Domingo, 15 de febrero de 2009

Mensaje a los medios de comunicación de los Obispos de la Iglesia Hondureña y diferentes agentes de pastoral de las ocho diócesis, reunidos desde  25 al 29 de enero del 2009 en la Asamblea Nacional de Pastoral Católica, en el centro de espiritualidad “Las Tres Rosas” en Valle de Ángeles, con el fin de reflexionar sobre la realidad eclesial y trazar líneas de trabajo para el futuro quehacer pastoral.


MENSAJE DE LA XXIV ASAMBLEA NACIONAL DE PASTORAL

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

 

Estimados hermanos y hermanas:

 

1. La Asamblea Nacional de Pastoral Católica se reunió del 26 al 29 de enero de 2009 para reflexionar sobre nuestra realidad eclesial y trazar líneas de trabajo para el futuro quehacer pastoral. Nuestras reflexiones queremos compartirlas ahora con ustedes:

 

Una mirada a la realidad nacional

 

2. Muchas de las preocupaciones ya mencionadas en nuestra Carta Pastoral: “Por los caminos de la Esperanza” publicada en 2005,  siguen presentes y se han exacerbado:

 

3. La violencia sigue su ritmo incontrolable. El número de los deportados  está agravando más nuestra débil economía. El sistema educativo está a punto de colapsar y el analfabetismo sigue siendo un obstáculo para el desarrollo del país. La estrategia de reducción de la pobreza no ha dado los frutos esperados y muchos de los recursos fueron desviados a otras actividades.

 

4. Se acentuó la cultura materialista, preocupada por el placer, el lucro y el acaparamiento individual de los recursos del país.

 

5. El país no logra recuperar del todo la confianza en sus instituciones. Se ha incrementado  la práctica de la corrupción en todos los ámbitos de la administración pública. Se sigue pisoteando el derecho a la vida de distintas formas y se evidencia la exclusión de las personas más vulnerables. Se observa por parte del Estado una actitud de control y manipulación y hasta de represión de ciertos sectores de la población.

 

6. Sin embargo, reconocemos y valoramos los anhelos  y esfuerzos de la población para que la justicia impere en el país. Alabamos la vigilancia  de la ciudadanía en la administración pública a través de las comisiones de transparencia.

 

7. Valoramos los esfuerzos de la población para defender  y afirmar la soberanía de los Estados y felicitamos a todas aquellas personas que tomaron diversas iniciativas para construir la paz en el país.

 

Nuestras reflexiones y propuestas

 

8. Frente a este panorama descubrimos  una profunda crisis espiritual, que se traduce en una crisis moral. Los seres humanos hemos equivocado el orden de los valores; en vez de Dios hemos colocado al poder que nos da  el  dinero.

 

9. Como Iglesia reafirmamos la prevalencia de los valores en nuestras relaciones sociales, y apelamos  a la conciencia de todos para defender la  vida, la dignidad de toda  persona, el respeto a sus derechos inalienables, la  justicia, la solidaridad, la verdad y  la honestidad.

 

10. Ante las intolerables desigualdades sociales y económicas, como Iglesia abogamos por la justicia y la defensa de los pobres en  nuestro país.

 

11. Nos sentimos culpables porque no hemos cumplido con nuestra tarea misionera al no ser audaz en nuestro compromiso social ni tener presencia profética para denunciar con firmeza la injusticia que impera en nuestra sociedad.

 

12. Ante el futuro, tenemos la necesidad de formarnos en una verdadera cultura solidaria basada en la justicia entre trabajadores  y empresarios. Proponemos un pacto social entre todos los sectores del Estado y solicitamos a la clase política no seguir abusando de la confianza del pueblo.

 

13. Consideramos urgente restablecer la credibilidad de las instituciones gubernamentales y de los poderes del Estado y exigimos verdaderos procesos de democratización, tanto a nivel de partidos como abriendo espacios para la  participación ciudadana.

 

14. Pedimos crear verdaderas supervisiones financieras y técnicas que garanticen un uso adecuado de los recursos y evite el despilfarro y el robo.

 

15. Esperamos que este y el futuro gobierno diseñen políticas sociales y económicas adecuadas, coherentes y razonables que atiendan las variadas necesidades de la población y la conduzcan hacia un desarrollo sostenible.

 

16. Solicitamos a la sociedad civil  prosiga,  en el ejercicio de su ciudadanía,  con su tarea de vigilar y controlar  a la gestión gubernamental.

 

Conclusiones de la Asamblea.

 

17. Como Iglesia hemos reafirmado en esta Asamblea el compromiso de dar  cuerpo y realismo a nuestra opción preferencial por los pobres por medio de una Pastoral Social integral y coordinada, la Pastoral de la Caridad es una tarea irrenunciable.

 

18. Nos sentimos como Iglesia enviada para vivir y comunicar el Evangelio de la Vida íntegramente y por eso en la Asamblea, después  de dos días de arduos de trabajo, todas las diócesis del país acordamos:

 

Construir  un modelo de parroquia como comunidad de comunidades, dinámica, evangelizadora, solidaria, profética y litúrgica que responda a los desafíos de nuestro tiempo.

 

Continuar conociendo y asimilando el documento de Aparecida para que prosiga iluminado nuestra acción pastoral.

 

Poner en marcha la Misión Continental acogiendo los lineamientos de la Conferencia Episcopal Hondureña.

 

Concientizar en este año político a los ciudadanos sobre su deber y derecho para elegir responsablemente a sus autoridades.

 

Hemos tomado conciencia de nuestras debilidades en cuanto a:


- Tener estrategias pastorales adecuadas en los procesos de formación de los agentes de pastoral.

- Falta  más dedicación a la pastoral  de la Familia y la juventud.

- Sentimos ciertos vacios en la organización parroquial de la Pastoral Social.

- No estamos llegando a los alejados  y nos faltan más iniciativas pastorales para acercarnos a ellos.

 

19. Aún con todo esto, la Asamblea manifiesta que hemos crecido en el espíritu misionero y de comunión, fortalecidos  con la lectura orante de la Palabra  y se han hecho esfuerzos  para unificar  criterios en los procesos de formación de los agentes de pastoral. Nuestra Iglesia  también  ha hecho una tarea  muy laudable  en atender  las necesidades  sociales más urgentes de nuestro país, y ha tenido una incidencia my positiva a favor de los pobres.

 

20. Hermanos y hermanas: los desafíos son enormes y solo con el poder de Dios y el compromiso de todos  encontraremos  las respuestas valederas, que la Virgen de Suyapa, la mujer comprometida hasta el final con su pueblo, nos anime a tomar con responsabilidad nuestra vida de cristianos y cristianas conscientes  y comprometidas con el desarrollo de nuestro pueblo.

 

 

Dado en el Centro de Espiritualidad “Las Tres Rosas”, Valle de Ángeles a los veinocho  días  del mes de enero de 2009, fiesta  de Santo Tomás de Aquino.

 

Obispos y delegados de las diócesis a la XXIV Asamblea de Pastoral.

 

 

 


Publicado por verdenaranja @ 19:28  | Hablan los obispos
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