Domingo, 22 de febrero de 2009

Comentario a las lecturas del domingo séptimo del Tiempo Ordinario publicado en el DIARIO DE AVISOS el domingo 22 de Febrero de 2009 bajo el epígrafe “el domingo, fiesta de los cristianos”.

Lo ingresaron por urgencias

DANIEL PADILLA

Así podríamos resumir la llegada de es­te paralítico a Jesús. Efectivamente: "Llegaron cuatro llevando un paralíti­co y, como no podían meterlo por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde esta­ba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico". Lo dicho. Lo ingresaron por urgencias. Es lo que parece que se hace hoy. Están nuestras clínicas y hospitales tan llenos de enfermos, que hay que buscar un boquete por donde sea. Lo que pasa es que el Señor, "viendo la fe que tenían", puso, sin embargo, la atención en otra urgencia que a él le debía parecer ma­yor: la parálisis del espíritu, que, causada por el pecado, va invadiendo poco a poco la vida de todo hombre. Por eso, ante la admi­ración de los unos y el escándalo de otros, dijo: "Tus pecados quedan perdonados". No se despreocupó, no, de la parálisis fisica de aquel hombre. Al contrario, hizo que aque­llos miembros volvieran a la agilidad y al movimiento. Pero quiso dejar bien claro que la salvación que él venía a traer no se que­daba únicamente en la parte corporal del hombre, en sus necesidades fisicas y biológicas, sino que llegaba al hombre completo, cuerpo y espíritu. Por eso, terminaría dicien­do: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". Pero, antes, le dijo: "Tus pecados que­dan perdonados", señalando así que su sal­vación empezaba desde el interior, desde su espíritu imperecedero. Pero se me antoja que, siendo tan clara la enseñanza, descuida­mos constantemente el cultivo de nuestros valores espirituales. Nuestro mundo ha avanzado vertiginosamente en el terreno de la ciencia y de la técnica. Los adelantos han invadido prodigiosamente nuestra moderna existencia. Vivimos rodeados de una prolife­ración tal de comodidades como no podía­mos siquiera soñarlas en épocas anteriores. La realidad ha superado a la ficción. Y este hombre que soy yo, que eres tú, que es él, se ha subido al tren del progreso y no quiere re­nunciar a ninguna de sus posibilidades. He­mos entrado por la puerta de urgencias con todas nuestras camillas, para sanear nuestra salud (ivalga la redundancia!), para sanear nuestra cultura, y nuestra economía, y el confort de nuestro vivir. Y acaso en nuestro subconsciente pensamos que todo se puede conseguir, que todo está al alcance de la ma­no. Pero observen una cosa. En la medida en la que hemos saneado (?) nuestra vertiente material, subiéndonos por urgencias en el progreso, en la misma medida nos hemos ido deteniendo en el lento camino de los afa­nes espirituales. En la proporción en que nos hemos atrincherado tras el televisor, la cade­na musical, el coche, la estufa y las diversio­nes; al mismo tiempo que hemos ido abrien­do boquetes de urgencia en el tejado de nuestro vivir para que entraran por ellos to­das las sugerentes ofertas de la propaganda y del mercado, en esa misma proporción se nos están escapando por la ventana todas nuestras inquietudes espirituales y religio­sas. "Yo no vengo a misa, porque ahora me paso la noche viendo la televisión", me dijo un día un joven, resumiendo muy en esque­ma, claro, su trayectoria espiritual. Se impo­ne una urgente pregunta: ¿no estará necesitando el hombre de hoy que alguien le diga: tus pecados deben ser perdonados?


Publicado por verdenaranja @ 11:19  | Espiritualidad
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Comentarios
Publicado por leopldocruzr
Lunes, 23 de febrero de 2009 | 1:42
Como deseoso del bien para mi iglesia me sentir?a muy feliz poder aportar mis humildes conocimientos, a unas congragaciones que est?n en proceso de aprendizaje por que debemos capacitar a los hermanos que nos preceden, son el futuro de nuestras generacion
Publicado por leopldocruzr
Lunes, 23 de febrero de 2009 | 1:46
El ?xito de la humanidad es ser fieles al amor y al mandato del padre, de nuestra madre y de su hijo, que mejor que tener hermanos capacitados con experiencias vivas, dispuestos a testificar y orientar el futuro que solo se consigue con el amor a Jesus.
Publicado por leopldocruzr
Lunes, 23 de febrero de 2009 | 14:46
La iglesia deber?a hacer una solicitud ante los gobiernos de cada naci?n, donde se dicte un decreto que toda persona graduada lleve la educaci?n moral y religiosa como prioridad de sensibilizar a la humanidad a un comportamiento digno del amor de Dios.