Martes, 05 de mayo de 2009

DOMINGO 5 DE PASCUA – B

10 de Mayo de 2009

 

El Dios de la vida, que ha resucitado a Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos vosotros.

El tiempo de Pascua es un tiempo para acercarnos más a Jesús, para vivir la alegría que él nos da. Hoy, en el evangelio, el propio Jesús nos invitará precisamente a vivir muy unidos a él, como los sarmientos están unidos a la vid.

Cada domingo, cuando venimos a celebrar la Eucaristía, fortalecemos y profundizamos esta unión, escuchando su palabra y alimentándonos de su cuerpo y su sangre. Y él viene a nosotros, y nos acompaña y nos llena de su amor.

Aspersión: Recordemos ahora, con la aspersión del agua, el bautismo que nos dio la vida nueva de Jesucristo.

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino. Amén.

1.   lectura (Hechos 9,26-31): Durante el tiempo de Pascua, el libro de los Hechos de los Apóstoles nos acerca a la vida de la primera comunidad cristiana. En aquellos primeros tiempos de la Iglesia, hubo un personaje que resultó decisivo para que la Buena Noticia se extendiera más allá de las fronteras del mundo judío. Se llamaba Saulo, y nosotros lo conocemos como el apóstol Pablo. Ahora escucharemos los primeros contactos que Pablo tuvo, después de su conversión, con la comunidad cristiana de Jerusalén.

2.   lectura (1 Juan 3,18-24): El apóstol Juan nos ayuda a profundizar sobre lo que significa ser cristiano. Dis­pongámonos a escuchar este mensaje de vida.

 Credo breve, cantado

Oración universal: Unidos con Jesús, como los sar­mientos a la vid, oremos con toda confianza, diciendo: JESÚS RESUCITADO, ESCÚCHANOS.

Por los pastores de la Iglesia. Que vivan su misión con fe y esperanza, y ayuden a crear espíritu de paz y concordia en nuestra sociedad. OREMOS:

Por todos los que en este tiempo de Pascua reciben el bautismo o la confirmación, o participan por primera vez de la Eucaristía. Que crezcan constantemente en la fe y en el seguimiento de Jesús. OREMOS:

Por los países de Europa. Que entre todos constru­yamos una sociedad justa, abierta, libre, y acogedora con los más débiles. OREMOS:

Por los agricultores. Que puedan obtener bienestar y prosperidad con su trabajo. OREMOS:

Por nosotros. Que encontremos en Jesucristo la luz para nuestro camino, y la alegría para nuestro corazón. OREMOS:

Escucha, Jesús resucitado, nuestras plegarias, y haz que, unidos a ti, demos fruto abundante. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siainc

Prefacio IV de Pascua. Aclamación 3 después de la con­sagración.

Padrenuestro: Unidos a Jesucristo, movidos por su Espíritu, nos atrevemos a decir:

Invitación a la comunión: Este es el Cordero de Dios, Cristo Jesús, el vencedor de la muerte, que se nos da como alimento de vida eterna. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

Despedida: Anunciad a todos la alegría del Señor resucitado. Hermanas y hermanos, podéis ir en paz.


CPL


Publicado por verdenaranja @ 16:12  | Liturgia
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