Domingo, 14 de febrero de 2010

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – Como de costumbre, la Agencia Fides publica al final del año el elenco de los agentes pastorales que han perdido la vida en modo violento durante los últimos 12 meses. Según las informaciones que tenemos, en el 2009 han sido asesinados 37 agentes pastorales: 30 sacerdotes, 2 religiosas, 2 seminaristas, 3 voluntarios laicos. Son casi el doble respecto al pasado 2008, y es el número más alto de los últimos diez años.

Analizando el elenco por continente, este año al primer puesto figura, con un número extremadamente elevado, AMÉRICA, bañada por la sangre de 23 agentes pastorales (18 sacerdotes, 2 seminaristas, 1 religiosa, 2 laicos), seguida por ÁFRICA, donde han perdido la vida en modo violento 9 sacerdotes, 1 religiosa y 1 laico, ASIA, con 2 sacerdotes asesinados y finalmente por EUROPA, con un sacerdote asesinado.

El conteo de Fides no hace referencia sólo a los misioneros ad gentes en sentido estricto, sino a todos los agentes pastorales muertos en modo violento. A propósito no usamos el término “mártires”, sino en su sentido etimológico de “testigo”, para nos entrar en mérito al juicio que la Iglesia podrá eventualmente dar sobre algunos de ellos, y también por las pocas noticias que, en la mayor parte de los casos, se logran recoger sobre su vida e incluso sobre las circunstancias de su muerte.

Como ha dicho el Santo Padre Benedicto XVI el día de la fiesta del protomártir San Esteban, “el testimonio de san Esteban, como el de los mártires cristianos, indica a nuestros contemporáneos, a menudo distraídos y desorientados, en quién deben poner su confianza para dar sentido a la vida. De hecho, el mártir es quien muere con la certeza de saberse amado por Dios y, sin anteponer nada al amor de Cristo, sabe que ha elegido la mejor parte. Configurándose plenamente a la muerte de Cristo, es consciente de que es germen fecundo de vida y abre en el mundo senderos de paz y de esperanza. Hoy, presentándonos al diácono san Esteban como modelo, la Iglesia nos indica asimismo que la acogida y el amor a los pobres es uno de los caminos privilegiados para vivir el Evangelio y testimoniar a los hombres de modo creíble el reino de Dios que viene” (Ángelus del 26 de diciembre de 2009).

En las pocas notas biográficas de estos hermanos y hermanas asesinados, podemos leer la entrega generosa y sin condiciones a la gran causa del Evangelio, sin callar la limitación de la fragilidad humana: es esto lo que los ha unido en la vida y también en la muerte violenta, incluso encontrándose en situaciones y contextos profundamente diversos. Para anunciar el amor de Cristo, muerto y resucitado para la salvación del hombre, testimoniándolo en obras concretas de amor a los hermanos, no han dudado en poner cotidianamente su vida en riesgo en contextos de sufrimiento, de pobreza extrema, de tensión, de violencia generalizada, para ofrecer la esperanza de un mañana mejor y buscar arrancar tantas vidas, sobre todo jóvenes, a la degradación y al círculo de la mala vida, acogiendo a todos aquellos que la sociedad rechaza y margina.

Algunos han sido víctimas de aquella violencia que estaban combatiendo o de la disponibilidad para ir en ayuda de los demás poniendo en segundo plano su propia seguridad. Muchos han sido asesinados en intentos de robo y de secuestro, sorprendidos en sus habitaciones por bandidos en búsqueda de irreales tesoros, y que la mayoría de las veces se han tenido que contentar con un coche viejo o con el teléfono celular de las víctimas, llevándose sin embargo el tesoro más precioso, una vida donada por Amor. Otros han sido eliminados sólo porque en el nombre de Cristo oponían el amor al odio, la esperanza a la desesperación, el diálogo a la contraposición violenta, el derecho al abuso.

Recordar los muchos agentes pastorales asesinados en el mundo y rezar por ellos “es un deber de gratitud de toda la Iglesia y un estímulo para cada uno de nosotros a testimoniar de modo cada vez más valiente nuestra fe y nuestra esperanza en Aquel que en la cruz venció para siempre el poder del odio y de la violencia con la omnipotencia de su amor” (Benedicto XVI, Regina Coeli, 24 de marzo de 2008).

A este elenco provisional redactado anualmente por la Agencia Fides, debe añadirse siempre la larga lista de aquellas personas de las que quizás nunca se tendrá noticia, que en cada ángulo del planeta sufren y pagan incluso con la vida su fe en Cristo. Se trata de aquella “nube de soldados desconocidos de la gran causa de Dios” – según la expresión del Papa Juan Pablo II – a quienes miramos con gratitud y veneración, incluso sin conocer sus rostros, y sin los cuales la Iglesia y el mundo serían muchísimo más pobres. 

PANORAMA DE LOS CONTINENTES 

AMÉRICA    

Los 23 agentes pastorales caídos en América (18 sacerdotes, 2 seminaristas, 1 religiosa, 2 laicos) han sido asesinados en Brasil, Colombia, México, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala y Honduras.

Son 6 los sacerdotes asesinados en Brasil, un número sin duda elevado, tanto que el Consejo Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Brasilera, al final de su última reunión del año, ha publicado una preocupada declaración sobre la creciente ola de violencia en el país contra los sacerdotes: “la Iglesia católica en Brasil se siente profundamente golpeada e indignada ante la violencia contra sus hijos cuya vida ha sido truncada. ¡Reafirmamos que nada justifica la violencia!”.

Entre los sacerdotes asesinados en Brasil figuran el español Ramiro Ludeña, conocido como “padre Ramiro”, que trabajaba desde hace 34 años en una asociación de ayuda a los niños y muchachos de la calle, y que fue asesinado justamente por un joven de 15 años para robarle. El misionero Fidei donum italiano don Ruggero Ruvoletto, asesinado en su parroquia, de donde fueron robados cincuenta reales (cerca de 19 euros). Don Evaldo Martiol, asesinado por dos jóvenes, víctima de un robo terminado en homicidio. “Su método de evangelización era la amistad”, recordó el Obispo durante los funerales. El p.

