S?bado, 04 de abril de 2009

Mensaje de los obispos de Nigeria, publicado al final de su Asamblea Plenaria realizada del 9 al 14 de marzo en Abuja.

 

  

La Palabra de Dios y la Construcción de la Nación de Nigeria

Comunicado al final de la Primera Asamblea Plenaria de la Conferencia de Obispos Católicos de Nigeria (CBCN) en el Retiro del Divino amor y Centro de Conferencias, Sabon Lugbe, Abuja,

9 al 14 de Marzo de 2009

 

PREÁMBULO

 

1. Nosotros, los miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Nigeria, tuvimos nuestra Primera Asamblea Plenaria del año 2009 en el Retiro del Divino Amor y Centro de Conferencias, en Sabon Lugbe, Abuja, desde el 9 al 14 de Marzo de 2009. El tema de nuestra Plenaria, “La Palabra de Dios en la Vida y la Misión de la Iglesia en Nigeria”, nos dio una oportunidad para la reflexión en la oración sobre la situación de la Iglesia y de la nación.

 

CRECIMIENTO EN NUESTRA IGLESIA

 

2. Damos gracias a Dios por el constante crecimiento y vitalidad de la Iglesia en Nigeria. Desde nuestra pasada Plenaria en Septiembre de 2008, el Santo Padre ha nombrado al Reverendísimo William Avenya como Obispo Auxiliar de Makurdi. Fue ordenado Obispo el 24 de Enero de 2009. El Papa también nombró al Reverendo Anthony Callistus Onaga como Obispo de Enugu. Fue ordenado para el episcopado el 2 de Mayo de 2009. Al mismo tiempo que nos alegramos con nuestro nuevo Obispo y el Obispo electo, felicitamos al Reverendísimo Anthony Gbuji que se está retirando como Obispo de Enugu después de muchos años de servicio dedicado a la Iglesia en Nigeria. Al retirarse, rogamos a buen Señor que continúe bendiciéndole con buena salud.

 

3. Nuestro venerable hermano, Cardenal Francis Arinze, después de muchos años de servicio meritorio a la Iglesia en Onitsha y a la Iglesia universal en el Vaticano, alcanzó la situación de Cardenal-Prefecto Emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Damos gracias al Señor por el don de este gran pastor.

 

4. Nos alegramos con la Diócesis de Umuahia en su jubileo de oro que fue celebrado el 6 de Diciembre de 2008. Quiera el Señor continuar estando con el Obispo, sacerdotes, religiosos y fieles laicos de la Diócesis.

 

5. Damos gracias a Dios profundamente por la vida santa del Reverendísimo Michael Eneja, Obispo Emérito de Enugu, que volvió al Creador el 15 de Noviembre de 2008. Su vida ejemplar es un signo de bendición para nuestra Iglesia. Que guste de la felicidad eterna en el reino de Dios.

 

6. Después de la reciente visita ad limina, un signo de nuestra comunión con el Sucesor de San Pedro, el Papa Benedicto XVI, el crecimiento en nuestra Iglesia fue bellamente captado en estas palabras del Santo Padre: “Pude ver la vida de la Iglesia en un importante país africano, el más grande, de hecho, con 140 millones de personas, y un gran número de católicos, y de esta manera tocar la alegría y tristezas de la Iglesia. Esto obviamente me trae paz espiritual, porque aquí existe una Iglesia como encontramos en los Hechos de los Apóstoles. Es una Iglesia donde hay fresca alegría de haber encontrado a Cristo, de haber encontrado al Mesías de Dios. Tienen vocaciones, y por eso pueden dar sacerdotes “Fidei donum” a diversos países en el mundo. Ver que existe no sólo una Iglesia cansada como uno encuentra muchas veces en Europa, sino una Iglesia joven, llena de alegría del Espíritu Santo, es ciertamente refresco espiritual” (Benedicto XVI, a los Sacerdotes de Roma, 27 de Febrero de 2009).

 

NUESTRA BÚSQUEDA POR EL CARÁCTER DE NACIÓN

 

7. Damos gracias al Dios Todopoderoso por la capacidad de recuperación, potencial y empuje del pueblo de Nigeria. Este país es bendito con hombres y mujeres, jóvenes y ancianos que pueden levantarla a una nación de la que nosotros todos podemos estar orgullosos. Como el Santo Padre el Papa Benedicto XVI una vez comentó “la magnitud, población, recursos económicos y generosidad de vuestro pueblo hacen de Nigeria uno de los países más influyentes en el continente y le da una oportunidad única para ayudar a otros países africanos a lograr el bienestar y estabilidad que merecen. La nación ha contribuido a los muchos esfuerzos por la reconciliación social a otras tierras a través de sus fuerzas de paz, ayuda material y esfuerzos diplomáticos” (Discurso al Embajador de Nigeria en la Santa Sede, 29 de Mayo de 2008).

