Martes, 16 de febrero de 2010

Desde el Área de Pastoral Social de la diócesis de Tenerife nos envían estas pistas para un posible encuentro de oración durante la cuaresma.

 

CUARESMA EN TIEMPO DE CRISIS:
Respirar esperanza en el camino hacia la Pascua
 

Unas pistas que nos pueden ayudar a planificar nuestra Cuaresma 

Del Mensaje del Sto. Padre Benedicto XVI  para esta Cuaresma:

“Cada año, con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia nos invita a una sincera revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas. Este año quiero proponeros algunas reflexiones sobre el vasto tema de la justicia, partiendo de la afirmación de San Pablo: La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo (Rm 3,21-22)”.

 “Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio,  significa precisamente  esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad”. 

“…la fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace falta humildad para aceptar la necesidad de Otro que me libere de lo “mío” para darme gratuitamente lo “suyo”… Gracias a la acción de Cristo, nosotros podemos entrar en la justicia “más grande” que es la del amor (Cf, Rm 13,8-10), la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor, porque ha recibido más de lo que podía esperar”.  

“Precisamente por la fuerza de esta experiencia, el cristiano se ve impulsado a contribuir a la formación de sociedades justas, donde todos reciban lo necesario para vivir según su propia dignidad de personas y donde la justicia sea vivificada por el amor.” 

“… la Cuaresma culmina en el Triduo Pascual, en el que este año volveremos a celebrar la justicia divina, que es plenitud de caridad, de don y de salvación. Que este tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento del misterio de Cristo que vino para cumplir toda justicia.” 

TRES  PASOS  PARA  RESPIRAR ESPERANZA EN EL CAMINO CUARESMAL
HACIA LA PASCUA
 

1.-  LA CUARESMA ES UN TIEMPO PROPICIO PARA VER, CON HECHOS CONCRETOS:

cómo cultivo mi  amor a Dios, a las  personas, a la naturaleza,

cómo me propongo medidas de autodominio y de solidaridad con los demás,

cómo aprecio los valores y la dignidad de las personas, y los valores de las cosas,

cómo supero falsos idealismos, destrono estrellas fugares, trabajo en esperanza,

cómo me dejo impregnar por el espíritu de las bienaventuranzas evangélicas y no por el afán desmedido de consumo  y de lograr mis ambiciones,

cómo hago de mis convicciones religiosas una vía y compromiso de fidelidades... 

2.- LA CUARESMA ES UN TIEMPO PROPICIO PARA JUZGAR:

por qué se da en mí tanta flaqueza o tibieza en el amor, que se CONVIERTE EN EGOÍSMO,

por qué busco excesivas  comodidades y placeres y/o me concedo tanto consumo innecesario que me turban, por dentro, y me alejan de los hermanos a los que debo ayudar en sus necesidades,

por qué  desvalorizo a los demás (pobres en dinero, cultura, poder, talentos) y los quiero poner a mi servicio,

por qué acojo demasiadas fantasías, huyo de la realidad exigente y austera, y pretendo que el mundo sea para mí,

por qué rehuyo  de reflexionar sobre el mensaje de Jesús que me convoca al humanismo y al divinismo de las bienaventuranzas,

por qué me engaño haciendo de mi religión, que debería ser impulso para la entrega a los demás, como el de Jesús, un interés, un espectáculo, una pantalla que oculta mi verdad...

por qué me justifico diciendo que “no tengo tiempo” para formarme como cristiano, para orar, ayudar, participar, colaborar con otros, relacionarme,…  tanto en la comunidad cristiana como en otros ambientes en los que me muevo, con asociaciones que se comprometen al servicio de los demás y en la construcción de un mundo más justo… poniendo otras excusas…

por qué me angustio o pierdo la esperanza cuando las cosas no salen como yo esperaba o ante la enfermedad o el fracaso de mis proyectos… 

3.-  CUARESMA ES UN TIEMPO PROPICIO PARA ACTUAR-COMPROMETERME  A:

barrer la tibieza-tristeza en mi vida y ponerme en activo al servicio de los demás,

vivir con equilibrio interior-exterior, con conciencia responsable, acercándome con buena voluntad a mis hermanos,

tratar a propios y extraños con delicadeza, respeto, benevolencia, amor y perdón,

conocer y valorar la cruda realidad  de pobreza e injusticia en que viven tantas personas y pueblos enteros y  no aislarme en mi castillo interior colmado de ambiciones egoístas,

profundizar en el conocimiento de Jesucristo, de su mensaje, de su cruz, de su salvación, y a no perder el tiempo en bagatelas, superficialidades,

integrar vida y fe, saber y creer, celebrar la fe y comprometerme con los demás, como única realidad integral que oriente mi existencia.

dedicar tiempo y tiempo de calidad al encuentro con Jesús en la Palabra y en la vida de cada día. 

Todos y todas estamos llamados a experimentar  que, si damos los pasos anteriores seremos felices;   si no lo hacemos, continuaremos inmersos en la mediocridad que nada redime, nada salva, nada engrandece, todo lo entristece. 

NOTAS:

Estas pistas, u otras similares, se pueden utilizar para  un encuentro de oración: retiro, Vigilia,…  o para tema de reunión de un grupo, en dos o tres sesiones.


Publicado por verdenaranja @ 12:41  | Espiritualidad
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