Martes, 31 de marzo de 2009

Llamamiento de la Conferencia Episcopal de Obispos Católicos de India al electorado a  través de Su Exc. Mons. Stanislaus Fernandes, Secretario General de la Conferencia.

 

 

LLAMAMIENTO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL
DE OBISPOS CATÓLICOS DE INDIA AL ELECTORADO


Nueva Deli, 19 de Febrero de 2009

 

I. Introducción

 

Hay  momentos que definen el destino de una nación. Después de sesenta años de nuestro recorrido como una nación libre, nos enfrentamos a nuestro decisivo momento. India ha respondido con total éxito a una demanda continua a seguir la visión de nuestros padres fundadores. Nuestra lucha constante y compromiso sincero hacia una transformación e integración social, progreso económico y madurez política nos han estimulado a conseguir nuevas cimas. Sin embargo, nuestra soberanía como una nación y nuestra identidad como un estado secular se han enfrentado con retos imponentes en todos los frentes global, nacional y regional.

 

Completamente conscientes y convencidos que el poder para desviar nuestro rumbo reside en nuestras propias manos, llamamos a todos los ciudadanos de nuestro país, que están a punto de ir a las elecciones, a ejercitar juiciosamente su derecho a elegir a aquellos representantes que faciliten la aparición de una nación que queremos ser a través de un gobierno fiable y responsable.

 

Somos invitados a mirar hacia delante y dirigir seriamente las tareas inacabadas y preocupaciones emergentes de nuestro pueblo.

 

2. Principios que se deben invocar

 

Nuestro compromiso democrático está fundado en la primacía del individuo que es dotado con su dignidad, derechos y libertad que son inalienables, y del compromiso social para luchar por el bien común. Esta tarea sagrada debe ser realizada por medio de un sistema de gobierno que respete y promueva tanto la libertad de todos los individuos como el bien de la sociedad entera. Esta acertada máxima que el Padre de la Nación nos ha dado, sirve como un principio guía en nuestros esfuerzos para conseguir nuestro fin: “Recuerda el rostro del hombre más pobre y más indefenso que puedes haber encontrado y pregúntate a ti mismo, si el paso que consideras le va a ser de algún beneficio  para un control sobre su propia vida y su destino”.

 

3. Nuestro escenario económico

 

Productividad mayor en sectores industrial y de agricultura, rápido crecimiento en industria y comercio, logros tecnológicos y científicos, incremento en reserva de divisas, mejor nivel de vida para muchos, rápido crecimiento en el mundo de la tecnología y comunicación de la información, son verdaderos signos prósperos de nuestra economía. La capacidad de nuestra economía en la presente crisis económica global es juzgada por muchos en términos positivos.

 

Sin embargo, una cuestión seria se ha suscitado acerca del desequilibrio entre los logros globales crecientes de India y las decrecientes realizaciones domésticas.  El alarmante índice de suicidio entre granjeros, el índice creciente de desempleo, la continuación e incluso el crecimiento en el pocentaje de personas bajo el umbral de la pobreza, y la creciente división entre los ricos y pobres, son signos inquietantes de nuestra planificación y actuación económicas. La práctica deplorable del trabajo infantil, la tendencia para eliminar a la joven, el desplazamiento rural y urbano de personas como un resultado de entendimiento torcido de desarrollo, la creciente inquietud entre la población rural debido a Zonas Especiales Económicas, necesitan nuestra atención inmediata. No obstante, debido a la explotación insostenible de recursos naturales como agua subterránea, selvas, minerales, ríos, etc, existe un precio elevado en la ecología y en el medio ambiente con consecuencias nefastas como calentamiento global y cambios climáticos. Estos hacen un mal presagio para el sistema de vida de nuestro pequeño planeta.

 

La carencia de sensibilidad hacia las quejas legítimas del pueblo tales como los sin tierra, mal gobierno y desempleo masivo han forzado a las personas, equivocadamente por supuesto, a optar por la violencia organizada. Considerar tales protestas violentas como un mero problema de ley y orden y controlarlas por la fuerza bruta es causa de gran preocupación. El crecimiento económico más alabado será justificado si es socialmente inclusivo y los beneficios alcanzan a los sectores más débiles de nuestra nación.

