Mi?rcoles, 13 de mayo de 2009

Extracto del Dossier “EL SACERDOTE – Acompañamiento y animador del equipo de Caritas”, publicado por Caritas Diocesana de Tenerife (C/ Juan Pablo II, nº 23 Ppal Izquierda. CP 38004 Santa Cruz de Tenerife Tfno. 922277212.



FUNCIONES DEL SACERDOTE DELEGADO DE CARITAS A NIVEL PARROQUIAL

 

1. SENSIBILIZAR AL GRUPO DE QUE DEBE SER

ANIMADOR Y ANIMADO DE Y POR LA MISMA COMUNIDAD.

 

  • El sacerdote ha de saber estar como componente del grupo, con talante corresponsable, implicándose, en actitud de servicio y disponibilidad.
  • Ayudar a hacer una lectura, desde el Evangelio, de las situaciones y conflictos sociales, convencido de que el grupo es responsable de mantener a su comunidad en actitud de servicio, comprometidos a favor de los más necesitados, prolongando la caridad de Cristo.

 

  • Ayudar a los voluntarios y voluntarias de Cáritas a proceder como enviados/as de la comunidad cristiana y no en nombre propio, ni de un grupo; a ser cauce y expresión auténtica del amor de la comunidad cristiana.

 

  • Acompañar y apoyar al Coordinador/a de Cáritas parroquial y arciprestal en todas sus funciones.

 

  • Motivar, animar y sensibilizar a toda la comunidad cristiana, en el sentido de que el ejercicio de la solidaridad y de la caridad es una exigencia de la fe cristiana.

 

  • Potenciar la vida del grupo y vincular el trabajo que realicen los proyectos y programas, con el territorio, con el arciprestazgo y en el plano diocesano.

 

 

2. ACOMPAÑAR AL GRUPO EN SU TAREA.

  • Animar al grupo a mantener su compromiso y a que afronte las dificultades propias de la acción pastoral que realiza.

 

  • Potenciar que el grupo analice la realidad, tanto local como universal, de modo continuo y plantear las nuevas necesidades descubiertas.

 

  • Sugerir nuevos campos de trabajo.

 

  • Estar atento para que el grupo no caiga en la rutina, se burocratice, se encierre en sí mismo o realice mal su servicio.

 

  • Ayudar a revisar las actitudes y el comportamiento con los empobrecidos: respeto, acogida, escucha, discernimiento, acompañamiento, creatividad, etc.

  

3. ANIMAR EN LA FE.

 

  • Alimentar la fe cristiana y el espíritu evangelizador que ha de animar todo el trabajo de los voluntarios de Cáritas.

 

  • Ahondar, con el grupo, en sus convicciones evangélicas y en las exigencias de su fe cristiana.

 

  • Ayudar a descubrir en los gestos de Jesús, sus sentimientos, sus análisis de la realidad, su manera de mirar a las personas empobrecidas, su talante en la relación, sus expresiones de ternura y cercanía, su capacidad de aguante y paciencia.

 

  • Ayudar a orar, a participar en la liturgia, a que cada persona voluntaria de Cáritas sea contemplativa y, al mismo tiempo, comprometida.

 

4. CAPACITAR PARA LA ACCIÓN.

 

  • Ofrecer su ayuda y apoyo para pasar de una acción meramente asistencial a una acción transformadora y liberadora.
  •  Cuidar la formación en línea teológico — bíblica y de compromiso cristiano: exigencias socia- les de la fe, misión de la Iglesia en el mundo de la marginación, etc.
  •  Cuidar la vinculación del grupo de Cáritas con toda la pastoral global de la parroquia, promoviendo la coordinación, la complementariedad y el apoyo mutuo con los demás grupos y comisiones parroquiales. 

«El encuentro con el pobre no puede ser para la Iglesia y el cristiano meramente una anécdota intranscendente... La Iglesia sabe que ese encuentro con los pobres tiene para ella un valor de justificación o de condena, según nos hayamos comprometido o inhibido ante los pobres. Los pobres son sacramento de Cristo» (IP 9).


Publicado por verdenaranja @ 23:29  | Caritas
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