 

8. Al existir muchas razones para que nosotros los nigerianos demos gracias a Dios, no debemos fallar en reconocer que el recorrido hacia el carácter de nación es aún largo. Es un camino al carácter de nación. Para nosotros, la naciónes un don y una tarea. Debemos todavía construir una nación donde las personas habiten con seguridad. La vida y la prosperidad están expuestas constantemente al peligro: la crisis del Delta del Níger en el sur, los conflictos religiosos en el norte, y los conflictos étnicos en diferentes partes del país. Corrupción y robo de fondos públicos, que han permanecido  en gran parte sin disminuir a pesar de nuestra llamada por oraciones, han llevado a nuestro país al borde del desastre. Esto es perceptible, por ejemplo, en el desplome de infraestructura en la tierra, en la carencia de servicios básicos, y en el número creciente de desempleados, en la siempre creciente ola de crimen. El hecho es evidente que aún tenemos mucho trabajo que hacer de modo que nosotros, nuestro hijos, y nuestros nietos podamos tener nuestras legítimas aspiraciones cumplidas y nuestras posibilidades realizadas.

 

9. Lamentamos las oportunidades perdidas para la construcción de la nación en Nigeria. Estamos tristes por los disturbios recientes de Jos y Bauchi, a pesar de nuestro énfasis en el diálogo como medio auténtico de resolver la crisis. Cada vez que somos testigos de conflictos étnicos y religiosos, cada vez que celebramos elecciones careciendo de credibilidad, perdemos oportunidades para construir la nación. Cada vez que el pueblo de nuestra tierra ampliamente dotada se empobrece a través de actos de violación de derechos humanos fundamentales, cada vez que hacemos o caemos víctimas de injusticia, soborno y corrupción, perdemos oportunidades de construir una nación.

 

REFORMAS ELECTORALES CREIBLES

 

10. Una nación no es solo un espacio geográfico. Es un conjunto de personas que viven una vida común enraizada e inspirada por unos ideales comunes y valores comunes, una vida común en la que la dignidad de cada persona humana es respetada. Un espacio geográfico donde las personas son forzadas a vivir juntas a punta de pistola puede ser llamado un estado, pero no puede ser llamado propiamente una nación. Para nosotros ser una nación, es fundamental un proceso electoral creíble. Los actuales intentos de reforma del proceso electoral necesita ser trasparente y riguroso. Nigeria necesita una comisión electoral verdaderamente independiente y agencias eficientes de seguridad para asegurar el proceso electoral.

 

CRISIS ECONÓMICA GLOBAL

 

11. En un mundo que ha llagado a ser una aldea global, Nigeria no se puede aislar de la crisis económica global actual. Para nosotros, en términos concretos, trabajar por construir una nación y resolver nuestra propia participación de la crisis económica global deben ir cogidos de la mano. Mucho antes de que la presencia de esta crisis fuese reconocida, el Papa Juan Pablo II ya advirtió al mundo cuando dijo: “Nuestro mundo manifiesta creciente evidencia de otra amenaza grave para la paz: muchos individuos y es más todos los pueblos están viviendo hoy día en condiciones de pobreza extrema. La distancia entre pobres y ricos ha llegado a ser más acusada, incluso en la mayoría de las naciones económicamente desarrolladas. Esto es un problema que la conciencia de humanidad no puede ignorar, toda vez que las condiciones en las que un gran número de personas están viviendo son un insulto a su dignidad natural y como resultado son una amenaza al auténtico y armonioso progreso de la comunidad mundial” (Juan Pablo II, Día Mundial de la Paz, 1993, citado por Benedicto XVI, Día Mundial e la Paz 2009). Por eso nosotros renovamos nuestro compromiso de luchar contra la pobreza como un camino para la paz en nuestra tierra.

 

12. El desenfrenado materialismo ha contribuido largamente a la crisis económica global. No podemos fallar al recordarnos a nosotros mismos y a la nación que “el hombre no vive de pan sólo, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4, 4). El materialismo no puede ser el único fundamento sobre el que  nosotros construimos nuestra nación. Nuestra nación debe ser construida sobre valores espirituales y morales. Tales valores inspirarán el buen gobierno. Fomentarán la disciplina requerida por líderes y conducidos. En ese respecto yace la necesidad de reconocer la relevancia de la palabra de Dios en nuestras vidas como individuos y como un país.

