Mi?rcoles, 03 de marzo de 2010

Lectio divina para el viernes de la segunda semana de Cuaresma 2010, ofrecida por la Delegación Diocesana de Liturgia de la diócesis de Tenerife.

Lectio viernes 2º 

LECTURA:     “Mateo 21, 33‑43. 45‑46”

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje.

Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon.

Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: "Tendrán respeto a mi hijo."

Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: “Éste es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia." Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron.

Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?»

Le contestaron: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.»

Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente"? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.»

Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos.

Y, aunque buscaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta.

MEDITACIÓN:      “Hablaba de ellos”

            Por eso no nos gusta. Cuando escuchamos tu palabra tratamos de echar balones fuera y de aplicar tus palabras a los otros. Preferimos hacer oídos sordos, o evadirnos, o hacer como que no nos enteramos, pero sabemos perfectamente que hablas de nosotros y para nosotros.

            Por eso nos es más cómodo no creer. Vivir al margen de tus enseñanzas y hacer todo a nuestro aire. Decimos que no necesitamos de nadie que venga de fuera a decirnos lo que tenemos que hacer. ¡Claro, eso es estupendo!

            Pero me guste o no, lo quiera o no lo quiera, tú hablas de nosotros y de mí; para nosotros y para mí. En este tiempo cuaresmal tu palabra resuena aún con más fuerza y sigues esperando mis frutos. Unos frutos que antes que tú necesito yo mismo, necesita cada hombre y mujer, necesita nuestro mundo, y no es tópico. Y aunque quiera, no puedo decir que no lo veo. Sé que esperas mis frutos y deseo darlos. Ayúdame.

ORACIÓN:      “Quiero dar fruto”

            Señor, quiero dar fruto. Sé que tú lo esperas de mí, pero soy yo quien lo necesita. Ayúdame.

            Quiero dar fruto, Señor,  y poner mi grano de arena para construir contigo y desde ti un hombre y un mundo más humano.

CONTEMPLACIÓN:      “Piedra angular”

A veces me pregunto
dónde está el suelo firme
en el que sustentarme
cuando todo se tambalea.

Y en ti encuentro la roca,
la piedra angular y firme
en la que apoyar
el edificio de mi realidad
y de mis sueños.


Publicado por verdenaranja @ 20:52  | Liturgia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios