S?bado, 21 de febrero de 2009

Información cogida de DOSSIER FIDES “MISIONEROS TRAS LAS HUELLAS DE SAN PABLO. Institutos religiosos que se inspiran en el Apóstol Pablo, publicado por Agencia Fides el 25 de Octyubre de 2998.

 

 

LA FAMILIA PAULINA: LAS DIEZ FUNDACIONES DE DON ALBERIONE

 

Beatificado por Juan Pablo II en el 2003, don Santiago Alberione (1884-1971), sacerdote piamontés, es una figura destacada en la renovación eclesial que culminó con el Concilio Vaticano II.

         En la noche del 31 de diciembre de 1900, el seminarista de 16 años, durante la adoración Eucarística en la Catedral de Alba, se sintió profundamente llamado por Dios “ a hacer algo por  el Señor y por los hombres del nuevo siglo”, a convertirse en apóstol con los nuevos medios que ofrecía el progreso técnico.

Trece años después, don Alberione fue nombrado director del periódico diocesano Gaceta de Alba, un hecho que él sintió como la ocasión propicia para comenzar las fundaciones paulinas. Alba era en aquel tiempo, una ciudad de 14.000 habitantes, una de las diócesis más vivas del Piamonte, gracias a la guía carismática de Mn. Giuseppe Francesco Re. Asistido de competentes colaboradores, el Obispo había promovido en la diócesis y en el seminario la vida litúrgica y eucarística, la preparación del clero, la difusión del Evangelio, la renovación de la pastoral, la pureza de la doctrina contra las infiltraciones modernistas, la catequesis y la buena prensa. Además del periódico de la diócesis, eran muchas las publicaciones, desde libros populares a los boletines de las 115 parroquias, sin contar además las tres imprentas católicas que trabajaban en la ciudad.

         En el momento del nombramiento, don Alberione gozaba ya de una cierta experiencia como encargado de la Biblioteca diocesana y miembro de la Asociación de la Buena Prensa y había madurado una idea precisa sobre la potencialidad de la prensa católica. “El arte de la prensa, la palabra viva y la escrita son igualmente apostolado”, había escrito ya en 1908. Con el encargo recibido de dirigir la Gaceta de Alba y de coordinar la prensa diocesana, se concretó la posibilidad de fundar dos familias religiosas, una masculina y otra femenina (más un grupo de laicos, los Cooperadores, aprobado en 1917), animados por el mismo carisma y con la misión de la buena prensa.       

         La referencia a San Pablo pudo derivarse de la experiencia de la Cruzada orante por la prensa, fundada por el Obispo de Verona, Card. Luigi di Canossa en el ámbito de la obra de los Congresos y puesta en marcha bajo la protección del Apóstol. Pero sobre todo, don Alberione mantenía desde hacía tiempo una devoción personal iniciada “especialmente del estudio y de la meditación de la carta a los Romanos. Desde entonces –contará más tarde- la personalidad, la santidad, el corazón, la intimidad con Jesús, su obra en la dogmática y en la moral, la impronta dejada en la organización de la Iglesia, su celo por todos los pueblos, fueron sujeto de meditación”.

         Sin embargo, cuando don Alberione sometió su proyecto a Mons. Re, el 14 de julio de 1914, habló sólo de  una escuela tipográfica denominada “Pequeño obrero”. Obtenida la aprobación verbal y adquirida la primera maquinaria, comenzó la actividad el 20 de agosto de 1914, y salieron las primeras publicaciones, “todo cuanto es necesario –decía un anuncio publicitario en la Gaceta- para pedir un buen catecismo”.       

        

 La Sociedad de San Pablo, las Hijas de San Pablo y los otros Institutos Paulinos.  

 

         El 8 de diciembre de 1917, cinco chicas emitieron su profesión religiosa con votos privados. De este primer núcleo de consagradas, a través de sucesivos acontecimientos, tuvo origen la Pía Sociedad de San Pablo, que recibirá la aprobación diocesana el 12 de marzo de 1927 y la pontificia el 27 de junio de 1949 por parte de Pio XII. Hoy los Paulinos (como se conoce a los sacerdotes y hermanos religiosos de la Sociedad de San Pablo) están presentes en 33 países de cinco continentes y cuentan con algo más de 1000 miembros entre sacerdotes, hermanos laicos y juniores (alrededor de cien). Un dato muestra bien la actividad editorial de los Paulinos: 86 revistas son publicadas en todo el mundo, desde Familia Cristiana hasta los subsidios pastorales, una oferta variada y para todo tipo de público.