Gisley Azevedo Gomes, CSS, Asesor nacional de la Sección Jóvenes de la Conferencia Episcopal Brasilera (CNBB), asesinado por algunos jóvenes que primero le robaron. “En modo deplorable – afirmaron los Obispos – ha sido víctima de esa violencia que deseaba combatir”.

Colombia, con 5 sacerdotes y 1 laico asesinados, se encuentra al segundo puesto. Todos los sacerdotes han sido víctimas de robos terminados en modo trágico: los dos sacerdotes redentoristas, el p. Gabriel Fernando Montoya Tamayo y el p. Jesús Ariel Jiménez, han sido asesinados por un hombre que entró en su casa, muy probablemente buscando dinero, asesinándolos a los dos mientras estaban conectados a Internet. El cuerpo sin vida de don Oscar Danilo Cardozo Ossa fue encontrado en la canónica de la parroquia, y en el lugar se encontraron también una mordaza y algunas cuerdas. También don Emiro Jaramillo Cárdenas fue asesinado durante la noche en su habitación, mientras don Juan Gonzalo Aristizábal Isaza, fue encontrado asesinado al interno de su automóvil, abandonado en la autopista regional. A ellos se suma el laico Jorge Humberto Echeverri Garro, profesor y agente pastoral, comprometido como catequista y en la Pastoral Social por la paz y la convivencia, asesinado por un grupo de guerrilleros durante una reunión en el que se discutía de algunos proyectos de la Iglesia.

En México han sido asesinados un sacerdote y dos seminaristas: mientras se dirigían a una reunión de pastoral vocacional, su vehículo fue alcanzado por otro, y obligados a bajar fueron asesinados con armas de fuego. El Arzobispo de Acapulco señaló que en esa región del país prevalece la lógica de resolver todo con la pistola, la lógica del arreglo de cuentas, del esparcimiento de sangre, mientras las fuerzas armadas no logran controlar el narcotráfico y la violencia.

Particular conmoción suscitó la muerte violenta en Cuba de dos sacerdotes españoles: don Eduardo de la Fuente Serrano, muerto después de haber sido acuchillado en una calle de la periferia de la capital, y don Mariano Arroyo Merino, asesinado en su parroquia. Su cuerpo había sido esposado, amordazado y parcialmente quemado.

Dos víctimas en El Salvador, un sacerdote y un joven laico: el cuerpo sin vida del redentorista salvadoreño p. Leopoldo Cruz fue encontrado algunos días después de la su desaparición en un canal de una zona rural de San Salvador. El joven William Quijano, de la Comunidad de San Egidio, fue asesinado con arma de fuego por una de las tantas pandillas violentas organizadas que pagan a los jóvenes pobres en las periferias de Centroamérica. Desde hace cinco años William trabajaba en la Escuela de la Paz para los niños pobres del vecindario de Apopa, en los suburbios de la capital.

La única religiosa asesinada en el continente e Sor Marguerite Bartz, de las Hermanas del Santísimo Sacramento para los Indios y los Negros (SBS), asesinada en su convento de Saint Berard, en la zona de los Navajos, en Nuevo México (USA). La religiosa era conocida por ser una mujer desde siempre apasionada por la búsqueda de la justicia y de la paz. Siempre en los Estados Unidos, don Ed Hinds, párroco de la iglesia de San Patricio en Chatham, en New Jersey (USA), fue encontrado muerto en el Rectorado adyacente a la iglesia, cubierto por numerosos traumas y heridas provocadas por un arma blanca.

En Guatemala encontró la muerte el p. Lorenzo Rosebaugh, de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI), asesinado en un asalto en un camino rural, mientras se dirigía con otros sacerdotes a una reunión pastoral. Dos hombres armados con fusil y con el rostro cubierto detuvieron el automóvil y, después de haber despojado a los misioneros de lo que tenían, dispararon asesinando al p. Rosebaugh.

Finalmente fue encontrado muerto en una provincia de la parte oriental de Guatemala el sacerdote capuchino guatemalteco, p. Miguel Ángel Hernández, desde hace cuatro años responsable de una parroquia de Ocotepeque (Honduras), quien había sido secuestrado algunos días antes.  

ÁFRICA

En África perdieron la vida en modo violento 9 sacerdotes, 1 religiosa y 1 laico, en la República Democrática de Congo, Sudáfrica, Kenya y Burundi.

En la martirizada República Democrática de Congo, donde la Iglesia y la población local son objeto desde hace tiempo de brutalidades y continuas violaciones de los derechos humanos, han encontrado la muerte 2 sacerdotes, 1 religiosa y 1 laico de la Caritas. Tanto don Jean Gaston Buli cuanto don Daniel Cizimya Nakamaga fueron asesinados por desconocidos que entraron durante la noche en su habitación, muy probablemente para robar, respectivamente en Bunia y Kabare. Sor Denise Kahambo Murahirwa, monja trapense, fue asesinada por hombre armados en uniforme que entraron en el monasterio de “Notre Dame de la Clarté” en Murhesa, a 20 kilómetros de Bukavu, que huyeron sin robar nada. El joven congolés Ricky Agusa Sukaka, trabajador de la Caritas, fue asesinado en Musezero, en Kivu del norte, por dos hombres que vestían uniformes del ejército.

También en Sudáfrica fueron asesinados 4 sacerdotes. Don Daniel Matsela Mahula, de la diócesis de Klerksdorp, fue asesinado por cuatro bandidos mientras manejaba su auto. Don Lionel Sham, 66 años, párroco de Mohlakeng (arquidiócesis de Johannesburgo, Sudáfrica), fue asesinado luego de haber sido secuestrado de su casa. El cuerpo del Padre Ernst Plöchl, de la Congregación de los Misioneros de Mariannhill, en Sudáfrica desde hacía más de 40 años, fue encontrado en la aislada estación misionera de Maria Zell. También el Padre Louis Blondel, de los Misioneros de África (Padres Blancos), fue asesinado en la noche por algunos jóvenes que entraron en la habitación de los misioneros.

