S?bado, 17 de enero de 2009

Entrevista a Andrés Rodríguez Maradiaga, Cardenal de Honduras, publicada en la revista “Iglesia Nivariense”, número 87 – NOVIEMBRE 2008.

 

LA JUVENTUD ES LA FUERZA NUEVA DE LA IGLESIA

 

Con ocasión de la reciente ordenación sacerdotal de dos hermanos gemelos, Cristóbal y Diego, el cardenal de Tegucigalpa (Honduras), Andrés Rodríguez Maradiaga, se desplazó desde Roma, donde asistía al Sínodo de los Obispos, hasta La Laguna.

 

¿Ha venido desde tan lejos sólo para estar presente en esta ordenación?

 

Así es. He venido exclusivamente a esta ordenación sacerdotal. Yo les conocí hace algunos años y Cristóbal me nom­bró su padrino de ordenación sacer­dotal. Al estar en Roma, en el Sínodo de la Palabra, me fue más fácil poder venir. Les quedo sumamente contento y agradecido a estos dos hermanos. Nosotros tuvimos tanto de los primeros evangelizadores, que partieron o pasa-ron por Canarias. Y lógicamente, amor con amor se paga.

 

Es curioso que esta amistad con los nuevos presbíteros comenzase a tra­vés de Internet. Habla de la impor­tancia y posibilidades de las nuevas tecnologías.

 

Efectivamente. Hay tantas cosas bue­nas que se pueden lograr a través de Internet. Esta relación se ha desarro­llado por el espíritu misionero. Estos chicos tienen un gran corazón misio­nero, y esta es la fuerza nueva de la Iglesia. Y es muy lógico y muy bonito que el joven comprenda que también puede ser misionero.

 

En su intervención en el Sínodo de la Palabra, usted ha hablado desta­cando las ventajas de la globaliza­ción.

 

- Sí. Hoy la palabra de Dios ha podido llegar a todas partes, y tenemos canti­dad de ediciones de La Biblia. Nosotros, incluso, como dije en el Sínodo, tene­mos un programa en Internet para jóve­nes sobre la leccio divina, que se llama "Los leccionautas, y que está ofreciendo un resultado precioso.

 

En esta intervención suya en Roma, usted denunció la no perseverancia de los valores cristianos en hombres y mujeres que desarrollan puestos de responsabilidad en la vida pública, y que en su día, habían sido educados en los principios de la fe cristiana. Parece ser que esa educación no caló en ellos de forma suficiente.

 

Muchas veces por falta de un segui­miento. Tenemos jóvenes que estudian en colegios de la Iglesia, y qua al pasar a la Universidad no tienen la oportu­nidad de que se les acompañe espiri­tualmente, y entonces la semilla cayó en buena tierra, pero había muchas espinas a su alrededor y por eso no pudo fructifi­car. Nosotros estamos tra­tando de apli­car ahora la Conferencia de Aparecida, para que al mismo tiempo que tenemos el espíritu de ser discípulos, seamos también misioneros.

 

(Casi en "clave de humor", la enorme cercanía personal que mostró hacia este periodista el Cardenal Maradiaga, nos hizo preguntarle para cuando podía esperar la Iglesia un Papa español o latinoamericano; no olvidemos, que las quinielas periodísticas indicaron al pro­pio Maradiaga entre los "papables" del último Cónclave. El Cardenal, todo bon-dad y frescura comunicadora, no rehuyó ni la pregunta ni el humor).

 

(- Eso sólo lo sabe el Espíritu Santo...Yo no le puedo contestar esa pregunta...).


Publicado por verdenaranja @ 23:15  | Entrevistas
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