 

LA PALABRA DE DIOS Y NUESTRA NACIÓN

 

13. Permanecemos con esperanza a pesar de los altos y bajos en la historia de nuestro país. Creemos que la palabra de Dios es una luz para guiarnos en nurdtrol camino hacia el carácter de nación. Creemos que “en su bondad y sabiduría Dios eligió para revelarse y dársenos a conocer el oculto propósito de su voluntad (ver Ef 1, 9) por el que a través de Cristo, la Palabra hecha carne, el hombre puede en el Espíritu Santo tener acceso al Padre y llegar a participar en la naturaleza divina (ver Ef 2, 18; 2 Pe 1, 4). Por la revelación, por tanto, el Dios invisible (ver Col 1, 15, 1Tim 1, 17) de la abundancia de su amor habla a los seres humanos como amigos (Ver Ex 33, 11; Juan 15, 14-15) y vive entre ellos (ver Bar 3, 38), de modo que Él puede invitar y tomarlos en amistad consigo mismo. Este plan de revelación es realizado por hechos y palabras que tienen una profunda unidad: los hechos causados por Dios en la historia de salvación manifiestan y confirman la enseñanza y realidades significadas por las palabras, mientras las palabras proclaman los hechos y clarifican el misterio contenido en ellas. Por esta revelación entonces, la verdad más profunda acerca de Dios y la salvación de seres humanos brilla para nuestro bien en Cristo, que es el mediador y la plenitud de toda revelación (Vaticano II, Dei Verbum Sobre la Revelación Divina, n. 2)

 

14. Dios pronuncia su palabra para llevar a todos los seres humanos a vivir en amistad con él y con uno y otro como una familia. La palabra de Dios proclama un Dios que, en su soberanía, confirió dignidad a cada miembro de la familia humana, independientemente del género, lengua, raza, tribu, color o religión. Es por eso que la palabra de Dios debería ser la luz para nuestro camino hacia el carácter de nación. Es cómo la palabra de Dios nos educa en la construcción de la nación. Creemos que lo que Nigeria necesita urgentemente es una radical transformación. La palabra de Dios puede transformar nuestra tierra y a sus personas. La palabra de Dios transforma la nación transformando a los individuos que empiezan en la familia que es núcleo de vida común, la Iglesia doméstica, el primer lugar donde la palabra de Dios debe ser leída, enseñada y predicada de modo que sus miembros pueden ser buenos discípulos y buenos ciudadanos. La palabra de Dios da lugar a la conversión interior a la verdad, a la bondad y al amor. Esta conversión interior toma la forma de cambios actitudinales profundos que serán sentidos en cada sector de nuestra vida y como una nación.

 

LA PALABRA DE DIOS Y NUESTROS VALORES FUNDAMENTALES

 

15. Dado el hecho que no puede existir nación donde no existen valores fundamentales, la palabra de Dios enseña esos valores fundamentales necesarios para construir una nación. Cristo, la Palabra hecha carne, ha redimido toda raza y elevado lo que es bueno en cada cultura. La Palabra encarnada de Dios derrama su luz sobre los valores esenciales que son inherentes en nuestras culturas africanas tradicionales. Estos valores, compartidos por los nigerianos independientemente de su afiliación étnica, pueden servir como terreno común en nuestra búsqueda por el carácter de nación. La palabra de Dios nos enseña que un valor fundamental que nosotros en Nigeria debemos tener es el respeto a la soberanía de Dios en el respeto por la dignidad de toda persona humana. Un aplastante porcentaje de Nigerianos profesa creencia en Dios. Pero esta profesión de fe debe mostrase a sí misma en el respeto a la dignidad de todo Nigeriano como ser humano y como un ciudadano.

 

16. Nuestro camino hacia el carácter de nación pasa necesariamente a través del camino de educación. La educación para la nación es educación de toda la persona. El pensamiento, el carácter, y las manos del ciudadano deben ser formados. El error y la injusticia de sustituir las escuelas de entidades religiosas contribuyó en gran parte al presente estado de la nación. Nigeria necesita urgentemente devolver los valores espirituales y morales a su currículum de educación. Es por esta razón que nosotros elogiamos a aquellos gobiernos de estado que han devuelto las escuelas a sus propietarios. Renovamos nuestra llamada, a aquellos estados que no lo han hecho así, para la devolución de escuelas a las entidades religiosas de modo que los pobres especialmente puedan tener acceso a la buena educación.

