Martes, 09 de marzo de 2010

 Celebración con niños del cuarto domingo de Cuaresma 2010 ofrecida por el Área de Pastoral Social de la Diócesis de Tenerife                   


CELEBRACIÓN DEL DOMINGO 4º DE CUARESMA Ciclo C – 14 de marzo de 2010
CON NIÑOS

MONICIÓN DE ENTRADA:

Queridos todos, niños y mayores:

Nos reunimos de nuevo hoy, en este cuarto domingo de Cuaresma, para Celebrar la Eucaristía.
Hoy escucharemos una de las parábolas más bellas y emotivas que se hayan narrado, la del Hijo pródigo o del Padre Misericordioso. Además de saborear su mensaje, nos esforzaremos por experimentar y vivir la buena noticia que esta parábola encierra. Esta noticia es que Dios nos quiere como nadie más nos ha podido querer.
Dios es como el padre que acogió al hijo que se fue de su casa, despilfarró todos sus bienes y, luego volvió Él. Este cuidado y acogida que tiene el padre bueno y misericordioso con el hijo pródigo es distinta a la postura del hijo mayor que se enfada con su padre porque ha sido bueno con su hermano.
¿Cómo nos comportamos nosotros con las personas que nos hacen algún daño?
Nuestro Padre Dios acoge a todos, nos acompaña y hace fiesta cuando nosotros nos volvemos a Él, arrepentidos de haber sido malos hijos.
También hoy nuestro  Padre Dios nos quita trajes sucios y nos invita al mejor banquete. Nos ha llamado de las tinieblas al reino de la luz admirable y espera de nosotros una respuesta agradecida. 
Dispuestos a responder a tanto amor, comenzamos la Celebración, acogiendo al sacerdote mientras cantamos. 

ACTO PENITENCIAL

Porque somos egoístas y buscamos nuestro propio bien, olvidándonos de los demás. Señor, ten piedad
Por las veces que acaparamos los bienes y no cuidamos la naturaleza. Cristo, ten piedad.
Por las veces que no perdonamos a los demás, nos creemos suficientes y mejores que nadie. Señor, ten piedad.

LITURGIA DE LA PALABRA

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA  (Josías 5,9-12)

Después de un largo camino por el desierto, después de tantas dudas y cosas mal hechas, pero también después de tantas cosas bien hechas y tantas veces que ha sido obediente,  el pueblo de Dios llega a la tierra prometida.  Entonces  deberá  seguir dando pasos y vivir como un pueblo libre y adulto. Escuchemos la lectura con atención.

MONICIÓN A LA 2ª LECTURA  (2 Cor 5,17-21)

Jesucristo nos consiguió la verdadera salvación. Él es nuestra Pascua. Él siempre está dispuesto a perdonar. Unidos a Él, reunidos como pueblo, recibimos la promesa de Dios y el envío que nos hace para perdonar a los que están  ofendidos o divididos. Escuchemos el texto de la carta de Pablo.

MONICIÓN AL EVANGELIO (Lucas  15,1-3.11-32)

         Hoy el evangelio nos trae la Buena Noticia de la Misericordia de Dios. Escuchémoslo atentamente.
 
ORACIÓN DE LOS FIELES

Presentemos a Dios Padre de la misericordia los sufrimientos y miserias de todos los hombres y mujeres.  A cada intención respondemos: ¡Óyenos, Padre nuestro!

Por todas las personas que se han alejado de la casa del Padre y viven en la miseria y en la esclavitud del pecado; para que puedan encontrar  el camino de retorno a la Casa del Padre. Oremos

Por todas aquellas personas que se creen buenos y seguros de sí mismos, que rechazan y condenan a los demás, para que aprendan el valor del perdón y la misericordia. Oremos.

Por la Iglesia universal y, de modo especial, por nuestra Iglesia de Tenerife, para que sea una casa familiar  que acoge con alegría a todos. Oremos

Por el Papa, por nuestro Obispo Don Bernardo, por nuestro Párroco y por todos los sacerdotes, para que estén siempre cerca de los que sufren y están lejos de la Iglesia. Oremos.

Por todas las personas que sufren hambre y miseria o están explotados, para que encuentren la ayuda solidaria que necesitan y, en nosotros, el apoyo solidario. Oremos.  

Por todos nosotros para que el gozo de ser perdonados nos estimule a perdonar a los que nos ofenden. Oremos.

OREMOS

Atiende, Señor, a nuestras peticiones y danos un corazón semejante al tuyo, que nos ayude a perdonar y a ser misericordiosos. Por Jesucristo.…

PRESENTACIÓN DE OFRENDAS

Con las ofrendas que llevamos al altar, ofrezcamos también el esfuerzo de los que, en cuaresma, tratan de cambiar sus corazones:

Pan y vino

Para elaborar el pan  y el vino, ha sido necesario triturar el trigo y las uvas  que se han convertido en alimento bueno y que hoy se convertirá Cuerpo y Sangre de Jesucristo.  Junto con estos alimentos, ofrecemos nuestra disposición para dejarnos transformar por el amor misericordioso de Dios.

Unas sandalias:

Para responder al amor misericordioso de Dios Padre, necesitamos caminar siempre al encuentro de los hermanos de los que estamos lejos, ofreciéndoles nuestro amor, cercanía y acogida. Estas sandalias expresan nuestra voluntad de recorrer ese camino, sin cansarnos. 

Colecta:

Una manifestación de nuestro amor fraterno es compartir lo que somos y tenemos con los demás. Este dinero es una manifestación de nuestra solidaridad.

ACCIÓN DE GRACIAS

Te damos, gracias, Padre porque tu corazón es misericordioso hasta rebosar. Tú derramas tu amor sobre cada uno de nosotros, a pesar de que muchas veces nos alejamos de ti.

Gracias, Jesús porque con tu forma de vivir nos muestras el corazón cercano del Padre.,  

Gracias, Espíritu Santo. Tú nos muestras el corazón paciente, creador y alegre del Padre.  


Publicado por verdenaranja @ 22:30  | Liturgia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios