Martes, 14 de abril de 2009

Información sacada de DOSSIER FIDES “La Sociedad para las Misiones Extranjeras de París 350 años de misiones en Asia” de Agenzia FIDES – 3 enero 2009.


La prensa al servicio de la evangelización

 

Para difundir los textos de la fe, los misioneros habían recorrido en un primer momento el camino de las copias a mano, pero tal sistema estaba lleno de inconvenientes. Todavía hacia la mitad del S. XIX en el Tíbet, las obras del P. Renou, copiadas a mano, se habían hecho inservibles después de 25 años a causa de los múltiples errores. Los misioneros si habían dirigido ya hacia la xilografía, que permitía imprimir sobre tablas de madera hasta diez mil caracteres, pero el proceso era largo y las placas voluminosas y, sobre todo, faltaba mano de obra cualificada. Para poner remedio a esta situación se pensó en implantar tipografía según el modelo europeo y de inaugurar una nueva tecnología: la litografía. El proceso se adaptaba mucho mejor a las escrituras asiáticas, porque la copia se efectuaba sobre piedra y no se tallaba sobre la madera.

 

La Sociedad para las Misiones Extranjeras fue pionera en la difusión de esta técnica (inventada en Europa en 1796). En 1823, el P. Jaccard llevó una prensa litográfica al emperador de la Conchinchina Minh-mang, que quedo tan impresionado que la compró. En estos años, también los misioneros protestantes estaban difundiendo la litografía, con los mismos problemas por la falta de medios y de mano de obra.

 

Los esfuerzos más grandes fueron destinados a la tipografía, aunque fuera especialmente complicado reproducir los sistemas de ideogramas como caracteres individuales de prensa. Sin embargo, los caracteres móviles presentaban una gran flexibilidad para la corrección de los errores y al final, se mostraron como una inversión que merecía la pena. Las experiencias tipográficas de las Misiones Externas fueron todavía más precoces respecto a otras técnicas. En 1802, en la Conchinchina, el P. Jourdain abrió una tipografía en caracteres europeos y camboyanos, y el mismo año Mons. Longer hizo imprimir su catecismo en caracteres móviles tonkineses. En la segunda mitad del XIX, las Misiones Extranjeras gozaban de una red de tipografías en toda Asia y en 1870 casi todos los Vicariatos Apostólicos tenían una, frecuentemente unida a los seminarios y a los orfanatos. Como en Europa, las imprentas publicaban sobre todo obras clásicas y libros para las escuelas. La mano de obra era casi siempre de obreros cristianos, pero en el caso de China fue necesaria ayuda externa para la composición de los caracteres móviles.

 

Los costos fueron enormes. Se calcula que la gestión de las tipografías (incluyendo el pago de los salarios) absorbía un sexto del presupuesto disponible para la Conchinchina (1843) y un séptimo del de Maissur (1858). Tales desembolsos son justificados por las tiradas extraordinariamente altas de los libros publicados. El P. Libois calculaba que ciento veinte mil volúmenes fueron impresos en su tipografía de Hong Kong después de 1842, es decir, unos seis mil volúmenes por año. Muchas otras imprentas diseminadas por Asia gozaban de tiradas semejantes, incluso mayores.

 

A partir de 1870 la red tipográfica conoció una modernización general, también gracias a que se podían localizar más fácilmente los caracteres chinos. Las misiones de Japón, de Corea, de Birmania y de Se-tchoan pudieron beneficiarse también de las innovaciones provenientes de Europa. Una nueva generación de misioneros consagró su apostolado a la prensa hasta el punto que en 1905, se llegó a la publicación del primer periódico: La Verité.

 

En 1894 existían 11 tipografías pertenecientes a las Misiones Extranjeras y la tipografía general de Nazaret, en Hong Kong, era la más grande y ambiciosa, insertada en un complejo único que comprendía la residencia y la capilla monumental de los misioneros. Fundada en 1885 por el P. Rousseille, producía libros en diversas lenguas. Tenemos porcentajes precisos de 1934: chino (28%), latín (17,4), francés (11,9), y después inglés, tibetano, malayo, coreano, japonés, etc. Desde 1885 a 1934 salieron 358 ediciones del catecismo y de varios libros de oraciones, 400 de espiritualidad, 164 de pastoral y derecho canónico, 127 de apologética, con una media anual de 29 ediciones y 62.000 ejemplares.


Publicado por verdenaranja @ 23:20  | Misiones
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