 

4. Recorrido de nuestra democracia parlamentaria

 

Nuestra herencia nacional, especialmente nuestra Constitución, está fundada sobre el pluralismo étnico, racial, religioso y cultural. La diversidad es un rasgo distintivo de nuestra cultura compuesta. Durante los pasados sesenta años y antes hemos logrado conservar esta identidad a pesar de serias tensiones. Nuestra creciente convicción ha sido conservar y promover nuestra cultura democrática con sus instituciones.

 

El buen funcionamiento de nuestras institutciones democráticas, a saber el Parlamento, la Judicatura, el Ejecutivo, la Prensa, nos dan un grado considerable de satisfacción. La crecida participación en los niveles de base, que ha sido más fortalecido con la introducción del Panchayati Raj, es ciertamente un principal factor contributivo. El sano balance entre la estructura federal y la autonomía del Estado ha sido mantenido equitativamente bien.

 

Sin embargo, nos perturba el descenso constante en credibilidad en el funcionamiento de nuestras instituciones democráticas. La frecuente interrupción de reuniones y del Parlamento a causa de abandonos innecesarios y suspensiones, la falta de respeto al presidir los oficiales, pasando por alto algunas leyes sin debate suficiente y deliberación bien informada y la crimilización  de políticos son altamente deplorables.

 

Una constante interrupción de la norma de la ley, violencia de grupos y agresión en instituciones y organizaciones, despreocupación por la vida, derechos, libertad y properidad de los ciudadanos conduciendo a desorden creciente, ausencia de intervención oportuna por parte de agencias de la ley competentes, agravan esta debilitada condición.

 

5. Mirada a nuestra situación socio-cultural

 

La diversidad en las esferas étnicas, raciales, religiosas, cultural y regionales nos ha dado una cultura compuesta. Consecuentemente, nosotros, como una nación, hemos estado disfrutando de un grado razonable de cohesión social, un componente necesario de integración nacional. Hogar de más de 4000 comunidades con su diverso ethos socio-cultural, India ha conseguido en el correr de décadas una sana interacción, un nivel muy encomiable de integración socio-cultural en todos los niveles.

 

Nuestro país, la cuna de muchas religiones, nos ha dado una lista impresionante de apreciados valores como satyam (veracidad), ahimsa (no-violencia) Karuma (buena voluntad y compasión), Bhuta daya (preocupación por toda forma de vida) maitri (amistad y compañía), austeridad y simplicidad de vida, sampradayik samabharana (espíritu de tolerancia o coexistencia pacífica). Estos son mantenidos en gran estima y considerados como los distintivos de nuestra herencia india.

 

Sin embargo, demasiado frecuente ha existido la amenaza a nuestra identidad y unidad nacional al causar desafecto hacia una raza particular o región o religión. El retraso por parte del Estado en actuar a tiempo y tratar firmemente con los indiviuos y organizaciones responsables de campañas de odio, violencia de masas, ataques organizados y destrucción sin sentido de la preciosa vida humana y prosperidad pública han sido muchas veces desalentadores y decepcionantes. La creciente división comunal, responsable de la frecuente y extendida violencia comunal, y la migración forzada donde los Indios viven como refugiados en India, son ejemplos de total mal gobierno.

 

El terrorismo externo y global, como la reciente agresión en Mumbai, es una amenaza a la seguridad, identidad e integridad nacional igual que el terrorismo interno, como las atrocidades de masas provocadas en Orissa. Del mismo modo, tiene que ser fuertemente rechazada la intolerancia hacia artistas creativos, a escritores críticos, a ladres dalit, y a aquellos que resisten la cultura de la mafia.

 

El cancer que afecta el funcionamiento saludable de nuestra democracia ha sido el pecado permanente de corrupción. La degeneración que se impone en las éticas sociales y moralidad pública es abiertamente lamentada por la sociedad en general. El poder idolátrico y el dinero desplazan a Dios y a los seres humanos a los márgenes de la humanidad minando de ese modo los valores éticos y morales.

 

6. Llamada al deber y responsbilidad en las elecciones que se acercan

 

Después de una visión general del estado de nuestra Naciòn volvemos a nuestros ciudadanos con una seria llamada. Ser fiel a la letra y espírtu del Preámbulo y disposiciones de la Constitución de India sin ninguna persuación sectaria o de partido.