En Kenya han sido asesinados el p. Giuseppe Bertaina, de los Misioneros de la Consolada, atacado por algunos malvivientes en el Instituto de Filosofía de los Misioneros de la Consolada, en Nairobi, del que era rector y administrador, quienes lo golpearon, ataron y amordazaron, provocándole la muerte por insuficiencia respiratoria, y el p. Jeremiah Roche, de la Sociedad de San Patricio para las Misiones Extranjeras, cuyo cadáver fue encontrado con las manos atadas y con heridas de machete en la cabeza.

Un gesto de altruismo le costó la vida a don Révocat Gahimbare, en Burundi: sabiendo del asalto al monasterio de las hermanas “Bene Maria”, se dirigió en ayuda a las religiosas, pero los bandidos le tendieron una emboscada en el camino, asesinándolo. 

ASIA

Dos han sido los sacerdotes asesinados en Asia en el 2009. En India don James Mukalel fue encontrado muerto en los alrededores de Mangalore, estado de Karnataka, en India meridional, probable víctima de violencia anticristiana, dado que en precedencia en el área verificaron algunos casos de ataques de integralistas. En Filipinas don Cecilio Lucero, defensor de los más débiles y comprometido en la tutela de los derechos humanos, ha sido asesinado por un grupo de hombres armados, en la provincia de Samar del Norte, al sur de la capital, Manila.  

EUROPA

El único sacerdote asesinado de quien se tiene noticia es don Louis Jousseaume, agredido y asesinado en la canónica de Egletons, diócesis de Tulle (Francia), donde era párroco. Comprometido en el mundo de los discapacitados, fue asesinado justamente por uno de aquellos marginados desequilibrados de quienes se ocupaba.  

APUNTES BIOGRÁFICOS Y CIRCUNSTANCIAS DE LA MUERTE  

La Agencia Fides agradece a todos aquellos que quieran señalar actualizaciones o correcciones a este elenco o a los de los años anteriores. 

P. Giuseppe Bertaina, italiano, de los Misioneros de la Consolada, fue asesinado la mañana del 16 de enero de 2009, en su oficina en Langata, en el Instituto de Filosofía de los Misioneros de la Consolada, en Nairobi, capital de Kenya. El p. Bertaina era rector y administrador del Instituto. Algunas personas entraron a escondidas al instituto durante el horario de las lecciones, mientras los estudiantes y los profesores estaban en las aulas. Los delincuentes sorprendieron al p. Giuseppe, lo golpearon, ataron y amordazaron, provocándole la muerte por insuficiencia respiratoria. El p. Bertaina, ordenado sacerdote en 1951, se encontraba en Kenya desde los años ’60. Siempre llevó a cabo su misión en el país, menos durante un período en Sudáfrica donde se dirigió por motivos de estudio. Los homicidios con el fin de robo son un fenómeno en continuo crecimiento y afectan con alarmante frecuencia también a los institutos religiosos y a las demás obras de la Iglesia.
(Ver Agencia Fides 16/1/2009; 19/1/2009) 

El cuerpo sin vida del sacerdote español Eduardo de la Fuente Serrano, fue encontrado la mañana del 14 de febrero de 2009, en una zona al noroeste de La Habana (Cuba). Según las investigaciones, el sacerdote habría muerto luego de un acuchillamiento, sufrido en una calle en la periferia de la capital. Su coche fue encontrada en el distrito de Bauta, a unos 20 kilómetros del lugar en el que fue abandonado su cuerpo. El sacerdote, de 61 años, era nativo de Guadalix de la Sierra, en la provincia de Madrid (España), y desde hace tres años trabajaba en Cuba como Párroco en la Iglesia de Santa Clara de Asís, donde se dedicaba sobre todo a obras humanitarias. El testimonio de quienes lo conocieron ponen en evidencia su atención con todos: los niños, los ancianos, y en modo particular los adolescentes y los jóvenes, que había involucrado en un vivo y comprometido grupo parroquial. A través de un intenso y concreto trabajo pastoral había logrado dar de nuevo vida a una comunidad que sentía la falta de un sacerdote permanente desde hace años. Don Eduardo, que en Madrid servía pastoralmente en la Parroquia del Rosario en el vecindario de Carabanchel, comenzó a trabajar en La Habana hace diez años, cuando todos los años, en el mes de julio, se dirigía para reemplazar a un sacerdote. Luego decidió transferirse definitivamente hace tres años, sobre todo para ayudar a las personas más necesitadas.
(Ver Agencia Fides 16/2/2009; 20/2/2009)    

Don Juan Gonzalo Aristizábal Isaza, sacerdote colombiano de 62 años, fue asesinado el 22 de febrero de 2009: su cadáver fue encontrado al interno del automóvil de su propiedad, abandonado en la autopista regional, cerca de la Universidad de Antioquia. El sacerdote era párroco de la parroquia “San Juan Apóstol” y capellán del Hotel Intercontinental de Medellín (Colombia). Además se distinguía por su espíritu de caridad hacia los más necesitados, su dedicación pastoral, su inteligencia y entrega a los demás. Nacido en Medellín en 1946, Don Juan Gonzalo Aristizábal Isaza fue ordenado presbítero el 10 de junio de 1973. Graduado en Educación, había conseguido también el título de psicólogo y de maestro en orientación psicológica. Después de su ordenación sacerdotal ocupó diversos cargos pastorales en las parroquias y en diversos institutos escolares como capellán, asimismo fue rector de la Escuela Ozanam y Capellán del Gobierno de Antioquia (1993-1996). Desde el 2 de febrero de 2006 era párroco de San Juan Apóstol.
(Ver Agencia Fides 24/2/2009)  

Don Daniel Matsela Mahula, de la diócesis de Klerksdorp (Sudáfrica), fue asesinado mientras manejaba su coche, por cuatro bandidos de la calle, cerca a Bloemhof, el 27 de febrero de 2009. Nacido el 6 de junio de 1975 fue ordenado sacerdote el 22 de diciembre de 2002. Llevaba a cabo su servicio en la Peter’s Catholic Church  de Jouberton.
(Ver Agencia Fides 10/3/2009) 

Don Lionel Sham, 66 años, párroco de Mohlakeng (Arquidiócesis de Johannesburgo, Sudáfrica), fue asesinado el 7 de marzo de 2009, después de haber sido raptado de su casa en Mohlakeng. El cuerpo fue recuperado por la policía el domingo 8 de marzo, pocas horas después de la desaparición del sacerdote de su parroquia. El p. Sham Lionel era conocido por ser abierto con todos y generoso con las personas en necesidad.
(Ver Agencia Fides 10/3/2009) 

El domingo 8 de marzo fue asesinado don Révocat Gahimbare, párroco de la parroquia de Karuzi, en Burundi. El sacerdote fue asesinado por 4 bandidos disfrazados de policías que habían robado el monasterio de las Hermanas “Bene Maria”. Habiendo sabido del asalto, don Gahimbare se dirigió en auxilio a las religiosas, pero los bandidos le tendieron una emboscada por la calle. El sacerdote fue alcanzado por una bala que lo mató.
(Ver Agencia Fides 10/3/2009) 

Dos sacerdotes redentoristas, el padre Gabriel Fernando Montoya Tamayo (40 años) y el padre Jesús Ariel Jiménez (45 años), fueron asesinados las noche del 16  de marzo de 2009 en el municipio de La Primavera (Vichada), en Colombia. Los trágicos eventos se realizaron en el sector de La Pascua, jurisdicción del municipio La Primavera, en el departamento de Vichada, a más de 500 kilómetros de Bogotá y en la frontera con Venezuela. El doble crimen fue cometido por un hombre que la tarde del 16 de marzo entró en la casa de los sacerdotes en el Colegio de La Pascua, muy probablemente buscando dinero, asesinándolos a los dos con un arma de fuego mientras estaban conectados a Internet. El p. Gabriel Fernando Montoya era desde hace siete años director del Colegio y estaba por pasar el cargo al p. Jesús Ariel Jiménez, que había llegado hace poco tiempo como responsable.
(Ver Agencia Fides 18/3/2009; 20/3/2009)    

El sacerdote español Ramiro Ludeña, 64 años, fue asesinado el 20 de marzo de 2009 en Recife, al nordeste de Brasil, donde trabajaba desde hace 34 años en una asociación de ayuda a los niños de la calle. Según las informaciones difundidas por la policía, don Ludeño fue asesinado con un tiro de fusil mientras salía con su vehículo de un estacionamiento. El disparo lo alcanzó en el brazo y le perforó el tórax. La policía detuvo a un joven de 15 años que confesó el crimen y se encontró también el arma utilizada. El adolescente explicó que quería robar al sacerdote mientras se encontraba en su automóvil, y disparó porque pensó que estaba buscando un arma para defenderse. El sacerdote español, originario de Toledo, residía en Brasil desde hace 34 años y trabajaba con el Movimiento de Apoyo a los Meninos da Rua (Mamer), dirigido a adolescentes de la localidad de Jaboatao dos Guarapes, en el área metropolitana de Recife. Según los amigos del religioso, don Ludeño era muy afectuoso y querido por todos, y no había nunca recibido amenazas. Lo describen como un hombre tranquilo, pero “enérgico y determinado” cuando se trataba de defender la Ong. Era “un sacerdote dotado de una gran sensibilidad social, que trataba de arrancar a los niños y adolescentes de la pobreza y de la tentación de entrar en la criminalidad”.
(Ver Agencia Fides 21/3/2009)    

El sacerdote estadounidense Lorenzo Rosebaugh, de 74 años, de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI), fue asesinado en Guatemala el 18 de mayo de 2009 luego de un asalto en el Parque Nacional Laguna Lachuá, en Alta Verapaz, una comunidad rural en el norte de Guatemala, a lo largo de un camino de campaña que une la comunidad de Chisec con Ixcán. Dos hombres armados con fusil y con el rostro cubierto detuvieron el automóvil del p. Rosebaugh en la que viajaban otros cuatro sacerdotes, todos Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI), quienes se dirigían a Laguna Lachuá para una reunión. Después de haberles quitado sus posesiones, los delincuentes dispararon contra los religiosos, matando al p. Rosebaugh e hiriendo gravemente al p. Jean Claude Nowama, originario de la República Democrática de Congo, mientras los otros dos salieron ilesos del atentado. A los sacerdotes les robaron dinero, un celular y objetos litúrgicos. El p. Rosebaugh estaba en Guatemala desde 1993. Fue párroco en Chicaman, una parroquia de montaña poblada por los Maya, y luego en la comunidad de Ixcán, una región al norte del país, conocida por la alta concentración de criminalidad, donde permaneció hasta el 2000. Después de haber regresado a la patria para asistir a su madre, regresó a Guatemala en el 2005, ocupándose de los enfermos, de los pobres y de los encarcelados.
(Ver Agencia Fides 20/5/2009)    

Padre Ernst Plochl, austriaco de 78 años, de la Congregación de los Misioneros de Mariannhill fue asesinado en la provincia Sudafricana del Cabo. El cuerpo del misionero, en Sudáfrica desde hace más de 40 años, fue encontrado la mañana del domingo 31 de mayo de 2009, en la aislada estación de misión de María Zell. Al principio, las autoridades locales habían dicho que el misionero fue asesinado con arma de fuego, después que había sido estrangulado. P. Ploechl dirigía una escuela de 400 alumnos en Matatiele, una ciudad al sur del país. P. Ploechl nació en Neumarkt im Mühlkreis en el distrito Austriaco de Freistadt, donde conservaba fuertes lazos y era admirado por su compromiso con los pobres.
(Ver Fides 2/6/2009) 

Jorge Humberto Echeverri Garro, de 40 años, profesor y agente de pastoral, el 11 de junio de 2009 se encontraba en Colonos, Panamá de Arauca (Colombia), para asistir a una reunión de Pastoral Social centrada en proyectos de la Iglesia en la zona a favor del fortalecimiento de la Comunidad, de acuerdo con Caritas Alemania. Durante la reunión, un grupo de guerrilleros invadieron el centro de la ciudad y se dirigieron al lugar de la reunión donde, sin dar ninguna explicación, asesinaron a tiros al docente.

