Martes, 24 de noviembre de 2009

Reflexión de monseñor Rubén Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lanús para el programa radial "Compartiendo el Evangelio". (AICA
(8 de noviembre de 2009)
 

“Es más grande dar que recibir”

Jornada Nacional del Enfermo


Evangelio según San Mateo 12, 38-44

* El Corazón del Santo Cura de Ars está visitando nuestra patria. Rezamos este año especialmente por todos los sacerdotes, por la santificación de nuestros pastores, por su perseverancia, por las vocaciones sacerdotales, religiosas y de especial consagración.

El próximo miércoles11, desde las 16 hs, el ‘Corazón Sacerdotal’ del Santo Cura estará con todos los obispos de nuestro país, para esa fecha reunidos en Asamblea Plenaria, en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, en el “corazón de nuestra fe”.

A las 17, con la presidencia del Cardenal Bergoglio, todos los pastores concelebraremos la Santa Misa donde rezaremos por el Cardenal Eduardo Pironio, cuyos restos descansan allí, para que su causa siga avanzando y alcance pronto, en el reconocimiento público de la Iglesia, la santidad que tanto anhelamos. Un gran hombre, un gran sacerdote, un gran obispo, un gran Cardenal, que amó entrañablemente a Dios, a la Virgen, a la Iglesia y a los hombres.

* Hoy la Iglesia celebra la Jornada Nacional del Enfermo y el lema que han elegido para esta fecha “Escúchalo, ámalo, anúnciale a Cristo nuestra esperanza”, forma el mensaje para todos los enfermos y trabajadores de la salud: médicos, enfermeros, enfermeras, auxiliares, voluntarios, capellanes y todos los que trabajan ante el mundo de los enfermos. ¡Que Dios los bendiga! Ellos están un lugar muy próximo para manifestar el amor de Dios, la justicia y la ternura ante un hermano dolorido, agobiado y sufriente.

La religión y la sabiduría del mundo y de la vida nos dicen que es más grande dar que recibir. Pero dar no de lo que sobra, que también hay que hacerlo, sino dar de lo que uno tiene necesidad.

Ustedes saben, igual que yo, que la gente percibe cuando uno está dando lo que le sobra o cuando uno está dando desde su vida, desde su corazón. Este es el desafío que la sociedad tiene y que en la Iglesia también tenemos todos nosotros.

Porque uno puede vivir y actuar como un funcionario; uno puede “hacer” porque está “mandado”; pero uno tiene que hacer porque ama, porque quiere servir y porque quiere dar todo. ¡No sólo te doy esto, sino también te doy mi fe, te doy a Jesucristo y con Él te doy mi vida y mi corazón!

La vida se maneja en este binomio: lo superfluo y lo necesario. Acostumbrémonos a dar de lo necesario; de lo que nos duela; de lo que nos “toque”; de lo que nos comprometa.

Y en el mundo del dolor, ante el servicio ¿qué nos sucede?: no tenemos mucho tiempo, corremos siempre, la gente está muy ocupada y tiene necesidad de distraerse, evadirse superficialmente, enajenarse de este tiempo histórico, difícil, complejo y complicado. Pero es muy importante saber que uno tiene que tener espacio para los demás.

Los padres: ¿cuántas veces los hijos dan lugar para escuchar a los padres?, Los abuelos: ¿cuántas veces los hijos, o los nietos, dan lugar para escuchar a los abuelos? Fijémonos cuántos abuelos están en los geriátricos, muchas veces, abandonados. Ya sé que el tiempo es despótico y la sociedad nos corre, pero uno tiene que preguntarse ¿para qué corremos?, ¿por qué corremos?, si todo no es necesario ni importante; será urgente quizás, pero uno tiene que dar espacio a algo distinto. Como humano, algo distinto; como cristiano, algo distinto.

No podemos hacer todo, pero aquello que está bajo nuestra responsabilidad debemos hacerlo ¡y hacerlo bien! Y para que nosotros podamos cumplir, en este hoy, es necesario tener una vida de oración.

El que reza se moviliza.
Ell que reza obra mejor.
El que reza toca la verdad.
El que reza da frutos y frutos en abundancia.

Recordando a los enfermos en esta jornada, les dejo mi bendición: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Mons. Rubén Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lanús

 

 


Publicado por verdenaranja @ 0:13  | Hablan los obispos
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