Viernes, 16 de enero de 2009

La Delegación Diocesana de vocaciones nos ofrece la siguiente HARA SANTA VOCACIONAL para el mes de Enero 2009.

 

HORA SANTA VOCACIONAL MES DE ENERO 2009

 

Servicio de oración por las vocaciones de la Delegación Diocesana de Pastoral Vocacional

 

“Llamados a gritar el Evangelio con toda la vida”

 

SE EXPONE EL SANTISIMO SACRAMENTO

 

GUIA: Cantamos (Un canto para la entrada que reúna a la asamblea y la motive a la adoración):

 

Breve Silencio

 

GUÍA: Al empezar este tiempo de adoración, iniciando el año nuevo 2009, junto a la Virgen María, contemplamos a Jesús pobre, humilde en el pesebre de la EUCARISTIA. Vamos a pedirle a Jesús, realmente presente en la Eucaristía, que derrame su Espíritu sobre nuestros corazones y sobre el corazón de tantas personas que el Señor cada día pondrá en nuestro camino en el nuevo año.

 

GUÍA: A cada petición vamos a responder: Envía tu Espíritu, Señor (o puede ser alguna letanía al Espíritu cantada)

 

LECTOR 1: - Te pedimos, Señor, tu Espíritu que nos hace verdaderos adoradores.

LECTOR 2: - Te pedimos, Señor, tu Espíritu, que nos abra nuestros corazones para recibir tu Palabra

LECTOR 1: - Te pedimos, Señor, tu Espíritu que nos hace verdaderos testigos de tu Palabra

LECTOR 2: - Te pedimos, Señor, tu Espíritu que nos mueve a seguirte en la vocación a la que nos llamas.

LECTOR 1: - Te pedimos, Señor, tu Espíritu que haga arder tu Fuego en nuestros corazones.

LECTOR 2: - Te pedimos, Señor, tu Espíritu que nos alegre al anunciarte.

 

GUÍA: cantamos: “Ven, Espíritu de Dios”


Breve Silencio

 

GUÍA: Iluminados por el Espíritu, escuchemos y meditemos la Palabra de Dios

 

LECTOR 1: de la primera carta de San Juan (1,1-4)


“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que hemos tocado con nuestras manos acerca de la Palabra de Vida, es lo que les anunciamos.

Porque la Vida se hizo visible, y nosotros la vimos y somos testigos, y les anunciamos la Vida eterna, que existía junto al Padre y que se nos ha manifestado.

Lo que hemos visto y oído, se los anunciamos también a ustedes, para que vivan en comunión con nosotros.

Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Les escribimos esto para que nuestra alegrías sea completa.”


Palabra del Dios.

 

Canto: (apropiado)

 

GUÍA: Dejemos que la Palabra de Dios resuene en nuestro corazón. Breve Silencio

 

LECTOR 1: El Evangelio más que una lección es un ejemplo. Es el mensaje convertido en una vida viviente. “El Verbo se hizo carne”. El Verbo, el mensaje divino se ha encarnado: la Vida se ha manifestado. Debemos ser semejantes a cristales puros para que la luz se irradie a través de nosotros.

“Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que hemos tocado con nuestras manos acerca de la Palabra de Vida, es lo que les anunciamos.”

 

LECTOR 2: Una vida íntegramente cristiana, he ahí la única manera de irradiar a Cristo. Vida cristiana, por tanto, en el hogar; vida cristiana con lo pobres que nos rodean; vida cristiana con los compañeros; vida cristiana en el trato con lo jóvenes; vida cristiana en la propia profesión; vida cristiana en el cine, en el baile, en el deporte.

El cristianismo o es una vida entera de donación, una transformación en Cristo, o es una ridícula parodia que mueve a risa y a desprecio.

 

Canto: ( apropiado)


Breve Silencio

 

LECTOR 1: Si Cristo hoy mirase nuestro pueblo (ciudad), nos diría como aquel día en el Sermón de la montaña: “Ustedes son la luz del mundo. Ustedes son los que deben alumbrar estas tinieblas. ¿Quieren colaborar conmigo? ¿Quieren ser mis apóstoles?”

 

Breve Silencio

 

LECTOR 2: “¿Quieren colaborar conmigo? ¿Quieren ser mis apóstoles?” Este es la llamada ardiente que dirige el Maestro a los hombres de hoy. Pero, ¡qué difícil resulta en algunas partes encontrar un reducido número que le diga “sí”! La mayoría se quedan en sus placeres, en sus proyectos, en sus negocios... Cambiar de vida, consagrarla para la salvación de los hombres, nuestros hermanos, no se puede, no se quiere...