Según el comunicado emitido por Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social, “Jorge Humberto, además de ser reconocido por su liderazgo también era catequista y miembro de la red de docentes en el ámbito de otra propuesta de Pastoral Social con los Centros Educativos Gestores de Paz y Convivencia, que se desarrolla en esta zona, de acuerdo con ACNUR”.
(Ver Fides 15/6/2009) 

El sacerdote mexicano Habacuc Benítez Hernández, de 39 años, y los jóvenes seminaristas de Oregón, Eduardo Benítez, de 19, y Silvestre González Cambrón, 21, ambos de Ajuchitlán (Guerrero), fueron asesinados mientras se dirigían a una reunión de pastoral vocacional, la noche del sábado, 13 de junio de, 2009, en el municipio de Arcelia, en Tierra Caliente (Guerrero). El sacerdote era coordinador de pastoral vocacional en la Diócesis de Ciudad Altamirano (México). Según la reconstrucción de la policía, el sacerdote y los seminaristas recibieron varios disparos efectuados por algunas personas en torno a las siete de la tarde del Sábado, 13 de junio mientras viajaban a bordo de una furgoneta. Estaban conduciendo por una de las calles centrales de Arcelia, cuando de repente otro vehículo llegó hasta ellos, les hicieron bajar de la furgoneta y les dieron varios disparos. El arzobispo de Acapulco, Mons. Felipe Aguirre Franco, señaló que en esa región se trata de resolver todo con un arma, con la lógica del ajuste de cuentas, del derramamiento de sangre. Al mismo tiempo, “las fuerzas armadas no son suficientes para resolver el problema global del tráfico de drogas y la violencia”.
(Ver Fides 16/6/2009) 

El 15 de junio de 2009 fue asesinado P. Gisley Azevedo Gomes, CSS, 31 años, Asesor nacional de la Sección de Juventud de la Conferencia Episcopal de Brasil (CNBB). El cuerpo del sacerdote fue encontrado al día siguiente, 16 de junio, cerca de Brazlandia, ciudad satélite de Brasilia (DF), dentro de su automóvil; tenía un tiro en la cara y dos en la cabeza. La policía arrestó a algunos jóvenes, autores del crimen: subieron a su coche, primero le robaron y luego lo asesinaron. Originario de Morrinhos, p. Gisley había entrado en la Congregación de los Sagrados Estigmas de Nuestro Señor Jesucristo, y había sido ordenado sacerdote en mayo de 2005.

Era Asesor nacional de la Sección de Juventud de la CNBB desde hacia dos años. Comprometido con los jóvenes, organizaba conjuntamente la Pastoral Juvenil de Brasil, la Campaña Nacional sobre el tema “juventud en marcha contra la violencia”. “De forma deplorable - han dicho los obispos - ha sido víctima de la violencia que quería combatir”.
(Ver Fides 17/6/2009)

Don Mariano Arroyo Merino, originario de España, 74 años, fue encontrado muerto en su parroquia en el Santuario de Nuestra Señora de la Regla en Cuba, el 13 de julio de 2009. El cuerpo del sacerdote fue encontrado por los bomberos en torno a las 6:10 de la mañana (hora local), después de que el vigilante nocturno había visto salir humo de la parroquia. Los homicidas apuñalaron al P. Arroyo y luego le prendieron fuego. Su cuerpo estaba esposado, amordazado y parcialmente quemado. El sacerdote había prestado servicios en Cuba durante los últimos 12 años en la zona residencial de la Avana, desarrollando un intenso trabajo pastoral y desplegando un particular carisma hacia la religiosidad popular y el sincretismo religioso. D. Mariano Arroyo nació el 20 de febrero de 1935, en Cabezón de la Sal , Cantabria (España). Fue ordenado sacerdote el 17 de abril de 1960. Poco después, en 1962, partió como misionero a Santiago de Chile, donde permaneció hasta 1968. De 1969 a 1979 trabaja nuevamente en Madrid, España, como párroco y formador del Seminario. En 1980 regresó a Chile, y prestó servicio en varias parroquias de la diócesis de Copiapó. Llegó a La Habana el 19 de enero de 1997. En marzo siguiente, fue nombrado párroco de Nuestra Señora del Pilar, en La Habana , y en diciembre de 2004, Rector y párroco del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla. Era también asesor del Movimiento de Trabajadores Cristianos y director del Instituto de ciencias religiosas “Padre Félix Varela”. El Padre Arroyo pertenecía a la Obra Cooperación Sacerdotal Hispano-Americana (OCSHA)
(Ver Agencia Fides 14/7/2009, 16/7/2009, 21/7/2009) 

El joven congoleño Ricky Agusa Sukaka, 27 años, agente de Caritas, fue asesinado en la tarde del 15 de julio de 2009 en Musezero en el norte de Kivu, República Democrática del Congo. Según una reconstrucción del crimen, el joven, que trabajaba desde hacia un año como ingeniero agrónomo en un proyecto de Secours Catholique-Caritas France, fue abordado por dos hombres vestidos con uniformes del ejército mientras regresaba a su casa. Posteriormente se encontró su cadáver, al cual habían robado la camisa que llevaba puesta de Secours Catholique y la cartera. Caritas Internacional ha condenado “el brutal asesinato de un joven que trabajaba con valentía en una zona de guerra para ayudar a otros a reconstruir sus vidas”. 

