Lunes, 08 de marzo de 2010

Lectio divina para el miércoles de la tercera semana de Cuaresma, ofrecida por la Delegación Diocesana de Liturgia de la diócesis de Tenerife.


Lectio miércoles 3º

 

LECTURA:            “Mateo 5, 17‑19”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.

Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley.

El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.»

MEDITACIÓN:           “Dar plenitud”

            Tú no eres un legalista, lo demostraste de sobra. Pero podemos tener el peligro de pensar que eso supone pasar por encima de todo, y dejar de dar importancia a las cosas. No, no se trata de eso. Lo que quieres dejar claro es que no quieres que cumplamos las cosas porque sí, porque son normas dadas, sino descubrir la riqueza, la autenticidad, su estar al servicio del hombre, de su crecimiento de su humanización.

            Pienso en experiencias externas, pero lo puedo descubrir en mí mismo, Señor. Son muchas las ocasiones en que veo con mala cara una aplicación normativa que tenga en cuenta a la persona, y soy, en ocasiones, muy duro al pensar cómo tienen que actuar otros; y, sin embargo, a mí me gusta que realicen conmigo las posibles excepciones o aplicaciones especiales.

            Por otra parte, reconozco que no hay que caer en nimiedades;  pero, no cabe duda de que el detalle de las cosas pequeñas, aparentemente no significativas y sin importancia, expresan una gran sensibilidad humana y espiritual, y manifiesta la delicadeza y el cariño, el aprecio de aquello que decimos valorar. La grandeza de una persona está en su capacidad de sensibilidad en los pequeños detalles, al fin y al cabo, son los que dan calor a la vida y los que ponen la base de los grandes gestos y de los grandes corazones.

ORACIÓN:             “Quiero aprender”

            Quiero aprender sensibilidad, Señor. Seriedad y responsabilidad ante las cosas importantes, y delicadeza con las cosas pequeñas, que manifiesten la grandeza de mi alma. Quiero aprender a tratar a los demás con la misma medida que lo deseo para conmigo, y quiero aprender, sobre todo, a tener presente, que en el núcleo de todo aquello que debo hacer, debe estar el amor.

            Ayúdame a crecer en sencillez, en humildad, en verdad. Ayúdame a crecer en amor. Dame capacidad para aprender de tu sensibilidad ante todo lo que es bueno, para desarrollarlo y, también, ante todo lo que no es justo, y genera dolor, para que no caiga en ello, Señor.    

CONTEMPLACIÓN:             “Te siento capaz”

Tú eres el Dios
de las cosas grandes,
pero en las pequeñas
manifiestas tu predilección.

Por eso te siento capaz
de asomarte a mi pequeñez,
de no asustarte ante ella,
y de colmarla con tu amor.


Publicado por verdenaranja @ 20:23  | Liturgia
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