Mi?rcoles, 24 de diciembre de 2008

Subsidio litúrgico para la celebración de la Fiesta de la Sagrada Familia el 28 de Diciembre de 2008 ofrecido por la Conferencia Episcopal Española.

LA FAMILIA, ESCUELA DE HUMANIDAD Y TRANSMISORA DE LA FE

Monición de entrada

 

Con el lema «la familia escuela de humanidad y transmisora de la fe» celebramos hoy la fiesta de la Sagrada Familia, el misterio del hogar de Jesucristo en la tierra, modelo y luz para todas las familias del mundo.

Este año, la Jornada de Familia coincide con la fiesta de los Santos Inocentes.

En un momento en que la vida humana es amenazada por las anunciadas reformas legislativas en materia de aborto y eutanasia, recordamos que estamos llamados a dar un testimonio valiente a favor de la vida de todos, especialmente de los más débiles.

 

Sugerencias para la homilía

 

• La familia escuela de humanidad

 

«El hombre no puede vivir sin amor». Estas palabras de la primera Encíclica de Juan Pablo II (Redemptor hominis, 1) nos dan luz sobre la grandeza de la familia como el lugar en el cual el hombre aprende a ser hombre. Es en nuestro hogar donde descubrimos el valor de cada persona que es amada por sí misma y no por lo que posee, y donde aprendemos a vivir en comunión dándonos a nosotros mismos en la vida cotidiana.

 

• La caridad, corazón de la familia

 

«Revestíos del amor» nos pedía san Pablo en la segunda lectura. La caridad, primer don del Espíritu Santo, es la virtud fundamental que ha de presidir las relaciones familiares. De ella nace el impulso para que en la familia se viva una entrega total a imagen del amor hasta el extremo de Jesucristo en la ucaristía.

Por eso nos exhortaba san Pablo a hacer todo en nombre de Jesucristo. Su presencia en la familia hace posible que el hogar esté construido sobre roca irme y que la caridad impregne la vida familiar, permitiendo la misericordia, el perdón, la humildad, la paciencia, la bondad y la mansedumbre a la que nos insta la carta a los Colosenses.

De aquí surge la necesidad de la oración en familia, a la que nos invita la segunda lectura, y la celebración de los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Penitencia.

De esta manera, la familia, iglesia doméstica, se constituye en el primer hogar donde se transmite, se vive y se celebra la fe.

 

• La familia, santuario de la vida

 

La familia es la escuela donde aprendemos a acoger la vida como un regalo de Dios y a cuidarla en todos los momentos de su historia. Así lo vemos cuando José y María presentan al Niño que han recibido de Dios en el Templo.

Ante los anuncios de la revisión de la ley del aborto y de la regulación de la eutanasia estamos todos llamados a orar y comprometernos por la defensa de la vida. Así lo pedimos al Señor con la intercesión de los Santos Inocentes cuya fiesta hoy también celebramos.

 

Oración de los fieles

 

Unidos a la Sagrada Familia de Nazaret, modelo e imagen de la humanidad nueva, elevemos al Padre nuestra oración para que todas las familias sean lugar de crecimiento en sabiduría y gracia. Renueva nuestras familias, Señor

 

- Por la santa Iglesia de Dios: para que sus hijos vivan siempre unidos en el amor. Roguemos al Señor.

 

- Por todos los hogares cristianos: para que sean verdaderas Iglesias domésticas e imágenes vivas de la Sagrada Familia de Nazaret. Roguemos al Señor.

 

- Por los padres, para que sean los primeros evangelizadores de sus hijos, y sepan amarlos y educarlos para que, como Jesús, puedan siempre crecer en gracia y santidad. Roguemos al Señor.

 

- Por los novios: para que, preparándose seriamente durante el noviazgo,

Sean capaces de realizar su vida familiar según el proyecto de Dios y comprender su vida como una vocación al amor y a la santidad familiar. Roguemos al Señor.

 

- Por los gobernantes: para que procuren con tenacidad la solución de los graves problemas que, en estos tiempos de dificultades económicas, afectan a las familias. Roguemos al Señor.

 

- Para que nuestra sociedad comprenda el valor de la vida humana y rechace lo que la destruye, como el aborto, la eutanasia, el terrorismo y otras formas de violencia. Roguemos al Señor.


- Por los ancianos: para que en los últimos años de su vida no les falte el cariño familiar. Roguemos al Señor.

 

Oh Dios, que en Jesús, José y María nos has dado una viva imagen de tu eterna comunión de amor; renueva en todos los hogares las maravillas de tu Espíritu para que nuestras familias puedan experimentar tu presencia y protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amén.

 

Monición de despedida

 

El sacerdote o el diácono, antes de la bendición:

 

Iluminados por la luz de Cristo, vivamos en el amor y la unidad, de modo que nuestros hogares sean en el mundo una luz para todos los hombres y todas las familias.

 

Bendición

 

V/. Podéis ir en paz.

R/. Demos gracias a Dios.

 

Bendición del Belén

 

Reunida la familia, el padre o la madre de la misma dice:

 

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

 

Todos se santiguan y responden:

 

Amén.

 

El que dirige la celebración puede decir:

 

Alabemos y demos gracias al Señor, que tanto amó al mundo y le entregó a su Hijo.

 

Todos responden:

 

Bendito seas por siempre, Señor.

 

Oración de Bendición

 

Luego el ministro, con las manos juntas, dice:

 

Oh Dios, Padre nuestro, que tanto amaste al mundo que nos has entregado a tu único Hijo Jesús, nacido de la Virgen María, para salvarnos y llevarnos de nuevo a ti, te pedimos que con tu bendición + estas imágenes del nacimiento nos ayuden a celebrar la Navidad con alegría y a ver a Cristo presente en todos los que necesitan nuestro amor. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

R. Amén.

 


Publicado por verdenaranja @ 23:08  | Liturgia
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