Martes, 18 de agosto de 2009

DOMINGO 21 DEL TIEMPO ORDINARIO – B
23 de Agosto de 2009

 El Dios de la esperanza, que por la acción del Espíritu Santo nos colma de alegría y de paz, esté siempre con todos vosotros.

Sed bienvenidos, hermanas y hermanos, a celebrar la Eucaristía. En pleno tiempo de verano, con el calor y el ambiente de vacaciones para muchos, nos reunimos como cada domingo, convocados por el Señor. Los que no están aquí con nosotros porque han salido de vacaciones, sin duda que también celebrarán hoy la Eucaristía con las comunidades de los lugares donde se encuentren.

El mismo Señor que nos convoca nos alimentará con el pan de la Palabra y con su Cuerpo entregado por nosotros. Dispongámonos a vivir con intensidad este encuentro entre nosotros y con el Señor.

A. penitencial: Comencemos poniéndonos ante Dios, y pidiendo perdón portantas veces que nos desviamos del estilo de vida del evangelio (silencio).

Tú, que eres el camino que conduce al Padre. SEÑOR, TEN PIEDAD.
Tú, que eres la verdad que ilumina los pueblos. CRISTO, TEN PIEDAD.
Tú, que eres la vida que renueva el mundo. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Dios misericordioso tenga piedad de nosotros, per­done nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. 

1. lectura (Josué 24,1-2a.15-17.18b): En esta primera lectura, escuchemos cómo el profeta Josué pregunta al pueblo a qué dios quieren adorar. Y ellos hacen una opción, una elección, un compromiso: todos responden que quieren adorar sólo al Dios de Israel, su Señor.

2. lectura (Efesios 5,21-32): En esta segunda lectura, san Pablo habla de la unión del hombre y la mujer como una imagen de la unión de Jesucristo con la Iglesia. Cierto que habla con la mentalidad propia de su tiempo, pero sobre todo debemos fijarnos en la profundidad de esa unión, fundamentada en un amor tan grande que convierte a los dos en una sola cosa.

Oración universal: Con confianza, presentemos ahora nuestras oraciones al Padre que nos ama, y digámosle: ESCÚCHANOS, SEÑOR.

Para que la Iglesia de todo el mundo, edificada sobre la fe de los apóstoles, dé testimonio de Jesús, el Hijo de Dios vivo. OREMOS:

Para que los cristianos, en medio de una sociedad plural y llena de propuestas diversas, seamos capaces de vivir nuestra fe en Dios yen Jesucristo con firmeza y convicción. OREMOS:

Para que en todos los matrimonios las relaciones entre los esposos se basen siempre en el amor y el respeto. OREMOS:

Para que el tiempo de verano nos ayude a encontrar momentos de paz, de meditación, de oración, para profundizar en nuestra fe. OREMOS:

Para que todos nosotros hagamos de esta celebración un encuentro real y profundo con el Señor. OREMOS: 

Escucha, Padre, las oraciones que te hemos presen­tado con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro: Unidos a Jesús, y tal como él mismo nos enseñó, dirijámonos al Dios del cielo diciendo:

Invitación a la comunión: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan vivirá para siempre". Dichosos los invitados a la mesa del Señor.

CPL


Publicado por verdenaranja @ 17:16  | Liturgia
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