Don James Mukalel, 39 años, fue encontrado muerto en los alrededores de Mangalore, estado de Karnataka, en India meridional. Su cadáver ha sido encontrado en el campo por algunos parroquianos, el 30 de julio de 2009, después de que el joven sacerdote no había regresado a su parroquia, en la diócesis siro-malabar de Belthangady. El 29 de julio, en las horas inmediatamente antes de la muerte, el sacerdote, según los normales compromisos pastorales, había visitado algunas familias, almorzado en un convento, celebrado un funeral. Según las hipótesis, podría tratarse de un caso de violencia anticristiana, dado que el año pasado en el área se verificaron algunos casos de ataques de integralistas.
(Ver Agencia Fides 31/7/2009) 

El cuerpo sin vida del redentorista salvadoreño p. Leopoldo Cruz, quien estaba desaparecido desde mitad de Agosto, fue encontrado muerto el 24 de agosto en un canal de una zona rural de El Salvador. El cuerpo estaba ya en proceso de descomposición, por lo cual resulta difícil establecer con certeza las causas de la muerte. Sin embargo, días después, fue arrestado un joven encontrado mientras manejaba el automóvil del Padre Cruz
(Ver Agencia Fides 4/9/2009) 

Don Cecilio Lucero, filipino de 48 años, fue asesinado el 6 de setiembre, por un grupo de hombres armados en la provincia de Samar del Norte, al sur de la capital Manila (Filipinas). Según fuentes de la policía local, el sacerdote viajaba en su auto cuando fue detenido por unas 30 personas que hicieron fuego asesinándolo al instante. Otras dos personas que estaban con él en el vehículo fueron gravemente heridas. D. Lucero, párroco de la ciudad de Catubig, era considerado por todos un defensor de los más débiles y un activista a favor de los derechos humanos. Era responsable de la Comisión por los Derechos Humanos de la diócesis de Catarman, a la que pertenecía, y había comenzado varias iniciativas y proyectos en defensa de los pobres, denunciando abusos de poder. Tenía además algunos parientes involucrados en la política en la provincia de Samar del Norte. Este hecho, según los investigadores, podría estar relacionado al homicidio: una especie de venganza o de advertencia trasversal de tipo político. En la región de Samar del Norte son numerosos los homicidios de políticos, periodistas, agentes sociales y pastorales que osan alzar la voz para defender los derechos humanos de las categorías más débiles o acusar de corrupción a los potentes.
(Ver Agencia Fides 7/9/2009)  

Don Ruggero Ruvoletto, misionero Fidei donum italiano, de 52 años, fue asesinado el 19 de setiembre de 2009, en su parroquia dedicada al “Sagrado Corazón de María” en Santa Etelvina, barrio periférico de Manaus (Brasil). El diácono de la parroquia, oídos los disparos, corrió y encontró el cuerpo sin vida de don Ruggero, arrodillado cerca a la cama, con la cabeza reclinada, golpeado en la nuca por un proyectil. Por testimonios recogidos en el lugar, parece que robaron unos cincuenta reales (unos 19 Euro), dejando mucho más dinero en la habitación. Don Ruggero Rivoletto nació en Galta di Vigonovo el 23 de marzo de 1957, provincia de Venecia, diócesis de Padua. Fue ordenado sacerdote en 1982. Después de haber estudiado eclesiología en Roma, entró de nuevo en la diócesis en agosto de 1994, donde se ocupó por un año de Pastoral social y del trabajo, siendo luego nombrado Director del Centro Misionero Diocesano, cargo que ocupó de 1995 a 2003. El 6 de julio de 2003 partió hacia Brasil, como misionero fidei donum, en la diócesis de Itaguaì en Mangaratiba. Al año siguiente participó en un proyecto de presencia misionera en la periferia de Manaus, querido por las diócesis locales. Un lugar de confín entre la ciudad y la selva en donde la criminalidad es particularmente agresiva. El mismo don Ruggero había participado recientemente a una manifestación para pedir mayor seguridad.
(Ver Agencia Fides 21/9/2009)   

Un sacerdote de 33 años, don Evaldo Martiol, de la diócesis de Cacador (Brasil), fue asesinado en Santa Catalina la tarde del 26 de septiembre de 2009 por dos jóvenes, de 21 y 15 años, tío y sobrino respectivamente. El sacerdote fue victima de un robo que termino en homicidio. En efecto, después de haber dejado la capilla y de haber pasado por casa de otro sacerdote, don Evaldo dio un pasaje en su coche a dos jóvenes que lo asesinaron. Al día siguiente, la policía identificó a los criminales, que tenían todavía consigo el coche, el teléfono móvil y los documentos del sacerdote. Ambos confesaron e indicaron el lugar donde encontrar el cuerpo del sacerdote. 5 kilómetros a las afueras de la zona urbana de Cacador, con cuatro disparos. Don Evaldo, original de Timbò Grande, fue ordenado sacerdote el 26 de abril del 2003. “Su método de evangelizar fue la amistad” recordó el Obispo diocesano, Mons. Luiz Carlos Eccell, durante los funerales celebrados en la Catedral en la que el sacerdote trabajó, y que estaba llena de fieles compadecidos y adolorados, porque “padre Evaldo fue un hijo muy amado que hizo amistad con todos”.
(Ver Agencia Fides 29/9/2009) 

El cuerpo sin vida del padre Oscar Danilo Cardozo Ossa ha sido hallado en la casa parroquial de la parroquia San Luis María de Montford en Villavicencio (Colombia), la cual era párroco desde el 2003, en la tarde del domingo 27 de septiembre de 2009. Algunos feligreses viendo que el sacerdote no llegaba para celebrar la Santa Misa vespertina, fueron a buscarlo a la casa parroquial y encontraron su cuerpo sin vida. Según cuanto han comunicado las autoridades de la policía, no se encontraron señales de rotura o fuerce, por lo que muy probablemente los asesinos eran conocidos del sacerdote. En el lugar se encontraron una maleta y algunas cuerdas. Padre Oscar Danilo Cardozo nació el 7 de abril de 1952 en Toro (Valle). Fue ordenado sacerdote el 10 de junio de 1983. Ha sido Vicerrector del seminario menor San Pío X en Restrepo, Vicario Cooperador de San José Obrero, fundador y párroco de la Parroquia María Auxiliadora, Capellán de la Colonia penal de Acacias, Párroco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro barrio la Grama, San José Obrero del barrio Nuevo Ricaute, San Luís María de Montfort (desde 2003), y delegado archidiocesano para la emisora y el periódico “Eco Llanero”
(Ver Agencia Fides 29/9/2009) 

El joven William Quijano, 21 años, de la comunidad de San Egidio en San Salvador, ha sido asesinado con varios disparos mientras regresaba a casa la tarde del 28 de septiembre de 2009. Los asesinos formaban parte de una de esas bandas violentas organizadas que alistan a los jóvenes pobres de las periferias de Centro América. Desde hacia cinco años William estaba comprometido en la Escuela de la Paz con los niños pobres del barrio de Apopa, en los suburbios de la capital. Su vida pacífica y buena, al servicio de los jóvenes y los más necesitados era conocida y representaba una alternativa a las “bandas”.
(Ver Agencia Fides 1/10/2009) 