 

Cada ciudadano debería asegurar que su nombre esté registrado en las listas de votantes y que ejercite su derecho a votar por un partido/candidato que asegure lo siguiente:  

 

  •  Protección y promoción de nuestra secularidad y compromiso democrático.
  •  Apoyar el compromiso Constitucional  al pluralismo religioso, racial, cultural y lingüístico.
  •  Permanecer unidos haciendo cumplir los Derechos Humanos fundamentales: A la Libertad, la Igualdad, y Justicia, incluyendo los derechos de la Minoría como consagrados en la Constitución de nuestra nación.
  • Seleccionar  y promover candidatos sin ningún registro criminal o antecedentes  y que tengan las preocupaciones genuinas de juventud, mujeres y particularmente del pobre y del marginado en el corazón.
  • Comprometerse a la erradicación de la pobreza y eliminación total del analfabetismo de nuestro país, como una preocupación prioritaria con  un programa sujeto a un tiempo luchando por el desarrollo total del pobre y del marginado y proveyendo educación primaria obligatoria para todos.
  • Proveer urgentemente y adecuadamente todas las necesidades básicas de los ciudadanos como agua potable, casa, asistencia sanitaria,  facilidades de alfabetización y de transporte.
  • Abolir el trabajo infantil, ayudando a todos los niños a ir a la escuela con incentivos, y ayudando a los padres indigentes con seguridad finaciera viable para atender a la escolarización de sus hijos.
  • Mantener la Igualdad de Género en todas las instituciones democráticas, así como en áreas civiles y administrativas proveyendo asistencia legal adecuada y medidas ejecutivas.
  • No discriminar contra los cristianos de origen de casta planificada que demandan por igual derechos y reservas como dados para los otros de su misma comunidad social bajo la Orden Presidencial de 1950.
  • Proteger por todos los medios el Derecho a la Vida en todos sus estadios, como un derecho fundamental humano.
  • Promover armonía comunal por la observacia escrupulosa de las provisiones y garanías constitucionales así como las Leyes del Estado. Medidas inmediatas preventivas y acción punitiva se deberían tomar contra cualquier divulgación, literatura generadora de odio y campaña, de divisiva comunalización de políticos, de fuerzas de defensa, de política y de burocracia.
  • Otorgar poderes al electorado con el derecho a recordar a sus representantes electos en materia de no representación, corrupción y ausencia de integridad personal. 

En nuestro camino por la democracia, necesitamos reavivar esperanza y entusiasmo en nuestros ciudadanos. Deberíamos estar de acuerdo para no dejar a nadie atrás ni para descartar, aunque podamos tener muchos puntos  de desacuerdo. La creencia en las buenas intenciones puede redimir errores y fallos. El compromiso a la verdad y justicia, atenuado por la tolerancia, la aceptación y por el espíritu de reconciliación puede ayudar a uno y a todos a liberar toda la energía necesaria para un compromiso renovado a continuar la reconstrucción de nuestra nación.

 

Cultivemos la cultura del diálogo abierto, del discurso imparcial y respetuoso incluso en asuntos discutidos. Al estar en un momento de gran reto y oportunidad mayor, vamos a mirar hacia un gobierno que lleve a las personas a trabajar juntamente por el bien común a través de lineas de partido. No importa qué grande sea el reto o qué difícil la situación, el cambio es siempre posible si  nosotros estamos dispuestos a luchar por ello y, por encima de todo, a creer en ello. Vamos a comprometernos, con una firme resolución en nuestros corazones, a honrar la diversidad en la unidad.  Que el bien del más pequeño y del último ciudadano de nuestro país sea  nuestro criterio y  el punto de partida  en este esfuerzo por conseguir nuestro objetivo,  como lo tenemos en la visión del Padre de nuestra nación.

  

Escrito por:

 
Reverendísimo Stanislaus Fernandes, S.J.

Secretario General, CBCI &

Arzobispo de Gandhinagar

 

(Traducción particular no oficial desde el Inglés 


El texto en Inglés:
http://www.fides.org/eng/documents/INDIA_-_APPEAL_BY_THE_CATHOLIC_BISHOPS.doc

 

 


Publicado por verdenaranja @ 22:40  | Hablan los obispos
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