Lunes, 15 de febrero de 2010

MIÉRCOLES DE CENIZA – C
17 de Febrero de 2010


La bendición e imposición de la ceniza se hace después del evan­gelio y la homilía. Es importante prever previamente cómo se realizará en concreto el rito, y tener preparado todo lo necesario para la bendición y la imposición: una mesilla para colocar la ceniza en lugar visible y destacado durante la bendición, el agua bendita (que no hay que dejar en la misma mesa que la ceniza), un ministro que sostenga el misal...

La gracia y el amor de Jesucristo, que nos llama a la conversión, estén con todos vosotros.

Nos reunimos hoy para comenzar juntos la Cuaresma. Hoy nos hacemos el propósito de inten­sificar, a lo largo de estas semanas, el esfuerzo de fidelidad al camino del Evangelio, al camino que se inició con nuestro bautismo.Y para hacerlo nos damos cuenta de que debemos convertirnos. Así podremos celebrar con gozo la Pascua del Señor.

Oración universal: A Dios nuestro Padre, con toda confianza, pidámosle que escuche la oración de su pueblo. Respondamos diciendo: TE ROGAMOS, ÓYENOS.

Para que este tiempo de Cuaresma sea, para toda la Iglesia, un tiempo de renovación para acercarse más sinceramente a Jesús y a su Evangelio. OREMOS:

Para que los que están alejados de la fe sientan la llamada a vivir la vida nueva de Dios. OREMOS:

Para que los que están hundidos bajo el peso del pecado encuentren la ayuda necesaria para cambiar de vida. OREMOS:

Para que todos nosotros n s dispongamos sinceramente a dar frutos de verdadera lonversión. OREMOS:

Acoge, Padre, nuestras plIgarias, y renuévanos con tu gracia amorosa. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro: Unidos a Jesucristo, oremos a Dios nuestro Padre con toda confianza. Necesitamos su perdón, necesitamos su fuerza ante el mal y el pecado. Por eso, nos atrevemos a decir: 

Gesto de la paz: En Cristo, que nos ha reconciliado con su cruz, daos fraternalmente la paz.

Hoy, si parece oportuno, se podría mantener un silencio de oración durante la comunión.

Oración sobre el pueblo: Hermanos, inclinaos para recibir la bendición. (La oración se dice con las manos extendidas sobre la asamblea y al final se da la bendición. Si no se dice desde el altar, convendrá que alguien le sostenga al celebrante el texto de la oración).

Infunde propicio, Señor, un espíritu de contrición sobre los que se inclinan ante tu majestad, para que merezcan conseguir la recompensa que tu misericordia ha prometido a los que se arrepien­ten. Por Jesucristo, nuestro Señor.


CPL


Publicado por verdenaranja @ 16:12  | Liturgia
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