Lunes, 22 de febrero de 2010

Desde el Área de Pastoral Social de la Diócesis de Tenerife nos envían guión para misa celebrada con niños en el segundo domingo de la Cuaresma - C - 2010.


CELEBRACIÓN DEL  2º  DOMINGO  DE  CUARESMA –  CON  NIÑOS
Ciclo C – 2010,  28 de febrero

MONICIÓN DE ENTRADA: 

Queridos amigos y amigas:
Nos reunimos un domingo más, en este segundo domingo de Cuaresma para Celebrar la Eucaristía.
Durante esta Celebración, en la Proclamación del Evangelio escucharemos  quién es Jesús. Dios Padre nos dice: "Éste es mi Hijo, el escogido, ESCÚCHENLE"
 También en la primera lectura  escucharemos cómo Abraham escuchó la llamada del Señor y se puso en camino para responder a esta llamada.
El Señor nos llama a cada uno de nosotros a que nos pongamos en camino, respondiendo a lo que Él espera de nosotros.
Para ESCUCHAR lo que la Palabra de  Dios nos dice, tenemos que estar muy atentos y abiertos para no perder ni un detalle.
Hoy y cada domingo, celebramos con alegría nuestra fe en Jesús que es nuestra luz en este camino que nos acerca a la Pascua y a la Primera Comunión de todos los que están entre nosotros de segundo año de Catequesis.
Ahora nos ponemos en pie y, cantando, recibiremos al sacerdote.

 ACTO  PENITENCIAL.

Muchas veces estamos pensando en nuestras cosas, en nuestros caprichos o estamos distraídos. Así,  no podemos  escuchar lo que el Señor nos dice y tampoco podemos saber lo que Él espera de nosotros. Por eso, al comienzo de esta celebración, le pedimos perdón al Señor.

Por las veces que estamos pensando en nuestras cosas y no escuchamos al Señor. Señor, ten piedad
Por las veces que no hacemos caso a lo que nos dicen nuestros padres, nuestros catequistas y profesores, que quieren lo mejor para nosotros. Cristo, Ten piedad
Por las veces que somos egoístas y no compartimos con los amigos y compañeros nuestras cosas, nuestros juegos. Señor ten piedad.

 MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA: Gen 15,5-12. 17-18

Dios se acerca a Abraham como amigo y quiere hacer un trato con él. Le promete hijos numerosos y una tierra fértil. A cambio, le pide fe,  fidelidad, amistad, amor.  Escuchemos la respuesta que dio Abraham a esta invitación del Señor:

MONICIÓN A LA 2ª LECTURA: Fil 3,17-4,1

Hay cristianos que son enemigos de la cruz de Cristo y ponen su esperanza en cosas pasajeras. Para nosotros, Él es el motivo de nuestro amor y de nuestra esperanza. Escuchemos lo que nos dice el Apóstol.

MONICIÓN AL EVANGELIO: Lc 9, 28-36

Jesús sube a la montaña, acompañado de sus amigos, Juan, Pedro y Santiago para orar. Allí Dios Padre se hace presente y nos dice quién es Jesús. Escuchemos:

ORACIÓN DE LOS FIELES

Señor, Jesús, sabiendo que también a nosotros nos envuelve la Nube de tu amor, te decimos:   Tú eres nuestra luz.

Jesús Tú eres la LUZ, ilumina a las personas que no te conocen, para que puedan conocerte y quererte.  Oremos:

                     Todos respondemos: Tú eres nuestra luz.

Jesús, Tú eres el sol  de justicia, ilumina a los pueblos que sufren guerra, hambre y  miseria, para que puedan lograr la paz y una vida digna. Oremos…
Jesús, Tú que estás revestido con la luz del Espíritu, enciende a tu Iglesia para que ilumine a las personas que te buscan. Oremos…
Jesús, Tú que estás lleno del gozo del Espíritu Santo, consuela a los que están enfermos y a los  que viven solos. Oremos. 
Jesús, Tú que eres Palabra del Padre, abre nuestros oídos para que escuchemos tu Evangelio y abre nuestro corazón para que respondamos a tu llamada como Abraham. Oremos.
Jesús, Tú que eres fortaleza de las comunidades es que estamos llamadas a ser, en medio del mundo, signo de tu presencia y colaboradoras del Reinado de Dios,  que nuestra comunidad parroquial responda cada día a esta misión. Oremos.  

OREMOS:

Oh Señor, ilumina tu rostro sobre nosotros para que seamos testigos de tu gloria. Por Jesucristo.  

OFRENDAS:

Un cuenco con arena en el que se planta una flor        

En este cuento hay arena. La arena es propia del desierto.  Con ella queremos que represente  la tentación. También, en el cuenco hay una planta con flor, como signo de la fuerza transformadora de la resurrección que hace posible que surja un vergel en el desierto de nuestra vida y del mundo.

Pan y vino

Igual que el  pan y el vino se van a transformar en el Cuerpo y Sangre del Señor, nosotros queremos dejarnos transformar por el Señor y colaborar para que nuestro barrio, nuestra ciudad y el mundo entero se vaya pareciendo cada día un poco más a lo que el Señor desea. 

ACCIÓN DE GRACIAS

Hemos escuchado lo que Jesús nos dice y espera de nosotros  a través de su Palabra.  Por eso:

                              Todos: Te damos gracias, Señor

El Señor también nos habla a través de otras personas: de nuestros padres y abuelos, de nuestros catequistas y profesores, del sacerdote, de nuestros buenos amigos que quieren lo mejor para nosotros.  Por eso:   

                               Todos: Por  eso: te damos gracias, Señor.

Porque Tú eres, Señor, nuestra Luz en todos los momentos de nuestra vida. 

                                Todos: Te damos gracias, Señor.


Publicado por verdenaranja @ 22:30  | Liturgia
 | Enviar