 

LECTOR 1: ¡Cuántos son los llamados por Cristo en estos años! Escuchan, parecen dudar unos instantes. Pero el torrente de la vida los arrastra. Pero nosotros hemos respondido a Cristo que queremos ser de esos escogidos, que queremos ser apóstoles. Pero ser apóstoles no significa hablar de la verdad, sino vivirla, encarnarse de ella, transformarse en Cristo. Ser apóstol no es llevar una antorcha en la mano, poseer la luz, sino ser la luz...

 

Canto: Enciende una luz.-u otro apropiado-

 

LECTOR 1: del Evangelio según san Mateo (5,13-16)


“Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar?

Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.

Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así ha de brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que están en el Cielo.”

 

Palabra del Señor


Breve Silencio

 

LECTOR 2: Nos dice Carlos de Foucauld:


“Toda nuestra vida, por muda que sea, tanto la vida del desierto, como en Nazaret, como la vida pública, debe dar testimonio del Evangelio. Toda nuestra existencia, todo nuestro ser debe gritar el Evangelio sobre los techos.
Toda nuestra persona debe respirar a Jesús. Todos los actos de nuestra vida deben gritar que le pertenecemos y deben ser una imagen de vida evangélica. Todo nuestro ser debe ser una predicación viva, un reflejo de Jesús, un perfume suyo, algo en lo que resplandezca la imagen de Jesús.

Amemos mostrar que somos del Señor, que le pertenecemos, con nuestras palabras y con nuestras acciones... que todo lo que hagamos y seamos grite que pertenecemos a Jesús.”


Breve Silencio

 

GUÍA: Unidos a Jesús Buen Pastor, confiémosle nuestras súplicas. A cada intención respondemos:

“Señor, ayúdanos a ser luz para el mundo “

 

1. Te pedimos por los sacerdotes para que ejerzan el ministerio trasmitiendo el Evangelio con la vida.

2. Te pedimos por los consagrados para que, desde la oración cotidiana y la entrega en el servicio a los más necesitados, sean luz en el mundo.

3. Te pedimos por los matrimonios para que en la unidad y el amor, anuncien el Evangelio a sus hijos desde la propia vivencia de los valores cristianos.

4. Te pedimos por los misioneros para que, como apóstoles de Cristo, sean sal de la tierra y luz en el mundo.

5. Te pedimos por las parejas de novios para que vayan formando los valores de familia en base al Evangelio.

6. Te pedimos por los que gobiernan los pueblos para que, guiados por los valores evangélicos nos guíen en la unidad y la paz.

7. Te pedimos por los jóvenes para que vivan íntegramente el cristianismo, es decir, irradien a Cristo en todo lo que hacen.

8. Te pedimos por todos los cristianos para que no sólo lleven la luz de Cristo sino también la sean.

Breve silencio

 

GUIA: Hacemos presente a la Virgen María, ella que nos regaló a Jesús y lo colocó en el pesebre para ser adorado por los pastores y los magos, hoy nos lo coloca en cada altar a través de los sacerdotes para que también lo adoremos hecho Eucaristía. Agradecidos a la Virgen por el regalo de Jesús le cantamos.

(canto apropiado a la Virgen).

 

GUIA: Para concluir este rato de adoración y oración rezamos juntos la oración por las vocaciones:

 

“Jesús,

que sientes compasión al ver la multitud

que está como oveja sin pastor,

suscita en nuestra Iglesia

una nueva primavera de vocaciones.

Te pedimos que envíes

-Sacerdotes según tu corazón

que nos alimenten con el Pan de tu Palabra

y en la mesa de tu Cuerpo y de tu Sangre;

-Consagrados que, por su santidad,

sean testigos de tu Reino;

-Laicos que, en medio del mundo,

den testimonio de Ti con su vida y su palabra.

Buen pastor,

fortalece a los que elegiste;

y ayúdalos a crecer en amor y santidad

para que respondan plenamente a tu llamada.

María, Madre de las vocaciones,

ruega por nosotros.

Amén.

 

SACERDOTE: (Bendición con el Santísimo)

 

GUIA: Terminamos nuestra adoración al Señor cantando: Alabado sea el Santísimo.

(u otro canto apropiado)

 

 


Publicado por verdenaranja @ 11:31
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