Jueves, 07 de mayo de 2009

Extracto del Dossier “EL SACERDOTE – Acompañamiento y animador del equipo de Caritas”, publicado por Caritas Diocesana de Tenerife (C/ Juan Pablo II, nº 23 Ppal Izquierda. CP 38004 Santa Cruz de Tenerife Tfno. 922277212.

 

ACTITUDES DEL SACERDOTE ACOMPAÑANTE:

 

«ESCUCHA», «ACOGE», «ESTÁ PRESENTE.

 

  • Escucha, en silencio, sin interrupciones. «No sé qué decir, qué hacer, pero estoy contigo. No voy a dejarte solo».
     
  • Acoge a cada uno, a cada una, por lo que es, desde su propia originalidad. Permanece presente, sin medir el tiempo, acogiendo la globalidad de cada persona, sin pretensiones, sin huidas, sin escapes. Siempre se hace presente, aunque esta presencia sea aparentemente inútil.
  •  Comparte la vulnerabilidad del otro. Se hace vulnerable como Dios Padre en Jesús. Se hace coparticipe de la experiencia de debilidad, impotencia, incertidumbre. 
  • Convence con su vida y comunica su propia experiencia.
     
  • Renuncia a todo control y dirigismo.
     
  • Elige ser uno del grupo, estableciendo una relación de iguales, apostando por recorrer el mismo camino. COMPASIVAMENTE. 

En Jesús tenemos la referencia de un buen acompañante que...

 

  • ante las multitudes perdidas y hambrientas como ovejas sin pastor.
     
  • ante los ciegos, los paralíticos, los sordomudos.
     
  • ante las gentes que llevaban tres días con él, fatigadas.
     
  • ante el leproso a sus pies, ante los dos ciegos que le gritan desgarradamente, o ante la viuda de Naín, etc. 

...se compadecía, se entristecía, sentía compasión. Todas aquellas personas le conmovían, le hacían sentir, en lo más íntimo de su sensibilidad, la intensidad de sus penas y dolores. Él se siente perdido con los perdidos, hambriento con los hambrientos, enfermo con los enfermos, explotado con los explotados, excluido con los excluidos...

 

“Cristo es hombre perfecto...Con la Encarnación, el Hijo de Dios se unió en cierto modo a cada uno de los hombres y mujeres. Trabajó con manos de hombre, actuó con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre” (GS 22).

 

Jesús estaba dotado de una increíble sensibilidad para percibir el sufrimiento humano; todas aquellas personas se sentían acogidas, es­cuchadas, comprendidas, acompañadas, por ser quienes eran, siendo como eran, estando como estaban, ¡tratadas con misericordia!.

 

Es decir, con un amor entrañable y sorprendente.. Este es el primer descubrimiento de la primera comunidad cristiana que redacta los evangelios: Dios es Padre compasivo y misericordioso, que en Jesús ha salido al encuentro de la humanidad para acogerla, sanarla y recuperarla para que se siente a su misma mesa (Parábola del Padre compasivo y misericordioso (Lc 15,11-32).

 

«A imagen de Jesucristo Pastor de la Iglesia. Jesús se presento a si mismo, como «el buen pastor» (/n 10,1 1.14), no sólo de Israel, sino de todos los hombres (cf. Jn 10,16); Y su vida es una manifestación ininterrumpida, es más, una realización diaria de su «caridad pastoral» El siente compasión de las gentes, porque están cansadas y abatidas, como ovejas sin pastor (cf. 9,35-36); Él busca las dispersas y descarriadas y hace fiesta al encontrarlas, las recoge y defiende, las conoce y llama una por una, las conduce a los pastos frescos y a las aguas tranquilas, para ellas prepara una mesa, alimentándolas con su propia vida». (Pastores dabo vobis, 22)

 

 


Publicado por verdenaranja @ 23:09  | Caritas
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios