Martes, 09 de junio de 2009

CUERPO Y SANGRE DE CRISTO / B

14 de junio de 2009

 

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.

Bienvenidos todos a celebrar la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Jesús, el Señor, muerto y resucitado para darnos vida, se hace presente en medio de nosotros cada vez que nos reunimos para repetir aquel gesto que él nos dejó la noche antes de su entrega. En el pan y el vino de la Euca­ristía él se nos da como alimento, para que vivamos siempre unidos a él y aprendamos a amar como él nos ha amado. Por eso nosotros, ante este pan y este vino, nos sentimos profundamrente agradeci­dos y lo adoramos con toda la fe y todo el amor.

A. penitencial: Preparémonos ahora en silencio para esta celebración.


Tú, pan vivo bajado del cielo. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Tú, alimento de vida eterna. CRISTO, TEN PIEDAD.

Tú, resurrección y vida nuestra. SEÑOR, TEN PIEDAD.


1. lectura (Éxodo 24,3-8): Escuchemos, en esta primera lectura, una historia del Antiguo Testamento, un rito que quería significar la alianza de Dios con el pueblo de Israel. Aquel rito era como una figura, una antici­pación de lo que nosotros vivimos. Nosotros vivimos la alianza con Dios gracias a Jesucristo, gracias a su entrega hasta la muerte, gracias a su sangre derra­mada con un amor infinito.


2. lectura (Hebreos 9,11-15): En el Antiguo Testamento, como hemos escuchado en la primera lectura, el pueblo de Israel se acercaba a Dios por medio de ritos y de sacrificios de animales. Nosotros, en cambio, nos acercamos gracias a Jesucristo. Escuchémoslo en esta lectura.


Oración universal: A Dios nuestro Padre, que nos ama con un amor inmenso, orémosle diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.


1.       Para que la Iglesia sea siempre, con sus palabras y  sus actuaciones, testimonio del amor que Jesús nos ha enseñado. OREMOS:


2. Para que llegue el día en quedos cristianos de todas las
Iglesias alcancemos la unidad y podamos participar plenamente de la misma Eucaristía. OREMOS:


3. Para que los pobres y los enfermos puedan vivir el
amor de Dios a través de nuestro amor. OREMOS:


4. Para que los trabajadores y voluntarios de Cáritas, 
y todos los que dedican su tiempo al servicio de los

necesitados, vivan con mucha alegría su labor.


5. Para que los que estamos aquí reunidos valoremos la
Eucaristía de cada domingo como el momento central de nuestra vida cristiana.


         
Escucha, Padre nuestra oración, tú que eres el
Dios de la bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.


Ofrendas: Concede, Señor, a tu Iglesia el don de la paz y la unidad, significado en las ofrendas sacramen­tales que te presentamos. Por Jesucristo...


Padrenuestro: Como Jesús nos ha enseñado, fieles a su palabra, nos atrevemos a decir:

Después de la comunión (con la patena o el copón sobre el altar): Hoy, en este momento después de comul­gar, haremos un gesto de reconocimiento solemne de Jesús presente en la Eucaristía. La solemnidad del Corpus nos ofrece la ocasión para este signo de fe y de adoración eucarística. Oremos pues, en silencio, ante el Santísimo Sacramento. Después, lo reservaremos en el sagrario acompañándolo con nuestro canto.

 

Todos oran en silencio, arrodillados o de pie. Luego se hace la reserva (si parece oportuno, con incienso y cirios), mientras se canta un canto eucarístico. Y seguidamente se pasa a la comu­nión y se termina como de costumbre.


CPL


Publicado por verdenaranja @ 23:08  | Liturgia
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