El cuerpo del Rev. P. Ed Hinds, párroco de la Iglesia de San Patricio en Chatham, en New Jersey,  fue encontrado el sábado por la mañana, 24 de octubre 2009, a 10 millas aproximadamente de distancia de Newark, en la cocina del rectorado adyacente a la Iglesia, con numerosos traumas y heridas provocadas por arma blanca. En la mañana del sábado, poco después de las 8, un diácono y una persona de mantenimiento fueron a buscarlo, ya que no se había presentado para la Misa de la mañana, descubriendo así el asesinato. El sacerdote, de 61 años, había sido visto por última vez la tarde precedente, en torno a las 23 horas, durante un encuentro comunitario en los locales de la rectoría, y estaba bien. Muy comprometido en el sostenimiento a los marginados, el sacerdote era considerado el alma y corazón de la comunidad de San Patricio, donde fue párroco por 7 años.
(Ver Agencia Fides 26/10/2009) 

D. Luis Jousseaume, sacerdote de la diócesis de Luçon (Francia) ha sido atacado y asesinado en la noche del 26 de octubre  de 2009 en la casa parroquial de Egletons, diócesis de Tulle, donde era párroco desde 1981, así como capellán del movimiento “Chrétien en monde rural” ( CMR) y responsable de la Pastoral litúrgica y sacramental. El sacerdote con 70 años recién cumplidos, desde hacia más de 40 prestaba servicios pastorales en la diócesis de Tulle, donde entre otras cosas había sido capellán del instituto Breeve y comprometido en el mundo de la discapacidad. De cuantos le conocían fue descrito como un hombre cariñoso, abierto, que había pasado toda su vida bajo el signo del Evangelio, ocupándose especialmente de los más pobres y los más débiles, especialmente discapacitados. Uno de estos marginados desequilibrado lo atacó y mató. 

Sor Marguerite Bartz, 64 años, de las Hermanas del Santísimo Sacramento para los Indios y los Negros (SBS), con sede en Bensalen, Pensilvania, fue asesinada en su convento de Saint Berard, en la zona de los Navajos, en Nuevo Méjico, el domingo 1 de noviembre. Cuando la religiosa no se presentó a misa dominical un colaborador fue a buscarla y encontró su cuerpo. Según el FBI la religiosa fue asesinada en la noche entre el sábado 31 de octubre y la mañana del domingo 1 de novembre de 2009. La religiosa era conocida por ser una mujer apasionada desde siempre en la búsqueda de la justicia y de la paz. Sor Marguerite nación en Plymouth, Wisconsin, en 1945. Entro en la Congregación de las Hermanas del Santísimo Sacramento (SBS) en 1966, en Beaumont, Texas, y emitió sus votos perpetuos en 1974. Después de graduarse en Letras y hacer un master en Educación Religiosa, durante más de 40 años, Sor Margarita estuvo en misiones en diferentes lugares. Las Hermanas del Santísimo Sacramento para los Indios y Negros (SBS) fueron fundadas en 1891 por Santa Caterina Drexel (1858-1955) para difundir el mensaje y la vida eucarística en medio de los Indios y de los afroamericanos.
(Ver Agencia Fides 03/11/2009) 

P. Hidalberto Henrique Guimaraes, de 48 años, párroco de la Iglesia de la Virgen de las Gracias del municipio de Murici en la periferia de Maceió (AL), en Brasil, fue encontrado asesinado el 7 de noviembre de 2009, dos días después de su desaparición. El sábado 7 tenía programada una Celebración Eucarística en la ciudad de Branquinha, pero precisamente a causa de su ausencia un amigo se dirigió a su casa. Al llegar, encontró el cuerpo ensangrentado del sacerdote en el piso de la cocina, con múltiples cortes en todo el cuerpo. P. Hidalberto fue ordenado sacerdote en la iglesia de San José, en el barrio de Trapiche, Maceió, el 14 de diciembre de 1992. Recientemente se había licenciado en periodismo. Era muy querido por sus parroquianos (Ver Agencia Fides 10/11/2009; 12/11/2009) 

Fue encontrado muerto en una provincia de la parte oriental de Guatemala el sacerdote capuchino guatemalteco P. Miguel Ángel Hernández, 45 años, desde hacia cuatro años responsable de una parroquia de Ocotepeque (Honduras) y desaparecido desde hacia días. Fuentes de la policía de Honduras habían comunicado que el P. Hernández había sido raptado mientras se dirigía a Ocotepeque, a la ciudad oriental de Chiquimula (Guatemala). El cuerpo del sacerdote fue encontrado en un hotel de la ciudad de Esquipulas, a 222 kilómetros aproximadamente al este de la capital, con diversas cuchilladas. Su muerte ocurrió el 8 de noviembre de 2009. Los Capuchinos trabajan desde hace muchos años en la zona fronteriza entre Honduras y Guatemala, donde tienen diversas comunidades. P. Miguel ha sido director de un colegio católico y era muy amigo de los jóvenes. Ha sido definido como un hombre muy dedicado en su trabajo, simple, claro en su predicación y muy sincero y coherente.
(Ver Agencia Fides 11/11/2009; 12/11/2009) 

Don Jean Gaston Buli fue asesinado en la noche entre el 9 y 10 de noviembre de 2009 por bandidos armados que entraron en la casa parroquial de Nyakasanza, en Bunia, en Ituri (República Democrática del Congo). Alrededor de las 2.30 de la mañana, los ladrones forzaron la puerta de la oficina e hirieron al sacerdote, que, fue transportando a un hospital cercano, pero que lamentablemente murió poco después debido a una hemorragia grave. Don Jean Gastón, con 24 años de sacerdocio, había sido recientemente nombrado vicario-tesorero de la parroquia de Nyakasanza. 

