Mi?rcoles, 09 de septiembre de 2009

Homilía de monseñor Baldomero Carlos Martini, obispo de San Justo, en la misa de acción de gracias por el 40° aniversario de su ordenación sacerdotal. (AICA)
(7 de septiembre de 2009)

  “Mi alma canta la Grandeza del Señor”       

Señor: quisiera tener los mismos sentimientos de María Inmaculada y del Apóstol Pablo para hacer mías la Palabras del Magnificat de ambos.

Me llamaste para hacer mía, la alabanza con que María , te dejó actuar en su vida , en su historia y reconoció en su Magnificat tu grandeza , tu belleza y la profundidad de tu Amor. Con ella hice una alianza para vivir tu Alianza, poniendo mi vida en tu Vida. Mi cruz en tu Cruz como te lo digo al elevar tu Cuerpo Eucarístico que actualiza su Misterio pascual.

A tu Pasión no le falta nada, es suficiente para salvar el mundo entero, pero tu Pasión debe ser aplicada a nuestra vida , para experimentar la comunión con tus padecimientos y el poder de tu Resurrección y así descubrir la belleza de tu Misterio. Gusté tu pasión, lo oscuro de las pruebas y lo que no comprendía, tu amor me hizo descubrir la luminosidad de tu Cruz y la belleza de tus heridas .

Me hiciste descubrir que toda vocación comprende una parte de sufrimiento que debemos experimentar en nuestra debilidad .

Por eso quiero tener también los mismos sentimientos de Pablo , que conciente de su debilidad, vive y actúa lo que le hiciste descubrir en lo profundo de su historia, este ha sido su magnificat: “ Por eso, para que no tenga soberbia, para que no me envanezca, tengo una espina clavada en mi carne, un ángel de Satanás que me hiere y no tenga soberbia. Tres veces pedí al Señor que me librara, pero Él me respondió “te basta con mi gracia, porque mi poder triunfa en la debilidad”. Mas bien , me gloriaré de todo corazón en mi debilidad, para que resida en mí el poder de Cristo. Por eso me complazco en mis debilidades, en los oprobios, en la privaciones, en las persecuciones y en las angustias soportadas por amor de Cristo, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” 2 Cor 12,7-10.

Te doy gracias porque a pesar de mis debilidades y miserias siempre me tendiste tu mano y me manifestaste las delicadezas de tu amor y de tu misericordia, como no decirte con tu santo sacerdote Alberto Hurtado:¡ “ Contento , Señor , contento”!

Quiero , Señor, renovar mi entrega a Ti, como en aquella mañana luminosa y al mismo tiempo fría, en la que me hiciste sentir la fuerza de tu Pascua y de la acción de Pentecostés ungiéndome con el Don del Espíritu de Santidad para servir con alegría a mis hermanos.

Hoy comprendo un poco mejor todo aquello, el sacerdocio es una cuestión de fe y de amor.¡ Aumenta mi fe y mi amor!

Gracias por la Iglesia Local que fue como el seno de María , donde fui engendrado sacerdote , como el Pesebre donde nací para hacerte presente como Buena Noticia y como el Calvario para vivir y tener tus mismos sentimientos de entrega al Padre y a los hermanos

Cuan agradecido estoy por todos los que pusiste en mi camino. Mis Padres que ya están contigo. Mi Familia que siempre respetó mi ministerio. El Obispo Agustín que me ordenó, los sacerdotes que me formaron y los fieles que me hicieron sentir la Iglesia como familia de Dios. ¡Gracias Señor por es eterno tu Amor!¡Todo lo puedo en ti que me confortas!

Amado Jesús , Buen Pastor, que has querido guiar a tu pueblo mediante el ministerio de los sacerdotes: ¡Gracias por este regalo para tu Iglesia y para el mundo! Te doy gracias por el don de la Plenitud del Sacerdocio, por los veinte años de obispo y los años de estar aquí, sirviendo a la Iglesia que peregrina en San Justo : “ No me avergüenzo del Evangelio porque es el Poder de Dios para salvación de todos los que creen” Rm1,16 y ¡“Ay de mi si no evangelizare!

En este Año sacerdotal te pedimos por quienes has llamado a ser tus ministros: Cuídanos y concédenos el ser fieles y que sepamos estar en medio y delante de tu pueblo siguiendo tus huellas e irradiando tus mismos sentimientos con amor , entrega generosa y profunda alegría ,que tu Eucaristía nos eduque y nos lleve siempre a centrarnos en Ti.

Te pido un regalo Señor, en este día jubilar: Jóvenes a quienes hoy llamas para que sepan escucharte y tengan el coraje de responderte, que no sean indiferentes a tu mirada tierna y comprometedora, que te descubran como el verdadero Tesoro y estén dispuestos a dar la vida hasta el extremo. Porque“ No hay amor más grande que dar la vida por los amigos” Jn 15

Gracias Padre por tu Amor y saber que esperas cada día las palabras de la Consagración para hacerme vivir el Misterio de la Redención y el compromiso de ser como tu Hijo el pan que se parte y se reparte a todos por amor.

Que pueda con toda mi vida y durante toda mi vida, gritar que Dios es Amor y se lo pueda grabar en mi tumba, porque todos es gracia y porque “Cantaré eternamente tus Misericordias , Señor” AMEN

¡ “MAGNIFICAT ANIMA MEA , DOMINO”!

Mons. Baldomero Carlos Martini, obispo de San Justo


Publicado por verdenaranja @ 22:46  | Homil?as
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