S?bado, 26 de diciembre de 2009

Subsidio litúrgico para la fiesta de la Sagrada Familia, Domingo, 27 de diciembre de 2009, publicado por Conferencia Episcopal Española y recibido entre los materiales par su celebración.
 

Monición de entrada 

Después del saludo inicial: 

Coincidiendo con la fiesta de la Sagrada Familia, el Hogar santo donde María y José realizaron la misión de ser los primeros maestros de la educación humana del Verbo encarnado, celebramos cada año la Jornada de la Familia, que este año tiene por lema “Crecer en familia. Los padres: primeros maestros y testigos en la fe”.  

Cada vez con mayor insistencia nuestra sociedad reclama una educación de los niños y de los jóvenes que dé sentido a sus vidas y que considere a los padres protagonistas principales. Hagamos nuestro este anhelo e invoquemos en nuestra celebración al Espíritu Santo, para que impulse y sostenga la misión de los padres de educar a sus hijos en el amor verdadero y transmitir la fe. 

Oración de los fieles 

Unidos a la Sagrada Familia de Nazaret, modelo e imagen de la humanidad nueva, elevemos al Padre nuestra oración para que todas las familias sean lugar de crecimiento en sabiduría y gracia, y digámosle:  Renueva nuestras familias, Señor 

- Por la santa Iglesia de Dios: para que sus hijos vivan siempre unidos en el amor. Oremos.

- Por los gobernantes: para que respeten el derecho esencial de los padres de ser los primeros educadores de sus hijos y para que procuren con tenacidad la solución de los graves problemas que, en estos tiempos de dificultades económicas, afectan a las familias. Oremos.

- Por todos los hogares cristianos: para que sean verdaderas Iglesias domésticas e imágenes vivas de la Sagrada Familia de Nazaret. Oremos.

- Por los padres, para que asuman con renovado vigor su misión de ser los primeros maestros y testigos de la fe de sus hijos y, movidos por el Espíritu Santo, les guíen en el camino del amor y de la santidad. Oremos.

- Por los novios: para que vivan su noviazgo con Jesucristo y se capaciten para realizar su vida familiar según el proyecto de Dios y comprender su vida como una vocación al amor y a la santidad familiar. Oremos.

- Por nuestra sociedad: para que comprenda el valor sagrado de la vida humana y rechace lo que la destruye, como el aborto, la eutanasia, el terrorismo y otras formas de violencia. Oremos.

- Por los ancianos: para que en los últimos años de su vida no les falte el cariño familiar. Oremos.

- Por los miembros difuntos de nuestras familias: para que el Señor les conceda el descanso eterno. Oremos. 

Oh Dios, que en Jesús, José y María nos has dado una viva imagen de tu eterna comunión de amor; renueva en todos los hogares las maravillas de tu Espíritu para que nuestras familias puedan experimentar tu presencia y protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amén. 

Bendición de los matrimonios

Dicha la oración de después de la Comunión, el sacerdote puede impartir la bendición a los matrimonios presentes en la celebración. Con las manos juntas invita a los presentes a orar: 

Invoquemos, hermanos, sobre los esposos de nuestra comunidad la bendición de Dios, para que proteja con su auxilio a quienes ha unido en el sacramento del Matrimonio. 

Todos, durante un espacio de tiempo, oran en silencio. Luego, el sacerdote continúa: 

Padre santo, autor del universo, que creaste al hombre y a la mujer a tu imagen, y has bendecido la unión matrimonial; te rogamos humildemente por estos hijos tuyos unidos en alianza esponsal.

Descienda, Señor, sobre estos esposos, tu abundante bendición, que la gracia del Espíritu Santo inflame desde el cielo sus corazones y renueve su caridad conyugal.

Que en la alegría te alaben, Señor, y en la tristeza te busquen; en el trabajo encuentren el gozo de tu ayuda y en la necesidad sientan cercano tu consuelo.

Que participen en la oración de tu Iglesia y den testimonio de ti entre los hombres.

Que sus hogares sean auténticas iglesias domésticas y que un día participen en la alegría del banquete eterno.

Por Jesucristo nuestro Señor.

R/. Amén.

V/. Y a todos vosotros, cuantos estáis aquí presentes, os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo.

R/. Amén. 

Monición de despedida 

El sacerdote o el diácono despiden al pueblo diciendo: 

Iluminados por la luz de Cristo, vivamos en el amor y la unidad, de modo que nuestros hogares sean en el mundo una luz para todos los hombres y todas las familias. 

Podéis ir en paz.

R/. Demos gracias a Dios. 

Bendición del Belén 

Reunida la familia, el padre o la madre dice: 

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Todos se santiguan y responden:

Amén. 

El que dirige la celebración puede decir: 

Alabemos y demos gracias al Señor, que tanto amó al mundo y le entregó a su Hijo.

Todos responden: 

Bendito seas por siempre, Señor. 

Oración de Bendición 

Luego el ministro, con las manos juntas, dice: 

Oh Dios, Padre nuestro, que tanto amaste al mundo que nos has entregado a tu único Hijo Jesús, nacido de la Virgen María, para salvarnos y llevarnos de nuevo a ti, te pedimos que con tu bendición + estas imágenes del nacimiento nos ayuden a celebrar la Navidad con alegría y a ver a Cristo presente en todos los que necesitan nuestro amor.

Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

R. Amén.


Publicado por verdenaranja @ 23:40  | Liturgia
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