Jueves, 24 de septiembre de 2009

ZENIT Publicamos el comentario al Evangelio del domingo (Marcos 9,37-47) XXVI del tiempo ordinario, 27 de Septiembre de 2009, redactado por monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, obispo de Huesca y de Jaca.


El punto de partida de este Evangelio es la "extrañeza" que sintieron los discípulos de Jesús cuando vieron a un "extraño" que sin ser del grupo que seguía al Maestro, se permitía nada menos que echar demonios en su nombre. Parece que este lance irritó tanto a los discípulos, que presos de la indignación, fueron a contárselo al Señor.

Era una actitud sospechosamente celosa por parte de quienes parece que vivían su condición de discípulos un tanto interesada. Jesús responderá haciéndoles ver que el Espíritu de Dios desborda los cauces por los que normalmente transcurre, y por lo tanto, también habla y actúa allá en donde hay un destello de verdad, de bondad, de belleza... aunque estos destellos sean incompletos y parciales.

No hay aquí una llamada a la falsa tolerancia, como si diese igual todo, o como si la verdad fuese indiferente en cualquier camino o en cualquier posición humana. Pero, ciertamente, Jesús no es favorable a los capillismos insulsos, ni a las ramplonerías partidistas. ¿A qué viene, pues, vuestro escándalo -decía Jesús a los discípulos-?

En el lenguaje bíblico, la palabra "escándalo" tiene dos sentidos: ocasión de caída y ocasión de obstáculo. En ambos casos el resultado es parecido: no llegar a la meta deseada, no alcanzar el destino hacia el que se caminaba. Es decir, tanto en el caso de una torpeza que nos hace caer, como también en el caso de un bloqueo que nos obstaculiza el andar, llegamos a ese mismo y terrible final: nuestra vida ha fracasado inútilmente; Dios la soñó y la diseñó para un proyecto de felicidad, y nuestras torpezas y caídas nos detienen o nos hacen caminar en otra dirección... ¡Esto es lo verdaderamente trágico y preocupante, y esto es lo que Jesús quiere hacer ver!

Podemos estar ocupados en la caza de falsos discípulos (lo cual hay que hacer, no en el sentido de "cazar", pero sí en el de no confundir lo verdadero con los sucedáneos), sin reparar que también nosotros hemos de revisar nuestra identidad cristiana, nuestro seguimiento del Maestro Jesucristo, nuestra comunión de vida con Él y con su Iglesia. Porque puede darse que estemos quejándonos de las falsedades y nosotros no estar viviendo en la verdad.

El Evangelio de este domingo es tremendamente drástico y radical: no escandalices a los pequeños, a los débiles, no te escandalices tampoco a ti mismo, es decir, no te caigas y no derribes a nadie; no te bloquees a ti ni tampoco coartes al prójimo. Más te vale entrar cojo, o ciego, o manco... (con todo lo que sugieren estas expresiones) que haber conservado estos miembros pero haber perdido la vida, la verdadera vida.


Publicado por verdenaranja @ 23:14  | Espiritualidad
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Comentarios
Publicado por leopldocruzr
Domingo, 04 de octubre de 2009 | 14:30
Dichosos los que reconocen su necesidad espiritual. Pues el reino de Dios les pertenece. En aquel tiempo, Jes?s dijo: Te alabo, Padre, del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos.
Publicado por leopldocruzr
Domingo, 04 de octubre de 2009 | 14:31
Si, Padre, porque as? lo has querido. Mi Padre me ha entregado todas. Las cosas. Nadie conoce realmente al hijo, sino el padre; y nadie conoce realmente al Padre, sino el hijo y aquellos a quienes el hijo quiera darlo a conocer.
Publicado por leopldocruzr
Domingo, 04 de octubre de 2009 | 14:32
Vengan a mi todos ustedes que est?n cansados de sus trabajos y cargas, y yo los hare descansar, yo soy la resurrecci?n y la vida aprendan de mi, que soy paciente de coraz?n humilde; as? encontraran descanso mis hermanas y hermanos.