptar en actitud de fe y de obediencia religiosa estas decisiones de la Santa Iglesia. Nadie en la Iglesia, y menos el Santo Padre, pueden desear la destrucción de Lumen Dei. En estas medidas tenemos que ver la mano amable de la Iglesia y la misteriosa ayuda de la providencia divina para sostener y garantizar la vida del verdadero Lumen Dei tal como lo vieron y desearon los Fundadores, tal como nace del evangelio y del corazón de nuestro Señor Jesucristo.


No sería justo tampoco pensar que el cardenal prefecto de la Congregación, y ahora el mismo Santo Padre, han tomado y confirmado unas medidas tan serias sin tener graves razones para ello. La única postura cristiana es aceptar humildemente sus decisiones con confianza y verdadera obediencia.


Por mi parte os puedo asegurar que, aunque hayáis oído otras cosas que han podido alarmaros y predisponeros contra mi persona, al aceptar este cargo de Comisario Pontificio, no pretendo sino obedecer yo también el mandato de la Santa Madre Iglesia y servir lo mejor que pueda al bien de Lumen Dei y al bien personal y espiritual de cada uno de vosotros, ejerciendo mi autoridad en el nombre del Señor como un verdadero servicio de caridad del que tendré que dar cuenta a Dios. No pretendo ninguna ventaja ni ninguna compensación espiritual ni material, sólo ayudaros a ser fieles al Señor y a servir a los más pobres en su nombre lo mejor que podamos.


Os animo a renovar vuestra entrega a Dios en Lumen Dei con el fervor inicial, manifestando expresamente vuestro deseo de continuar como miembros de Lumen Dei en perfecta comunión interna y externa con la Iglesia de Dios. A medida que vayáis recibiendo el texto de la carta del cardenal Secretario de Estado cada uno tiene que enviar por escrito su aceptación a la dirección actual de la Secretaría General de Lumen Dei en Madrid (Paseo de Juan XXIII, 3; 28040 MADRID. Tfno/Fax 91 514 17 22). Por razón de claridad y de eficiencia esta manifestación escrita tenéis que enviarla antes del 24 de enero próximo. No tengáis reparo en hacerlo. Este es el verdadero camino de la fidelidad y de la paz. Procederemos con prudencia y caridad, actuando siempre fraternalmente, de acuerdo con las Constituciones de la Asociación y las orientaciones comunes y específicas de la Santa Sede. Dios nos ayudará.


A todos os saludo fraternalmente, a todos os acojo desde ahora con la fraternidad del Espíritu del Señor y a todos me ofrezco en la medida de mis posibilidades para vuestro bien, el bien de Lumen Dei y la alabanza de Dios en el mejor servicio a los más pobres.


+Fernando Sebastián Aguilar, CMF

Arzobispo emérito de Pamplona

Comisario Pontificio para Lumen Dei


Publicado por verdenaranja @ 21:07  | Hablan los obispos
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