Martes, 08 de septiembre de 2009

DOMINGO 24 DEL TIEMPO ORDINARIO / B      
13 de septiembre de 2009

El Señor esté con vosotros.

Estamos ya en días de principio de curso en las escue­las.Todo va volviendo a la normalidad, y el ambiente propio del verano ya va quedando atrás. Por eso, hoy, nuestra Eucaristía puede ser un buen momento para fortalecer nuestras ganas de afrontar el nuevo curso com más alegría cristiana, con más fidelidad al Evangelio y con más espíritu de comunidad. Sin duda Jesús nos va a acompañar en este deseo y nos llenará con su gracia.

A. penitencial: Preparémonos ahora, en unos momentos de silencio, para vivir intensamente esta celebra­ción. Pidámosle a Dios, nuestro Padre, que nos dé su perdón y transforme nuestro corazón para que se abra a su amor. (Silencio).

- Tú, que has sido enviado a sanar los corazones afligidos. SEÑOR, TEN PIEDAD.
- Tú, que has venido a llamar a los pecadores. CRISTO, TEN PIEDAD.
- Tú, que estás sentado a la derecha del Padre para inter-ceder por nosotros. SEÑOR, TEN PIEDAD.

1. lectura (Isaías 50,5-9a): La primera lectura de la Palabra de Dios que ahora vamos a escuchares un antiguo anuncio profético que nos habla de un siervo de Dios maltratado y perseguido. Un anuncio que luego volveremos a escucharen el evangelio, en boca de Jesús.

Salmo (114): En las palabras de Isaías que acabamos de escuchar nosotros vemos un anuncio de la pasión de Jesús. Ahora, como respuesta, nos uniremos a la ora­ción del salmo como si fuera una oración del propio Jesús, que da gracias al Padre porque lo ha salvado de la muerte.

2. lectura (Santiago 2,14-18): La carta de Santiago que leemos en estos domingos en la segunda lectura nos invita a tomarnos en serio nuestra fe. Escuchemos atentamente lo que esto significa.

Oración universal: Cuando nos reunimos cada domingo para celebrar la Eucaristía, no lo hacemos pensando sólo en nosotros mismos, sino que, al venir aquí, trae-mos con nosotros las esperanzas y las angustias de todos nuestros hermanos, los hombres y mujeres del mundo entero. Por eso, ahora, presentemos nuestras plegarias con el espíritu abierto a toda la humanidad. Oremos diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

Por la Iglesia. Para quedé un buen testimonio de des-prendimiento de todo poder, como Jesús. OREMOS:

Por los pastores de la Iglesia. Para que lleven el gozo y la esperanza a todo el pueblo cristiano. OREMOS:

Por los que se preparan para el sacerdocio o para la vida religiosa. Para que vivan muy profundamente su unión con Jesús. OREMOS:

Por los gobernantes de las naciones. Para que trabajen de todo corazón al servicio de todos los ciudadanos, y especialmente de los más necesitados. OREMOS:

Por los chicos y chicas que en estos días comienzan el curso escolar. Para que crezcan sanos de cuerpo y de espíritu. OREMOS:

Por los que estamos aquí reunidos celebrando la Euca­ristía. Para que nuestra fe se manifieste siempre en nuestra manera de actuar. OREMOS:

Escucha, Padre, la oración de tu pueblo,ycondúcenos por el camino de tu Reino. Por Jesucristo...

Padrenuestro: Confiadamente, como Jesús nos enseñó, nos atrevemos a decir:


CPL


Publicado por verdenaranja @ 22:28  | Liturgia
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