Mi?rcoles, 06 de mayo de 2009

La organización “El Surco-Comercio Solidario” de Caritas de Tenerife reparte carta a los sacerdotes congregados con motivo de la fiesta de San Juan de Ávila.

 

todo es ponerse

trabajamos por la justicia

 

Cáritas Diocesana de Tenerife

 

Santa Cruz de Tenerife 6 de mayo 2009

 

Estimado Sacerdote:

 

Desde el Área de Cooperación Internacional, y más concretamente desde El Surco, proyecto de Comercio Justo de Cáritas Diocesana de Tenerife, queremos especialmente felicitarle hoy en la fiesta de su patrón San Juan de Ávila y darle las gracias por su labor pastoral.

 

Aprovechamos esta oportunidad para ponernos delante de usted y "RE-PRESENTARNOS" como si fuera la primera vez que usted oye hablar de nosotros.

 

Hacernos "ODRES NUEVOS" ante usted para que le nazca la necesidad de conocernos y apoyamos en la medida que usted pueda.

 

En el Mensaje "Combatir la pobreza, construir la Paz" de la Jornada Mundial de la Paz de este año, el Papa Benedicto XVI nos dice:

 

"9. En el campo del comercio internacional, hay países de renta baja que siguen estando gravemente marginados respecto a los flujos comerciales. Su crecimiento se ha resentido por la rápida disminución de los precios de las materias primas registrada en las últimas décadas, que constituyen la casi totalidad de sus exportaciones. Quisiera renovar un llamamiento para que todos los países tengan las mismas posibilidades de acceso al mercado mundial, evitando exclusiones y marginaciones."

 

Esta posibilidad nos la da hoy el Comercio Justo.

 

Monseñor Blázquez, Obispo de Bilbao, reafirma este mensaje del Papa diciéndonos:

 

"Todos estos aspectos deben conducirnos a un auténtico compromiso por luchar contra la pobreza y edificar una verdadera solidaridad global. Cada uno de nosotros es invitado a contribuir al bien común y a la paz social. Es preciso reflexionar y adoptar las medidas correctoras adecuadas acerca del modo en que se realiza el comercio internacional, que tiende a dejar al margen a los países de renta baja, impidiendo de este modo el establecimiento de una relación justa y solidaria entre los pueblos que permita su desarrollo. Así mismo, los instrumentos financieros no deben olvidar su referencia fundamental al bien común y al sostenimiento de la creación de nuevas oportunidades de producción y trabajo a largo plazo. Todo ello requiere una cooperación tanto en el plano económico como jurídico que promueva una cultura de la responsabilidad, de la solidaridad creativa, de la promoción de la justicia y de la búsqueda del bien común."

 

Y nuestro Obispo Nivariense, don Bernardo Álvarez Afonso, no se queda atrás y en su documento "Una asignatura pendiente: Globalizar la solidaridad" afirma:

 

"Pero no podemos cerrar los ojos ante la brecha —cada vez mayor— entre los países ricos y pobres. Nuestra sociedad globalizada no ha logrado resolver el problema económico de las dos terceras partes de la humanidad. ¿Qué está fallando en el proceso de globalización para que se produzca este resultado? ¿Porqué tantos millones de personas son pobres en medio de la abundancia y eficiencia globales del sistema? Los analistas lo atribuyen a algunos factores derivados del mismo sistema como el crecimiento a dos velocidades, las contradicciones del libre mercado, el dominio exclusivo de la tecnología, el mercado de la finanzas (¿mercado real o virtual?), el aumento de los flujos migratorios a causa de la pobreza en muchos países, el riesgo de fragmentación social (los ricos son más ricos, en cambio, los pobres son cada vez más pobres y más numerosos), la defensa a ultranza del Estado del Bienestar, el riesgo de una cultura homogénea y dirigida, el agotamiento de los recursos imprescindibles para la vida, el deterioro del medio ambiente, el predominio de los valores materiales y la cultura del consumismo que frenan las perspectivas humanizadoras y solidarias, etc.