         Paralelamente ha crecido también la rama femenina, las Hijas de San Pablo (Paulinas), que comenzaron con poquísimos medios el 15 de junio de 1915. Recordará la primera Superiora General, Maestra Tecla Merlo (considerada como cofundadora del Instituto): “Las Hijas de San Pablo surgieron para dedicar la propia vida a la buena prensa, pero no tenían imprenta”. Al comienzo, sor Tecla y sus compañeras confeccionaban camisas para los militares y solo en 1918, en Susa (Turín) comenzaron el apostolado de la prensa. El 22 de julio de 1922, en Alba, nueve jóvenes se consagraron a Dios y a la misión específica con los votos privados de pobreza, castidad y obediencia, constituyendo la Congregación de la Pía Sociedad Hijas de San Pablo. En 1926 la llegada a Roma señaló la apertura de las primeras librerías y la difusión de libros a domicilio. En los años sucesivos fueron abiertas otras casas filiales. Ya en 1932 contaban con 30 casas en Italia y 3 en el extranjero (Brasil, Argentina, EEUU) y de decenio en decenio la Congregación alcanzará todos los continentes. Hoy las Hijas de San Pablo son 2.450 (de ellas 60 novicias) esparcidas por 52 naciones, con un total de 248 casas. En el 2008 han nacido dos nuevas comunidades en Juba (Sudán) y en Ho Chi Min (Vietnam). Además de la prensa trabajan en la producción audiovisual y radiofónica, internet, homevideo, apoyando y diversificando la oferta en los medios de comunicación que producen los Paulinos.

         Al lado de los Paulinos y las Paulinas, don Alberione ha fundado otras tres congregaciones religiosas femeninas: en 1924 las Pías Discípulas del Divino Maestro, para el apostolado de la Adoración Eucarística perpetua, el servicio sacerdotal y el litúrgico: el 1938 las Hermanas de Jesús Buen Pastor (Pastorelle), para ayudar a los párrocos en la evangelización, la catequesis y el crecimiento de las comunidades cristianas (hoy difundidas en 18 países de los cinco continentes); en 1959 el Instituto Reina de los Apóstoles para las vocaciones (Apostolinas), activas en el apostolado vocacional de los jóvenes.

         En 1960 nacieron cuatro Institutos seculares agregados a la Sociedad San Pablo, tres dirigidos a los laicos en distintos estilos de vida (Instituto San Gabriel Arcángel  para los hombres, Instituto María Santísima Annunziata para las mujeres, Instituto Santa Familia para las familias) y uno para los sacerdotes diocesanos (Instituto Jesús Sacerdote). Completa el cuadro de las fundaciones de don Alberione la Unión de Cooperadores Paulinos, al que pueden adherirse todos los laicos con comparten la espiritualidad y las actividades paulinas.

         Todas las fundaciones forman la Familia Paulina: “Hay una estrecha parentela entre ellas –ha escrito don Alberione-, porque todas han nacido del sagrario. Un único espíritu: vivir a Jesucristo y servir a la Iglesia. Quién representa a todos intercediendo ante el sagrario; quién difunde como venida de lo alto la doctrina de Jesucristo, y  quién se acerca a las almas individuales”.

 

Las iniciativas para el Año Paulino

 

La familia Paulina ha abierto el Año Jubilar dedicado a San Pablo el 30 de junio de 2008, día en que celebran su fiesta litúrgica, con un encuentro presidido por Mn. Rino Fisichella en el santuario dedicado a María, Reina de los Apóstoles, que se eleva en el centro del gran complejo querido por el Beato Alberione, cerca de la basílica de San Pablo. Este complejo comprende varios edificios, entre ellos la Casa Generalicia y varias comunidades de la Sociedad de San Pablo y de las Hijas de San Pablo. En la cripta subterránea del Santuario están sepultados don Alberione y la Madre Tecla Merlo. Al día siguiente, 1 de julio, la Familia Paulina realizó una peregrinación a la Basílica de San Pablo extra muros. El programa conjunto del Año prevé cientos de iniciativas: ejercicios espirituales, conferencias, cursos, peregrinaciones, pero también muestras de arte, conciertos y actividades culturales en general. En algunos países, como Corea y Japón, la Familia Paulina colabora directamente con la Iglesia local para la preparación y la animación de los eventos. Las dos páginas oficiales de las Congregaciones, www.paulus.net y www.paoline.org ofrecen un listado actualizado continuamente. A nivel editorial, un logo especial acompaña todas las publicaciones, y una revista mensual, Paulus, ha sido creada especialmente para el Año Paulino. En el sector del homevideo, además, Editorial Paulina ha producido un documental sobre San Pablo.


Publicado por verdenaranja @ 23:09  | Misiones
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