Martes, 23 de junio de 2009

DOMINGO 13 DEL TIEMPO ORDINARIO / B

28 de junio de 2009

 

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.


Mañana, fiesta de los apóstoles san Pedro y san Pablo, termina el año paulino, la conmemoración de los dos mil años del nacimiento de aquel que pasó de perseguidor de los cristianos a heraldo infatigable del Evangelio. San Pablo es un gran estímulo para nosotros, y su ejemplo es una invitación a ser como él: enamorados de Jesús, deseosos de que todo el mundo le conozca y le ame.


Hoy, como casi todos los domingos, escucharemos un pasaje de sus cartas en la segunda lectura. Sus palabras, esta vez, se dirigen a los cristianos de Corinto y les animan a compartir sus bienes, buscando la igualdad entre todos. Así -les dirá- actuaremos como Jesucristo actúa para con nosotros.

Que esta enseñanza nos llegue muy adentro. Y que no nos falten nunca las ganas de caminar por su mismo camino de fidelidad y entrega.

 

A. penitencial: En silencio, pongámonos ante Dios y preparémonos para celebrar esta Eucaristía pidiendo perdón por nuestros pecados. (Silen­cio).


Tú, que siendo rico te hiciste pobre para enriquecer-nos con tu pobreza. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Tú, que sanas nuestras enfermedades. CRISTO, TEN PIEDAD.

Tú, que nos libras de la muerte. SEÑOR, TEN PIEDAD.

 

1. lectura (Sabiduría 1,13-15; 2,23-24): Jesús, en el evan­gelio de hoy, libera a una niña de la muerte. Así realiza la obra de Dios, la voluntad de Dios. Escuchemos este anuncio de salvación en la primera lectura.

 

2. lectura (2 Corintios 8,7.9.13-15): La comunidad cris­tiana de Jerusalén vivió momentos de graves dificulta-des económicas. Escuchemos ahora cómo san Pablo escribe a los cristianos de Corinto y les anima a ayudar a aquellos hermanos que pasan necesidad.


Oración universal: Oremos a Dios nuestro Padre. Él es la fuente de la vida. Nosotros, sus hijos, llenos de confianza, le presentamos ahora nuestras plegarias diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.


Por la Iglesia, por todos los cristianos. Al terminar el año de san Pablo, oremos para que, como él, vivamos profundamente enamorados de Jesucristo y trabaje-mos para que sea más conocido y amado. OREMOS:


Por el papa Benedicto, sucesor del apóstol Pedro. Para que con su ministerio dé alegría y esperanza a todo el pueblo cristiano. OREMOS:


Por los misioneros y misioneras. Para que el Señor los llene de fortaleza para llevar a cabo su labor de anuncio del Evangelio. OREMOS:


Por los enfermos. Para que puedan vivir su dolor con paz y esperanza. OREMOS.


Por todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Para que, como decía san Pablo, sepamos ser gene­rosos con nuestros bienes y busquemos la igualdad entre todos. OREMOS:


Por nosotros. Para que la celebración de la Eucaristía de cada domingo nos haga crecer en la fe, la espe­ranza y el amor. OREMOS:


Escucha, Padre, nuestra oración, tú que eres la fuente de toda bondad. Por... ***

 

Padrenuestro: Como Jesús nos enseñó, ahora, antes de comulgar, nos atrevemos a decir:

CPL


Publicado por verdenaranja @ 22:58  | Liturgia
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