Jueves, 15 de octubre de 2009

Artículo semanal del Padre Fernando Lorente, o.h, publicado en EL DÍA el miércoles 14 de Octubre de 2009 en la sección CRITERIOS bajo el epígrafe "LUZ EN EL CAMINO FERNANDO LORENTE, O.H.

Teresa de Ávila

MAÑANA, es "la Santa", como decimos los abulenses por aquellas tierras de Ávila. Lo mismo diremos en esta tierra de Canarias. Teresa de Cepeda y Ahumada nació en esta capital castellana, en una familia aristocrática, el 28 de marzo de 1515.

A los veinte años ingresó en el convento carmelita de Ávila tras haber sido educada por las monjas Agustinas. En 1562 fundó el monasterio de San José, al que se retiró con otras 13 hermanas. A pesar de las oposiciones iniciales a su proyecto, la observancia de la Regla fue aprobada por el general de la Orden, de modo que la reforma se extendió también a la rama masculina en 1568, con la colaboración de san Juan de la Cruz y de otros santos españoles de la época. Teresa de Ávila murió en Alba de Tormes (Salamanca) el 11 de octubre de 1582.

Santa Teresa pudo haber nacido en otro lugar fuera de Ávila, y en este caso, la santa nunca hubiera podido valorar lo que ha significado su nacimiento en Ávila, ni esta ciudad hubiera podido conocer el valor de esta santa en el mundo y en la Iglesia. Por eso Ávila y Teresa son deudoras mutuamente. Algunos puntos de referencia y reflexión:

Esta ciudad castellana, donde nació la santa, fue la hecha a su medida de lo que habría de ser su caracterología de vida:

-Su contorno, delimitado por las murallas, le invitaba al recogimiento, a la reflexión y a la oración.

-Las diversas puertas de esta muralla para entrar a los diversos lugares de la ciudad inspiraban a la Santa el testimonio de la comunicación con los demás.

-La piedra granítica de sus murales, catedral, iglesias, conventos, edificios públicos le hablaban a la santa de la resistencia en la vida.

-El frío seco, de la resistencia para no dejarse apagar el amor.

-Sus habitantes, como hijos de la Ciudad de los Caballeros, le recordaban la fidelidad y la lealtad.

Los de Teresa contemplaban esta maravillosa realidad y su corazón la hacía vivir con tanta más profundidad cuanto con más la inmolaba con su existencia para Dios:

-Su alma se transformó en un castillo pleno de mansiones donde recogerse en la intimidad y así crear un nuevo estilo de vida claustral en sus nuevos conventos.

-Su espíritu, fuerte como el frío de esta tierra abulense, crea una coraza contra toda inclemencia.

-Frente a la marginación de la mujer de entonces, la santa, descubre y desarrolla en sus conventos un nuevo mundo para la rehabilitación de la mujer, dando un verdadero sentido a la fe y a la fidelidad de sus obligaciones.

-Teresa demostró con hechos, absoluta lealtad a sus amigos que encontró en las diversas circunstancias de la vida como fruto de la que vivía con el amigo por excelencia: Jesucristo.

-Su espíritu se enriquece con los diversos avatares de sus viajes recorridos, en donde siempre vertió este espíritu.

-Pero en Ávila permaneció la mayor parte de su existencia. Fue aquí donde llegó a cristalizar su ideal. Por eso Teresa y su tierra fraternizaron a un nivel tal que, para comprender a la santa, hay que hacerlo desde Ávila. Y, a la vez, esta ciudad no se deja comprender nada más que de la mano de Teresa.

Esta santa sabe cómo describir sus experiencias con Dios. Usa un lenguaje que produce un impacto inmediato. Emplea un estilo lleno de humor e ingenio. Apenas ha sido igualado por otras mujeres. Cuenta con mucha precisión las circunstancias concretas que rodean la fundación de los conventos.

Y una y otra vez escribe sobre el camino espiritual de la oración interior con la claridad y una sencillez que desde entonces fascinan al lector.

Son conocidas las palabras que Teresa escribió en un trozo de papel que siempre llevaba consigo: "Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta; sólo Dios basta". A menudo se han interpretado estas palabras como si el ser humano sólo necesitara a Dios, y nada más; pero Teresa no habla en sentido ascético: en su vida ella demuestra que necesita no sólo de Dios, sino también de las personas. Se le ha llamado con razón la "santa de la amistad". Cuando Teresa escribe "sólo Dios basta" nos dice que el ser humano tiene en sí mismo un anhelo tan grande que sólo Dios puede satisfacerlo realmente. Sólo Dios es lo bastante grande como para llenar la amplitud del corazón humano. En la proximidad de Dios, Teresa se siente libre, para poder vivir la verdad de Dios y la de las personas. Este es su mensaje, para su tiempo y para el nuestro.

* Capellán de la clínica S. Juan de Dios


Publicado por verdenaranja @ 20:50  | Espiritualidad
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Publicado por leopldocruzr
Viernes, 16 de octubre de 2009 | 13:29
Hermanas y hermanos Jes?s calma el temporal y los invita que ustedes tambi?n pueden caminar sobre las aguas no duden y vengan hacia mi tengamos en cuenta que Jesucristo tiene autoridad en todo lo creado y de la decisi?n vuestra dependen los pasos firmes.
Publicado por leopldocruzr
Viernes, 16 de octubre de 2009 | 13:31
Los disc?pulos se acercaron. A Jes?s y le preguntaron; quien es el m?s importante en el Reino de Dios, Jes?s llamo a un ni?o lo puso en medio de ellos y dijo: les aseguro que si ustedes no cambian y se vuelven como ni?os. No entraran en el Reino de Dios.