 

Hay que estar atentos y evitar los peligros que —para el desarrollo integral del hombre— pueden derivarse de la "la globalización". Para ello es fundamental promover en todos los campos "un movimiento general de solidaridad", "una solidaridad mundial más efectiva" (Pablo VI), es decir, trabajar por "la globalización de la solidaridad" (Juan Pablo II)."

 

Ante todas estas interpelaciones, desde El Surco queremos ser una herramienta más en las obras de la fe como dice la Carta de Santiago 2,14-24 y en concreto su versículo 24: "Entiendan, pues, que uno llega a ser justo a través de las obras y no sólo por la fe".

 

"Todo es ponerse" es nuestra manera de decir que estamos trabajando por la justicia y realizando acciones concretas de Comercio Justo y por tanto a favor de que miles de personas tengan una vida digna real.

 

¿Qué hacemos en concreto desde el Proyecto El Surco de Cáritas?

 

"Sensibilizamos": nos dedicamos mediante charlas y campañas, a explicar y promover que es el comercio justo, a quien beneficia, cuales son sus criterios, que es el consumo responsable, que podemos hacer nosotros como consumidores...

 

La sensibilización a través de la comunicación es una de nuestros objetivos y tareas y por eso a través de nuestra página web damos a conocer todas nuestras acciones y todas las noticias en general que protagoniza el Comercio Justo.

 

"Estamos en él mundo": una actividad cotidiana en la vida de todos es ir de compras, consumir, por eso nosotros vendemos productos de las cooperativas de Comercio Justo pues todos somos responsables de los impactos sociales y ambientales de los productos que consumimos (sean cuales sean) y el Comercio Justo nos da una garantía de responsabilidad.

Y por todo esto le proponemos que haga suyo nuestro lema: "TODO ES PONERSE"

¿Ponerse a qué?

 

• Venga a conocer el Proyecto, visite físicamente la tienda sin ningún tipo de compromiso.

 

• Ayúdenos a dar a conocer el Comercio Justo en su parroquia, haciendo eco de las campañas que organizamos y animando a la comunidad a involucrarse en este sentido en la medida en que cada uno pueda. Es bueno que se conozca en las parroquias las acciones que cada uno podemos llevar a cabo como consumidores responsables, pues "consumir" es una actividad cotidiana más en la vida y como tal no puede estar fuera de nuestra relación con Dios.

 

• Piense por un momento, de verdad, si usted podría incorporar un producto cotidiano, como por ejemplo el café o el azúcar, en su cesta de la compra, y así involucrarse casi sin darse cuenta de maneta continuada en el apoyo a las cooperativas de Comercio Justo. A simple vista (sin pararnos en la contrastada mayor calidad del café de comercio justo) parecerá que usted está tomando el mismo café de siempre, que lo saborea en la misma taza y lo hace a la misma hora pero realmente no es lo mismo por que esa acción tan común tiene unas repercusiones muy positivas en la vida de miles de personas.

 

• Visite de vez en cuanto nuestra web: http://comerciojustoelsurco.blogspot.com y esté informado sobre toda la actualidad del Comercio Justo.

 

• Tenemos disponibilidad para acercarnos a su parroquia y realizar charlas y talleres de sensibilización en sus distintos grupos: jóvenes, adultos, grupo de Cáritas...

 

Si nos ponemos a ello, ya sea sensibilizando (a nosotros mismos y a los demás) y/o consumiendo productos de Comercio Justo, estaremos aprovechando una oportunidad de hacer justicia a través de nuestras obras.

 

TODO ES PONERSE.

 

Muchas Gracias por su tiempo y disponibilidad.

 

Att.: Área de Cooperación Internacional - Proyecto El Surco


El Surco - C/ Juan Pablo II, 26 - 38004 - Santa Cruz de Tenerife - Islas Canarias - España
Tfno: 922 272 862 - Fax: 922 272 862
[email protected] - http;//comerciojustoelsurco.blogspot.com


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