Domingo, 26 de abril de 2009

Información enviada por Carlos Peinó Agrelo, Cursillista, Peregrino, Colaborador en la redacción de la Positito super virtutibus del Siervo de Dios Manuel Aparici y Vicepostulador de su Causa de Canonización.

 

...... nos  dice  BARTOLOMÉ RIUTORT.

 

Unos ocho o nueve  años  antes  de  empezar  los  Cursillo de Cristiandad se  celebró una Peregrinación Nacional al Pilar  de  Zaragoza donde  surgió o  había surgido mientras  se preparaba  la peregrinación,  un movimiento  ascético peregrinante  en  virtud del cual los participantes  en aquella peregrinación  se  comprometían para que fuera realidad  la promesa que  en 1933  hiciera Manuel Aparisi  al  Pape Pió XI. El motivo  fue que  Su Santidad había publicado  una  encíclica o  carta pastoral  (no recuerdo) en la que  decía que  el mundo  estaba profundamente  enfermo  y  que  hacía  falta  una  cristiandad ejemplo y  guía para  este mundo  profundamente  enfermo.  La  Juventud de  A.C. recogió  las palabras  del  Papa y  se  comprometió para  convertirse  en esta cristiandad ejemplo y guía y  así  el  entonces  Presidente  Nacional Manuel Aparisi postrado ante  el Sumo  Pontífice  y después  de celebrarse  un solemnísimo Vía Crucis  en  el  Coliseo  Romano  dijo:

 

"Queremos ser esta  Cristiandad ejemplo  y  guía que  vuestra Santidad reclama y prometemos peregrinar ante la  Virgen del Pilar primero y después  en  un Año  Santo Compostelano llevar  100. 000 jóvenes  en  gracia ante  la  tumba  del Apóstol y  hacer de  nuestras  vidas  un  continuo  caminar  de  santidad hacia  DIOS llevando con nosotros a los hermanos.

 

El  Papa contestó  ¿sabéis  lo que  pedís?  Hizo  la misma  respuesta que  a Juan  y  Santiago  cuando a instancias  de  su madre pedían un trono a la derecha y otro a la izquierda. ¿Podréis  beber  el cáliz  que  esto preparado?  Manuel Aparici no  dudó  un momento y respondió con  el  ¡¡PODEMOS!!  La empresa era grande y  requería pecho  para afrontarla.  La Juventud de A.C.  se  puso  una meta un  tanto  lejana pero  se  caminó  con  tesón;  la  espiritualidad  peregrinante  cuajó en  ella y  surgió  la  consigna de  los  cien mil  en  Gracia y para Santiago  santos.

 

Esta  espiritualidad abrió mella  en  la  Juventud mallorquína  y así  estuvo  representada  ya  en el  Via-Crucis  de  Roma  (Gabriel  Carlos  Cortés  de  Agrícola  Mallorquína podría hablar  de  ello,  estuvo  en Roma junto  con  otros,  había  una fotógrafía en  el  Consejo  Diocesano y podía  verse  a  la  juventud en aquellas  fechas  y  al Cárdenal  Gomá  en  cabeza con  la  Cruz penitencial  dentro  del  Coliseo.

 

Desde  entonces  hasta el verano  de1948 el movimiento ascético  de  la Juventud de A.C.  se  centra en  la  idea del  "Para Santiago santos  con  los  100,000.  Y quiso el Señor que madurara  la  idea y  se  hizo  la Peregrinación.  La meta estaba ya casi  alcanzada  el movimiento fue general  en  las  filas  de A.C.,  pero al  terminar  la meta  ¿iba a acabarse  todo?  ¿Después  de   Santiago qué?  Debía fermentar y  concretarse  en  algo  todo  el movimiento peregrinante,  no  tanto natural pero  si  espiritual;  el  hecho  de  ir a  Santiago  era ya  lo  de menos  si  se  había  logrado  la peregrinación  del  espíritu y fue cuando  surgió algo  que  se  llevaba muy dentro ,  hacer de  cada  hombre,  de  cada joven,  un  templo  del Espíritu Santo,  que  en  todas  las  líneas  de  la sociedad se  viviera  Cristo se sintieran todos  hijos de  Dios por  la Gracia que  desde  el primero al  último  ciudadano,  hombre  de  cualquier raza o nación,  se  sintieran  todos  hijos  de  Dios,  pero de  verdad,  hacia falta que  la doctrina y  el  estilo  de  Cristo  llegara  genuinamente  a  todos  los  rincones, ¿CÓMO HACERLO?   Las  filas  de A.C.  se  nutrían  de  los  que  sentían  la  llamada del  apostolado y   la idea de   llevar y  caminar a Santiago; las estrofas  del himno   eran subyugantes por sí  "llevar almas  de  joven  a  Cristo...  La espiritualidad de  Santiago  se  consiguió  con  los  Cursillos  de  guías  y adelantados  de  peregrinos  y  se  conseguía inyectar nueva savia en  las  filas  de quienes  militábamos  en A.C, y así se  consiguió preparar unos  cuadros  para que  la peregrinación  a Santiago  se  llevara a buen  fin.  Repito que no  dejaba de  preocupar  la idea de que  después  de Santiago no se podía colgar el bordón  de peregrino  y a vegetar.   Se debía hacer algo; claro  que  no  se  podía  hablar de  peregrinar de  nuevo pero    de  un  eterno peregrinar  de  todos  los  que  estaban  fuera  de  la  línea  de  Cristo,  pesaba sobre  todos  esta imponente  misión pero  qué haremos,  diremos  qué  vengan  todos  y  cuando  hayan  venido  qué diremos,  pues  que  vamos  a decir: “QUE VIVAN EN GRACIA”,  que  es  lo único  que  vale  la pena.


Publicado por verdenaranja @ 22:34  | Espiritualidad
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Publicado por leopldocruzr
Lunes, 27 de abril de 2009 | 13:20
Hermanos de los cursillos que han sido orientados en base de los grandes esfuerzos y amor a Jesucristo que manifest? vuestro hermano Manuel Aparici los es tuve revisado y analizando y de ahora en adelante todo cambiara que el Dios de la vida los bendiga.