 

LA RELIGIÓN COMO INSTRUMENTO PARA LA PAZ

 

17. La religión ha sido culpable de muchos conflictos en este país. Pero, contrariamente a cierta opinión, la religión no es una amenaza para la nación. Es el abuso de la religión. No es la religión la que amenaza nuestra coexistencia pacífica. Es la mala interpretación y el abuso de los sagrados textos de tradiciones religiosas venerables por predicadores que están inadecuadamente formados o no totalmente formados para el ministerio de la predicación en una entidad multireligiosa como Nigeria. El nuestro es un país lleno de lugares de culto, de iglesias, mezquitas y santuarios. Pero esto no es nada si nosotros no prestamos atención a la palabra de Dios, y peor todavía, si la misma palabra se malinterpreta y se abusa por predicador incompetente o malicioso. Estos sagrados textos pueden y deben ser usados para formar a los partidarios religiosos a respetar y promover la dignidad de toda persona humana y la inviolabiliad de las pertenencias de otras personas.

 

18. Reconocemos, elogiamos y animamos las iniciativas asumidas por el Consejo Nigeriano Interreligioso (NIREC) hacia una coexistencia pacífica, particularmente entre musulmanes y cristianos en Nigeria. El Consejo ha sido capaz de reunir no sólo a líderes cristianos y musulmanes, sino también a jóvenes cristianos y musulmanes. Apoyamos los planes del Consejo de reunir cristianos y musulmanes. Vemos en estas iniciativas medidas proactivas contra la violencia, y una base sólida para la paz y estabilidad. Es nuestra esperanza que estas iniciativas tendrán efectos resonantes a todo lo largo y ancho de nuestro país.

 

ELECCIÓN DEL EJECUTIVO DE CBCN

 

19. La Conferencia eligió su ejecutiva por un mandato de tres años. El Reverendísimo Félix Job Arzobispo de Ibadan fue reelegido Presidente, el Reverendísimo Ignatius Kaigama, Arzobispo de Jos, fue reelegido Vicepresidente, el Reveredísimo Alfred Martíns, Obispo de Abeokuta, fue elegido Secretario, y el Reverendísimo Wiliam Avenya, Obispo Auxiliar de Makurdi, fue elegido Sub-Secretario. Pedimos por su ejercicio exitoso.

 

CONCLUSIÓN

 

20. Este tiempo de Cuaresma es un tiempo para la renovación de toda persona, de nuestra nación, y de la Iglesia en nuestra nación. Es un tiempo para una escucha más atenta a la palabra de Dios. Que nuestros ejercicios espirituales durante este tiempo nos lleven a una relación mejor con Dios y de uno a otro de modo que podamos llegar a ser el tipo de persona y nación que el Señor quiere que seamos. Nuestros problemas son muchos. Pero el Señor Dios es Todopoderoso. Si nosotros cooperamos con Él nuestro país puede ser grande. Animamos y retamos a los titulares de nuestra oficina pública en el poder ejecutivo del gobierno, en el legislativo, en el judicial, y es más a los Nigerianos en todos los sectores de nuestra nación a llevar luz desde la palabra de Dios.

 

21. Según nos acercamos al final del año de San Pablo, llamamos a cada familia cristiana a intensificar la devoción a la palabra de Dios a través de lectura devota, de la meditación diaria, de la Biblia compartida, celebración de la liturgia de la palabra, y el testimonio. Que San pablo, el Gran Apóstol de las naciones, interceda por nosotros para que nuestra fe sea más fuerte, y para que esta fe se manifieste a sí misma en el servicio entregado de cada uno y de todos al bien comun.

 

Que María, Reina de Nigeria, que recibió obedientemente la Palabra en su corazón y la concibió en su seno, ruegue por nosotros para que podamos recibir la Palabra en nuestros propios corazones y llegar a ser mejores discípulos y buenos ciudadanos.


“Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Sal 94, 7-8)

 

Reverendísimo Félix Job

Arzobispo de Ibadan

Presidente

 

Reverendísimo Lucius Ugorgi

Obispo de Umuahia

Secretario

 

Links:
Mensaje de los Obispos de Nigeria (en inglés)
http://www.fides.org/eng/documents/Communique_2009.doc


Publicado por verdenaranja @ 0:13  | Hablan los obispos
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios