Jueves, 08 de octubre de 2009

Vigilia de la luz para la celebración del DOMUND 2009 publicada en la revista Iluminare, Octubre 2009, nº 377 recibida en la parroquia con los materiales. 

Al inicio de la celebración se sitúa en lugar bien visible la Biblia, el cirio pascual encendido, una imagen de la Virgen (o, mejor, de Pentecostés) y el cartel del DOMUND. Alrededor del cirio también hay, apagadas, cinco velas grandes de colores: amarillo, verde, blanco, rojo y azul.

Vigilia de la Luz

La Palabra, Luz para los Pueblos 

Acto 1.º: JESÚS NOS TRANSMITE SU MISIÓN

Canción: «ES LA HORA DE LA MISIÓN» Getsemaní

Narrador 1

Los evangelistas San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan se dieron cuenta de que en la vida de Jesús había un momento muy importante para nosotros. Y lo escribieron en sus Evangelios y en el Libro de los Hechos: todos debíamos saber cómo fue el momento en el que Jesús nos dio su misma misión.

Narrador 2

“¡Paz a vosotros! Como el Padre me ha enviado, con ese gran poder en el cielo y en la tierra, así también os envío yo. Esperad en Jerusalén a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que yo os he hablado: Juan bautizó con agua; vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo. Y, cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis la fuerza para ser mis testigos. Salid a las plazas de Jerusalén, a toda Judea, a Samaria…, hasta los confines de la tierra. Haced discípulos de todos los pueblos. Enseñadles a guardar todo lo que yo os he mandado. Bautizadlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Yo estaré con vosotros todos los días… ¡hasta el fin del mundo!”.

Narrador 1

Jesús acaba de anunciar una gran verdad: que se fía de nosotros tanto, ¡que nos deja su misma misión! Tenemos que decirlo a todos para que se entere todo el mundo. Por eso escuchamos este mensaje de Jesús y rezamos. Porque Jesús se va al cielo… y se fía, deja su mission en nuestras manos; pero para realizarla tenemos que unirnos a Él en la oración. 

Acto 2.º: CON MARÍA, RECIBIMOS LA FUERZA DEL ESPÍRITU

Canción: «ESTAMOS LLAMADOS» Getsemaní

Narrador 1

Los apóstoles, siguiendo el ejemplo de Jesús, fueron a casa de la Virgen. La Iglesia, junto a la Madre de Jesús, está siempre pidiendo al Padre que nos regale el Espíritu que llenó a Jesús, que nos dé la fuerza para llevar su Palabra por el mundo.

San Pedro

María, queremos que tú, la Madre de Jesús, pidas junto con nosotros el Espíritu de tu Hijo para que podamos continuar su misma misión. Traemos las peticiones de todos los pueblos de la tierra, que los apóstoles, como en Pentecostés, te presentan, para que tú pidas con nosotros el regalo del Espíritu para la Iglesia de hoy.

Narrador 2

“José salió del pueblo de Nazaret, de la región de Galilea, y se fue a Belén, en Judea, donde había nacido el rey David, porque José era descendiente de David. Fue allá a inscribirse, junto con María, su esposa, que se encontraba encinta. Y sucedió, mientras estaban en Belén, que a María le llegó el tiempo de dar a luz. Allí nació su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en el pesebre, porque no había alojamiento para ellos en el mesón” (Lc 2,4-7).

San Juan

María, yo te acogí en mi casa cuando Jesús murió en la cruz. Él nació y murió en Asia; por eso contigo pedimos por este continente, por sus habitantes y por los misioneros que están allá.

Narrador 1

¡Jesús, danos tu Espíritu! Queremos que todos los pueblos de Asia sepan que tú eres asiático. Que los quieres a todos. Que quieres a los que en Asia no tienen comida, ni escuela, ni una buena sanidad...; y también a los que en Asia tienen de todo, pero les falta una cosa: conocerte. Que los cristianos de Asia estén dispuestos a decir a todos quién eres y que los misioneros de España se animen a ir a Asia, como un día fue San Francisco Javier.

Se enciende la vela amarilla y todos oran un momento en silencio. Después se canta el estribillo de “Estamos llamados”.

Narrador 2

“Un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». José se levantó, tomó al niño y a su madre y salió de noche con ellos camino de Egipto, donde estuvieron hasta que murió Herodes. Esto sucedió para que se cumpliese lo que el Señor había dicho por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo»” (Mt 2,13-15).

San Pedro

María: tú y San José fuisteis los primeros misioneros de África, porque tuvisteis que huir con el Niño Jesús a Egipto. Que el evangelista Marcos sea quien presente la petición por África.

San Marcos

María, miro a Egipto, a Alejandría, donde la tradición dice que fui el obispo de aquellas comunidades primeras. Porque estoy unido a las Iglesias de África, presentamos nuestra oración por todas las tierras y las personas de ese continente.

Narrador 1

¡Jesús, danos tu Espíritu! Te pedimos por todas las personas y pueblos de África. Que tengan la suerte que muchos ya han tenido: la de conocer a misioneros que les hablen de ti, les lleven el Bautismo y funden comunidades cristianas.Jesús, que no solo los cristianos de Europa, sino también los mismos africanos seamos los nuevos misioneros en África. Pedimos por los de esa tierra que vienen a Europa: que no pierdan su fe, que sigan siendo tus amigos. Pedimos por los más pobres de África: que todos sepamos ayudarles.

Se enciende la vela verde y todos oran un momento en silencio. Después se canta el estribillo de “Estamos llamados”.

Narrador 2

“Bajaron hasta el puerto de Tróade. Aquí Pablo tuvo de noche una visión: vio a un hombre de la región de Macedonia que, puesto en pie, le rogaba: «Pasa a Macedonia y ayúdanos». Inmediatamente después de haber tenido Pablo aquella visión preparamos el viaje a Macedonia, seguros de que Dios nos estaba llamando para anunciar allí la Buena Noticia” (Hch 16,8-10).

San Pedro

María, la Iglesia desde Asia pasó a Europa porque vino San Pablo en uno de sus viajes misioneros. Le pido a él que presente la petición por Europa.

San Pablo

Aquella noche en Tróade Dios me presentó en sueños a un europeo que me decía: “Ven a ayudarnos”. Desde entonces la fe se ha difundido en Europa, ha echado profundas raíces y se ha extendido por todo el mundo. Pero Europa necesita recordarlo; por eso pedimos por ella.

Narrador 1

¡Jesús, danos tu Espíritu! Te damos gracias por tu apóstol San Pablo y por los apóstoles que vinieron a Europa. Nosotros te conocemos por ellos. Con ellos también te pedimos que envies tu Espíritu a los cristianos de Europa. Nos hace falta esa fuerza que tuvieron ellos, ser valientes, no avergonzarnos de ti y vivir como cristianos. Así continuaremos siendo misioneros como San Pablo y llevando tu luz a todos los que la necesiten.

Se enciende la vela blanca y todos oran un momento en silencio. Después se canta el estribillo de “Estamos llamados”.

Narrador 2

“No te ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí al oír el mensaje de ellos. Te pido que todos ellos estén unidos; que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste” (Jn 17,20-21).

San Pedro

María, tú estás muy unida a los pueblos y gentes de América. Tú en Zaragoza pusiste un pilar seguro, que iba a ser apoyo de la fe que, desde España y Portugal, llegó hasta allí. Por eso, que el Apóstol Santiago sea quien presente nuestra oración por América.

Santiago Apóstol

María, tú fuiste apoyo para mi tarea de evangelizador en España; tu hijo Jesús te puso a mi lado. Tú también, bajo la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, has estado presente en la predicación del Evangelio en América. Hacemos la petición por este continente.

Narrador 1

¡Jesús, danos tu Espíritu! Damos las gracias a los misioneros de España que fueron a América y a los que hoy siguen estando allí.Te pedimos por los pueblos americanos. Es el grupo más grande de cristianos que hay en el mundo. Que los niños, los jóvenes, los adultos…, todos los cristianos de América sepan ser misioneros y vivan con ilusión la gran Misión Continental que los obispos de América han emprendido. Te pedimos por los que en América tienen dificultades para vivir. Que tu Espíritu nos enseñe a compartir todo con todos.

Se enciende la vela roja y todos oran un momento en silencio. Después se canta el estribillo de “Estamos llamados” 

Narrador 2

“La Palabra de Dios iba extendiéndose y el número de los creyentes aumentaba mucho” (Hch 6,7).

San Pedro

María, el Papa Benedicto XVI, en Sídney, junto a jóvenes de todo el mundo, nos hizo una invitación misionera. Pido a Santo Tomás, el apóstol que llevó más lejos el Evangelio, que sea él quien presente nuestra oración por Oceanía.

Santo Tomás

María, tú sabes que, entre los apóstoles, yo tenía fama de no estar donde tenía que estar. Obedeciendo a Jesús, salí a predicar, y llegué muy lejos… ¡hasta la India! Todavía hay allí cristianos con mi nombre. Queremos presentar la oración por Oceanía. ¡Que no lleguemos tarde!

Narrador 1

¡Jesús, danos tu Espíritu! Te pedimos por toda Oceanía, ese continente azul. Allí el Papa nos recordó que todos los cristianos somos misioneros. Te pedimos que los cristianos de toda Oceanía, aunque no son muchos, sepan vivir y anunciar tu Evangelio. El Papa habló de manera especial a los jóvenes de todo el mundo. Que los jóvenes cristianos no se olviden de ti, que sean tus testigos entre los demás jóvenes, tus misioneros.

Se enciende la vela azul y todos oran un momento en silencio. Después se canta el estribillo de “Estamos llamados”.

San Pedro

La Iglesia, con la fuerza del Espíritu Santo y la ayuda de María, ha extendido la luz de la Palabra, que es Cristo, su hijo. Ha sido anunciado y conocido en los cinco continentes; no obstante, aún hay muchos que no han escuchado su Palabra. Unidos a todos nuestros hermanos en el mundo, rezamos ahora a Dios, nuestro Padre, para que esta luz llegue a todos los que aún no le conocen. Recordamos también en esta oración universal la celebración, el día 17 de octubre, del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, promovido por la ONU. Padre nuestro…

Acto 3.º: ... Y ELLOS SALIERON A ANUNCIAR

Narrador 1

El Papa Juan Pablo II nos dijo: “Hace falta reavivar en nosotros el impulso de los orígenes, dejarnos llenar por el ardor de la predicación de los apóstoles después de Pentecostés. Hemos de atrevernos a decir como San Pablo: «¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!». Así en la Iglesia nacerá una nueva acción misionera, que no podrá ser delegada a unos pocos «especialistas », sino que acabará por implicar a todos en el Pueblo de Dios. Quien ha encontrado verdaderamente a Cristo no puede tenerlo sólo para sí, debe anunciarlo” (NMI 40).

Se termina rezando todos juntos la oración del DOMUND.

Canción: «AVE MARÍA» Getsemaní


Publicado por verdenaranja @ 17:23  | Misiones
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