Lunes, 24 de agosto de 2009

 Alocución televisiva de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa “Claves para un mundo mejor”. (AICA)
(Sábado 22 de agosto de 2009)

 LA IMPORTANCIA DE LA CATEQUESIS

“El 21 de agosto es el Día del Catequista. Pocos saben de esta fecha. Seguramente sí saben los catequistas que la celebran con alegría y con veneración”.

“¿Porqué el 21 de agosto? Pues porque es la fiesta litúrgica de San Pío X, el Papa que gobernó la Iglesia entre 1903 y 1914 y que fue catequista toda la vida. También siendo Papa fue un auténtico catequista”.

“San Pío X, advirtió que el problema fundamental de esa época, a principios del siglo XX, era la ignorancia religiosa… ¿No es éste acaso también el problema de nuestra época?”

“Por eso el Papa escribió una encíclica que comenzaba con las palabras latinas “Acerbo nimis”, haciendo referencia a la amargura que provoca este hecho, para movilizar en la Iglesia la intención catequística, la pasión catequística y para que en todas las comunidades, diocesanas y parroquiales, existiera lo que entonces llamaba la Cofradía de la Doctrina Cristiana”.

“Desde entones la catequesis ha evolucionado enormemente y se ha constituido, en la Iglesia Católica, como un organismo importantísimo. Es una dimensión fundamental de la vida de la Iglesia”.

“Y me gustaría explicar brevemente porqué es así.”

“El proceso de evangelización tiene tres etapas. Primero es el Anuncio del Evangelio a aquellos que no creen, a aquellos que no conocen a Jesús ni están unidos a Él por medio de la fe. Una vez que ellos han creído viene el momento de educación sistemática de esa fe, de profundización y adquisición de un conocimiento adecuado de las cosas de Dios; allí es donde se ubica la catequesis. La catequesis supone, entonces, la educación en la fe de aquellos que han recibido el anuncio del Evangelio y han creído en él”.

“Una vez terminado ese proceso catequístico viene la instrucción ordinaria de los fieles a lo largo de la vida corriente de la comunidad cristiana que se hace de un modo particular en la homilía del domingo y en otros gestos y otros programas que pueden adoptarse tanto en las diócesis como en las parroquias”.

“Por eso la catequesis tiene un papel central y cualquiera que se asoma un poco a la vida concreta de la Iglesia advierte que efectivamente es así”.

“Cuando pensamos en la catequesis, por lo general, pensamos en la catequesis de los niños. Es decir, la catequesis de los niños para recibir los sacramentos que completan la iniciación cristiana. Pero la Iglesia nos está hablando, cada vez con más frecuencia, acerca de la necesidad de un itinerario catequístico permanente”.

“Existe una catequesis para preparar a los papás al bautismo de los hijos, existe una catequesis para preparar a los novios para la celebración del matrimonio cristiano, existe catequesis familiar, existe también catequesis en los colegios. Entonces más allá de la preparación para recibir los sacramentos el cristiano tiene que darse cuenta de que a lo largo de toda la vida tiene que profundizar en la fe recibida y eso se realiza siempre a través de una catequesis”

“De allí el papel importante que la Iglesia reconoce al catequista, a los catequistas, en la comunidad cristiana”.

“Por eso quiero aprovechar esta oportunidad para saludar a todos los catequistas de la Iglesia, especialmente a los que nos están viendo, con motivo de la celebración de su día”.

“Yo insisto, últimamente, en algo que me parece de máxima importancia: la catequesis no puede ser una actividad aislada, algo que los catequistas ejercen de un modo profesional en la parroquia o en la capilla, por ejemplo, sin que el resto de la comunidad cristiana se entere, sin que participe de algún modo”.

“Los catequistas tendrían que recibir siempre el apoyo de la oración de los demás fieles, la ayuda de auxiliares que les asistan para tantas tareas que van rodeando al acto catequístico mismo, como, por ejemplo, la visita a los papás, el seguimiento de los chicos que faltan a los encuentros, preparar entretenimientos para el encuentro catequístico, etc”.

“La comunidad cristiana tiene que advertir que la catequesis es en realidad una dimensión fundamental de la vida de la Iglesia y que, en grado diverso, todos somos responsables de la catequesis correctamente hecha de acuerdo al espíritu de la Iglesia, con fervor y actualizada a las necesidades concretas de los catecúmenos y catequizandos, porque de eso depende, en buena medida, el futuro de la Iglesia”.

Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata


Publicado por verdenaranja @ 23:05  | Hablan los obispos
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