Martes, 08 de diciembre de 2009

DOMINGO 3 DE ADVIENTO / C
13 de diciembre de 2009

El Dios de la esperanza, que por la acción del Espíritu Santo nos colma con su alegría y con su paz, perma­nezca siempre con todos vosotros.

 Alegraos, el Señor está cerca. Esta llamada a la alegría que escuchamos en la liturgia de este domingo no es una llamada banal: la alegría que nos viene de Dios nos da valentía ante las dificultades de cada día. No sólo ante las grandes adversidades, sino ante los pequeños escollos cotidianos que surgen en el trabajo, en el trato con los demás, en la conviviencia con los que amamos...

La misa del domingo, al inicio de la semana, nos garantiza un tiempo y un espacio en el que dejamos que Jesucristo nos salga al encuentro: a través de nuestra reunión fraternal, a través de su Palabra proclamada, a través de su Cuerpo y de su Sangre. Y en el que dejamos que su Espíritu convierta nuestra tristeza y nuestra cobardía en gozo y valentía

Corona de Adviento: Iniciamos la tercera semana del camino hacia la Navidad. Encendemos, pues, tres cirios de nuestra corona de Adviento. Jesús, con su luz, nos ilumina.

(Tres miembros de la asamblea, o el mismo celebrante, encien­den tres cirios de la corona de Adviento. Entretanto, se puede cantar otra estrofa del canto de entrada, u otro himno, o decir las siguientes invocaciones, o lo que sea costumbre en el lugar)

Luz del mundo, que vienes a iluminar a los que viven en las tinieblas. SEÑOR,TEN PIEDAD.
Guía de la humanidad, que vienes a conducir a tu pueblo por las sendas de la verdad y de la justicia. CRISTO, TEN PIEDAD.
Fuente de vida, que vienesa curar las heridas de nuestra debilidad. SEÑOR, TEN PIEDAD.

1. lectura (Sofonías 3,14-18a): Sofonías denunció, como otros profetas, los pecados de Jerusalén y de sus habitantes: la idolatría, la increencia y la corrupción. Y les llamó a la conversión. Cuando dejamos espacio para Dios en nuestras vidas, el pecado se aleja, y Dios renueva su amor por nosotros. Por eso, la alegría, la fiesta, el gozo deben ser nuestras características de bautizados, y no el desánimo. 

2. lectura (Filipenses 4,4-7): Escuchemos ahora otra llamada a la alegría, pero en boca de san Pablo. El Señor está cerca. Nada debe preocuparnos.

Oración universal: Desde lo hondo de nuestro corazón, oremos a Dios que venga a salvarnos por su Hijo Jesucristo. Unámonos a cada petición diciendo: VEN, SEÑOR JESÚS.

Para que la Iglesia dé un buen testimonio de la salvación que se acerca. OREMOS:

Para que los pastores del pueblo de Dios, puestos al frente de las comunidades, sean estímulo para vivir como Cristo nos enseñó. OREMOS:

Para que, en todos los países de la tierra, se establezca la paz y la concordia. OREMOS:

Para que todos los que sufren, los que están solos, los emigrantes, los marginados, sean acogidos y valorados siempre y en todo lugar. OREMOS:

Para que nosotros mantengamos viva la fe en Jesús que viene a salvarnos. OREMOS:

Ven, Señor, a visitarnos en la paz y haz que la espe­ranza llene nuestros corazones. Por...

Padrenuestro: Mientras preparamos la venida de su Hijo Jesucristo, y la venida definitiva del Reino que él mismo nos anunció, nos dirigimos al Padre del cielo diciendo:


CPL


Publicado por verdenaranja @ 11:50  | Liturgia
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