Domingo, 29 de marzo de 2009

Información enviada por Carlos Peinó Agrelo, Cursillista, Peregrino, Colaborador en la redacción de la Positito super virtutibus del Siervo de Dios Manuel Aparici y Vicepostulador de su Causa de Canonización



CARTA DE JOSÉ RIVERA A SU AMIGO BLAS PIÑAR

PARA UN POSIBLE TRABAJO SOBRE MANUEL APARICI

 

 

         «Querido amigo –le dice–:

 

»Escribo en nombre de un grupo de personas, amigas de Manuel Aparici, antiguo Presidente y luego Consiliario de los Jóvenes de Acción Católica. Hemos creído verdaderamente importante, e incluso necesario como respuesta a la gracia que Dios nos concedió de tratarle con cierta intimidad, reunir testimonios acerca de las diversas facetas de su rica personalidad. Pensamos en un futuro trabajo que perpetúe la luz de su doctrina y de su vida. Puesto que “No se enciende una lámpara y se coloca debajo del celemín sino encima del candelero para que alumbre a todos los que están en la casa”. (Mat. 5-15) [1].

»Creyendo que sería de máximo interés tu juicio, nos tomamos la libertad de enviarte la  nota  adjunta, rogándote nos expreses tu  pensamiento respecto de ambos aspectos –doctrina y vida– así como los detalles o anécdotas que recuerdes y creas oportuno.

»Naturalmente lo apuntado no pasa de ser una ayuda que pueda facilitar tu respuesta, indicándote las líneas de nuestro propósito. Es claro que importa cuanto quieras escribir sobre él y cuantas sugerencias se te ocurran para matizar o ensanchar nuestras propias ideas.

»Conociendo tu amistad con nuestro querido Aparici, no dudamos que, pese a las muchas tareas que sin duda traerás entre manos, encontrarás momento oportuno para responder con amplitud y precisión. Y a pesar de exigirte un nuevo trabajo, sentimos alegría al hacerte partícipe de esta ilusión, de la gracia que Dios vertió sobre él, produzca su eficacia entre los hombres que tanto ama.

»Puedes contestar a mi nombre a las señas del membrete (Casa Diocesana de Ejercicios “EL BUEN PASTOR”, Toledo).

 

NOTA ADJUNTA

 

»Nos interesaría toda aportación respecto a su pensamiento y su manera de presentar realidades e ideas tan caras para él, cómo:

 

»La Trinidad.

»Cristo.

»La Virgen.

»El Cuerpo Místico.

»La Gracia.

»La Fe.

»La Caridad.

»El Sacerdocio.

»La figura del seglar en la Iglesia.

»La Juventud.

»El Apostolado.

»La Obediencia.

»La inmolación (sentido cristiano del dolor, enfermedad, mortificación, humillaciones, etc.).

 

»Hay algunos puntos que nos parecen muy característicos de su «espiritualidad», así:


»La Paternidad divina (que tan reflejada veía en el maternal amor humano).

         »La Peregrinación como estilo de vida cristiana (La vida cristiana –decía– es un peregrinar por Cristo hacia el Padre a impulsos del Espíritu Santo, con la ayudad e María y de los Santos, llevando consigo a los hermanos).

»La Misión de España en la tarea universal de la Iglesia sobre todo de América Latina. Su visión de la Hispanidad.

 

»Igualmente pensamos que en su vida dio muy singulares ejemplos de no pocas virtudes, cómo:

 

»La fe constante y sin desfallecimientos en las circunstancias más adversas.

»La confianza en Dios.

»El celo apostólico, con sed insaciable de que los hombres vivieran en gracia.

»La obediencia como postura amorosa, filial, tanto respecto a la Jerarquía de la Iglesia, como en lo tocante a su propia madre.

»Como decimos, todo esto no pasa de ser unas sugerencias incompletísimas que en su contestación puede enriquecer». 

 

Antes de dar a conocer los escritos de Manuel Aparici a José Rivera y la  correspondencia cruzada entre Manuel Aparici y Carmelina una aclaración de carácter general de suma importancia relativa a los escritos y documentos de Manuel Aparici.

 

El 24 de marzo de 1946 Manuel Aparici le habla a Sor Carmen de su «copioso archivo y fichero» [2], pero en febrero de 1959 le dice: «De mi archivo, no sé dónde para; cuando me estaba muriendo me trasladaron a lo que era mi despacho, amontonaron papeles no sé dónde y algunos los tiraron; y en los breves intervalos de mejoría no tuve fuerzas para buscar y menos para ordenar» [3].


[1]  Esta fue la segunda lectura que se hizo el día de la apertura de la Causa de Canonización del Siervo de Dios Manuel Aparici en julio de 1994, día 13.

[2]  C.P. pp. 1576-1577.

[3]  C.P. pp. 1812-1815.

 


Publicado por verdenaranja @ 21:25  | Espiritualidad
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