Viernes, 15 de enero de 2010

Realidad migratoria en la Palabra de Dios, publicado en los materiales para la celebración de la 96ª Jornada Mundial de Migraciones por la Comisión de Migraciones de la CEE para su celebración el 17 de Enero de 2010.


LA REALIDAD MIGRATORIA EN LA PALABRA DE DIOS 

ANTIGUO TESTAMENTO 

Éxodo 12,49
Una misma ley habrá para el nativo y para el forastero que habita en medio de vosotros. 

Éxodo 22,20
No maltratarás al forastero, ni le oprimirás, pues forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto. 

Éxodo 23,9
No oprimas al forastero; ya sabéis lo que es ser forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto. 

Levítico 19,10
Tampoco harás rebusco de tu viña, ni recogerás de tu huerto los frutos caídos; los dejarás para el pobre y el forastero. Yo, Yahveh, vuestro Dios. 

Levítico 19,33
Cuando un forastero resida junto a ti, en vuestra tierra, no le molestéis. 

Levítico 19,34
Al forastero que reside junto a vosotros, le miraréis como uno de vuestro pueblo y lo amarás como a ti mismo; pues forasteros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto. 

Levítico 23,22
Cuando cosechéis la mies de vuestra tierra, no siegues hasta el borde de tu campo, ni espigues los restos de tu mies; los dejarás para el pobre y para el forastero. Yo, Yahveh, vuestro Dios. 

Números 15,16
Una sola ley y una sola norma regirá para vosotros y para el forastero que reside entre vosotros. 

Deuteronomio 10,18
(Dios) que hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al forastero, a quien da pan y vestido. 

Deuteronomio 10,19
Amad al forastero porque forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto. 

Deuteronomio 16,14
Durante tu fiesta te regocijarás, tú, tu hijo y tu hija, tu siervo y tu sierva, el levita, el forastero, el huérfano y la viuda que viven en tus ciudades. 

Deuteronomio 27,19
Maldito quien tuerza el derecho del forastero, el huérfano o la viuda. 

Deuteronomio 31,12
Congrega al pueblo, hombres, mujeres y niños, y al forastero que vive en tus ciudades, para que oigan, aprendan a temer a Yahveh vuestro Dios, y cuiden de poner en práctica todas las palabras de esta Ley. 

Deuteronomio 26,5
Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y residió allí como inmigrante siendo pocos aún, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa. 

Salmo 146,9
Yahveh protege al forastero, a la viuda y al huérfano sostiene, mas el camino de los impíos tuerce. 

Jeremías 22,3
Así dice Yahveh: Practicad el derecho y la justicia, librad al oprimido de manos del opresor, y al forastero, al huérfano y a la viuda no atropelléis; no hagáis violencia ni derraméis sangre inocente en este lugar. 

Zacarías 7,10
No oprimáis a la viuda, al huérfano, al forastero, ni al pobre; y no maquinéis mal uno contra otro en vuestro corazón. 

Malaquías 3,5
El Señor todopoderoso dice: “Yo vendré a juzgaros. Y al mismo tiempo seré testigo contra los que practican la magia, los que cometen adulterio, los que juran en falso, los que oprimen a los trabajadores, a las viudas y a los huérfanos, los que tratan mal a los extranjeros y los que me faltan al respeto.

 

NUEVO TESTAMENTO 

Mateo 2,14
(José) se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto. 

Mateo 8,20
Dícele Jesús: “Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza”. 

Mateo 8,11-12
Y os digo que muchos vendrán de oriente y de occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; en cambio, los que deberían estar en el reino serán arrojados a la oscuridad de fuera. Allí llorarán y les rechinarán los dientes. 

Mateo 10,40
El que os recibe a vosotros, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. 

Mateo 25,35
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis. 

Mateo 25,37-40.44-46
Entonces los justos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber? ¿O cuándo te vimos forastero y te recibimos, o falto de ropa y te vestimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte? […] Entonces ellos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o falto de ropa, o enfermo o en la cárcel, y no te ayudamos? El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que no hicisteis por una de estas personas más humildes, tampoco por mí lo hicisteis. Estos irán al castigo eterno, y los justos, a la vida eterna. 

Juan 1,11-12
Vino a los suyos, pero los suyos no le recibieron. Pero a quienes le recibieron y creyeron en él les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios. 

Hebreos 13,2
No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. 

3ª Juan 5
Querido hermano, te estás portando fielmente en el servicio que prestas a los demás hermanos, especialmente a los que llegan de otros lugares.


Publicado por verdenaranja @ 12:51  | Migraciones
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