Don Daniel Cizimya Nakamaga, 51 años, desde hace 12 sacerdote en Bukavu (R.D. Congo) fue asesinado en su parroquia de Kabare el domingo 6 de diciembre de 2009 hacia las dos de la madrugada. Unos desconocidos asaltaron la casa parroquial en la noche, después de haber roto la reja de una ventana entraron en la casa. Don Daniel trató de refugiarse en su habitación, pero fue encontrado por los delincuentes y asesinado a sangre fría.
(Ver Agencia Fides 9/12/2009) 

Padre Louis Blondel, de los Misioneros de África (Padres Blancos), fue asesinado la noche entre el domingo 6 de diciembre y el lunes 7 de 2009, en Diepsloot, una de las poblaciones de Pretoria, en Sudáfrica. En la noche, tres jóvenes entraron en la casa de los misioneros. Luego de despertar a uno de los hermanos de la comunidad  de p. Louis y a otra persona que dormía en la casa, y después de haberles quitado los teléfonos celulares, pidieron abrir la puerta principal de la casa. En ese momento ingresó otro joven, quien preguntó si había otras personas en la casa. Luego se dirigió a la habitación del P. Louis Blondel, el cual abrió la puerta y fue inmediatamente asesinado de un solo disparo. El P. Louis Blondel tenía 70 años y era originario del norte de Francia. Había enseñado filosofía en Tanzania por 15 años. Desde 1987 se había transferido a Sudáfrica. En junio del 2009 había terminado su segundo mandato como Superior de la Provincia de África Austral (Malawi, Mozambique y Sudáfrica) de los Padres Blancos. Enseñó filosofía en el Saint Peter’s Seminary, Hammanskraal. Luego de fundar “Cordis”, un centro Emmaus, y de haber trabajado en el desarrollo de Orange Farm, una inmensa población de Johannesburgo, en el 2008, el P. Blondel se había trasladado a Diepsloot, otra población de cerca de 300 mil personas que se encuentra entre Johannesburg y Pretoria. En Diepsloot, el P. Bondet abrió una nueva parroquia.
(Ver Agencia Fides 9/12/2009) 

En la tarde del 7 de diciembre de  2009 fue asesinada la hermana Denise Kahambu Muhayirwa, de 44 años, monja trapense, por hombres armados en uniforme, que habían entrado en el monasterio de “Notre Dame de la Clarté” en Murhesa, a 20 kilómetros de Bukavu, en el territorio de Kabare, en República Democrática del Congo. La monja, responsable de la recepción y acogida del monasterio, fue asesinada alrededor de las 20 horas, mientras que, después de cantar las vísperas en la comunidad, iba a recoger las mesas donde habían comido los invitados de Goma que iban a asistir a la entrada de sus hijas al noviciado al día siguiente, 8 de diciembre. Al notar la presencia de invitados no deseados, la monja echó a correr, gritando para advertir a sus hermanas, perseguida por delincuentes que la dispararon en la pierna, causándole la muerte.
(Ver Agencia Fides 9/12/2009) 

P. Jeremiah Roche, irlandes, de la Sociedad de San Patricio para las Misiones Extranjeras, fue asesinado en la noche del 10 al 11 de diciembre de 2009 or algunos desconocidos que entraron en su casa en Kericho, a 250 kilómetros de Nairobi. (Kenya). El cuerpo del misionario, que vivia solo, fue descubierto por algunos parroquianos alarmados por el hecho que P. Roche no se presentó para celebrar la Misa de las 6 de la mañana. El misionero estaba en su cama con las manos amarradas y con heridas de machete en la cabeza. P. Roche prestaba servicio en Kenia desde 1968, y hacía poco tiempo había terminado una nueva iglesia. Había promovido diversos proyectos de desarrollo, gracias también a su incesante actividad de recoger fondos, apoyada por su familia. Probablemente algunos jóvenes del lugar, como narró el comandante de la policía local, habrán pensado que el misionero poseía tal vez algún tesoro, introduciéndose así en su casa para robarlo, episodio que tuvo un trágico desenlace. Robaron ropa que se encontró después tirada en la calle, un reproductor de CD y el movil.
(Ver Agencia Fides 12/12/2009) 

El sacerdote brasileño don Alvino Broering, 46 años, ha sido acuchillado al alba del 14 de diciembre en el estado meridional de Santa Catarina (Brasil) por un hombre que después ha robado su coche, según la información difundida por la policía. El sacerdote, herido por diversas cuchilladas en la espalda, abdomen y cara, ha sido transportado al hospital Marieta Konder Bornhausen, dónde lo han sometido a intervención quirúrgica, pero desaforadamente ha muerto poco después. Don Alvino era Capellán de la Universidad de Vale do Itajai y director-administrador de la Radio Comunitaria Conceição FM. La radio en el 2010 cumplirá 10 años de vida y padre Alvino había comenzado ya a hacer los preparativos del aniversario que celebrar. También ha sido miembro de la Academia de Letras de Itajai, y era un sacerdote muy activo en la ciudad y en la región. Era un sacerdote muy disponible, de carácter jovial, carismático y querido por todos. (Ver Agencia Fides 15/12/2009) 

El sacerdote colombiano Emir Jaramillo Cárdenas fue asesinado el domingo 20 de dicembre de 2009 en su casa, ubicada en Santa Rosa de Osos, a unos 74 kilómetros de la ciudad de Medellín. Según algunos conocidos del sacerdote, que estaba a cargo de la "Capilla de Nuestro Señor de la Humildad", el padre Jaramillo no había recibido ninguna amenaza contra su vida. Su cuerpo ha sido encontrado por un pariente que, sorprendido por el hecho de que no estaba en la capilla, fue en su busca. La puerta de su apartamento estaba abierta y al entrar ha encontrado el cuerpo del sacerdote con heridas de cuchillo. Don Emiro Jaramillo nació en 1936 y fue ordenado sacerdote en 1966. Desde 1999 trabajó en la capilla dedicada a “Nuestro Señor de la Humildad”, un lugar rico en historia y espiritualidad, muy frecuentado por los fieles de esta ciudad
(Ver Agencia Fides 22/12/2009) 


Publicado por verdenaranja @ 20:51  | Misiones
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