Mi?rcoles, 14 de abril de 2010

Guión litúrgico para la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2010, recibido con los materiales para su celebración el IV domingo de Pascua, 25 de Abril, que este año se presenta con el lema: "El testimonio suscita vocaciones".


Monición de entrada

Hoy es cuarto domingo de Pascua, la fi esta del «Buen Pastor». Es decir, hoy sentimos y refl exionamos el modo por el cual Jesucristo nos conoce a cada uno de nosotros de manera íntima. Su palabra nos da fe de ello. Igualmente, en esta Eucaristía celebramos el amor tan profundo que Él nos tiene y revivimos su propia voluntad de dar la vida por cada uno de nosotros.

También ha habido en la historia de nuestra Iglesia personas que han vivido la forma de ser y darse como «el Buen Pastor». El testimonio de tantos hombres y mujeres, sacerdotes y consagrados, es para nosotros una evidencia que ha de despertar en nosotros la urgencia de seguir pidiendo al Señor la generosidad de los jóvenes para responder a la llamada de Cristo, Buen Pastor. Por eso, muy unida a este cuarto domingo de Pascua está la Jornada Mundial de Oración por la Vocaciones que hoy celebramos en nuestra parroquia (comunidad, colegio…). Agradecidos a Cristo, nuestro buen pastor, por el inmenso amor que nos tiene y por la llamada que sigue suscitando, pongámonosde pie para recibir la procesión de entrada mientras cantamos.

Acto penitencial

Sacerdote:

Hermanos, al celebrar la fi esta pascual del domingo del Buen Pastor, sentimos el amor que Él nos tiene, pero a la vez revisamos la forma de corresponder a esta gracia que cada uno de nosotros hemos recibido. Cierta mente Cristo es un Dios que hace dioses, un rey que hace reyes, un pastor que hace pastores, un pastor que cuida solícito de su rebaño. Pidamos perdón, al principio de nuestra Eucaristía, por no asumir esta  esponsabilidad que tenemos en medio de su rebaño:

Lector 1.- Seguir a Cristo, Buen Pastor, es hacerse pobre con Cristo pobre. Sentimos la culpa de no evangelizar a los pobres. Señor, ten piedad.

Lector 2.- Seguir a Cristo, Buen Pastor, es hacerse humilde con Cristo humillado. Sentimos la culpa de no estar más cerca de los pequeños e indefensos. Cristo ten piedad.

Lector 3.- Seguir a Cristo, Buen Pastor, es vivir la misericordia con Cristo compasivo. Sentimos la culpa de no estar más abiertos a las miserias humanas y poder llorar con los que lloran. Señor ten piedad.

Sacerdote:

Dios todopoderoso, que nos ha llamado a prolongar sus propias palabras y los signos de Cristo, tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.

Monición a las lecturas de este domingo

1ª Lectura: Hch 13, 14.43-52

La Palabra de Dios es siempre la misma. El apostolado de Pablo y Bernabé que nos presenta hoy el libro de los hechos, es ejemplo para todos los tiempos. Él proclamó la Buena Nueva, primero a los judíos. Ellos rechazaron bruscamente el anuncio de Cristo hasta llegar a la persecución. En cambio, Pablo se dirigió a los paganos, quienes se alegraron y aceptaron el Evangelio. Este contraste de reacciones nos invita también hoy a contemplar a quienes se entregan al servicio caluroso y constante de la Palabra.

2ª Lectura: Ap 7, 9.14b-17

En la continuación de la visión de san Juan, se nos explica la multitud de personas de todas las partes del mundo que han llegado después de sufrir el martirio y allí son «colmados de toda felicidad». Somos ovejas del «Cordero de Dios» y después de aceptar las penas, dolores y amarguras de esta vida, iremos a disfrutar en el cielo. Sin duda que este mensaje de la segunda lectura de hoy nos hace pensar en las persecuciones que siempre han acompañado a la Iglesia, la de ayer y la de hoy, pero bien sabemos cómo el Cordero nos conduce hacia aguas de fuentes vivas y Dios enjuga las lágrimas de nuestros ojos.

Evangelio: Jn 10, 27-30

Jesús es el Buen Pastor. Porque nos conoce íntimamente, nos ama. Promete un auxilio muy especial a todo el que le reconoce como Salvador y Señor. Nos pide docilidad, fidelidad y seguimiento y así haremos la unidad. Somos el rebaño ideal: el pastor por sus ovejas y las ovejas por su pastor.

Oración de los fieles

Sacerdote:

En este domingo pedimos especialmente que Dios conceda a su Iglesia muchas vocaciones de generoso seguimiento. Seguidores y seguidoras de Cristo en el servicio pastoral. Aún hoy sigue habiendo un amplio abanico de necesidades, porque la mies es mucha... por eso oramos:

• Por el Papa, los obispos, sacerdotes y diáconos, para que ellos sean ministros de reconciliación en palabras y en obras, como el buen pastor. Roguemos al Señor.

• Por nosotros y todas las naciones, para que trabajen con armonía y fomenten la unidad. Roguemos al Señor.

• Por nuestros párrocos, para que sean fieles a la gracia de su sacerdocio y ejerzan un ministerio fecundo en bien de todos. Roguemos al Señor.

• Por todos los que profesamos la fe en Cristo, para que pronto se cumpla el deseo del Señor, para que haya un solo rebaño y todos seamos uno. Roguemos al Señor.

• Por las vocaciones sacerdotales y religiosas, para que el Señor ponga en el corazón de muchos jóvenes el deseo de seguirle en pobreza y castidad y obediencia. Roguemos al Señor.

• Por nosotros, los aquí reunidos, para que cada día nos unamos más, los que hoy estamos divididos por buscar intereses y ventajas personales. Roguemos al Señor.

Sacerdote:

Bendito seas, Padre, porque cuidas de tu pueblo con amor y por medio de Cristo lo proteges y le das vida en abundancia. Tú ha constituido a Jesús sacerdote y pastor de la Iglesia, y nadie podrá arrebatarle las ovejas que tú le has encomendado.

Te damos gracias porque Cristo confió su misión pastoral a hombres sacados del pueblo para transmitir tu palabra, administrar los sacramentos y presidir la comunidad de fe, sirviendo a sus hermanos con amor y solicitud pastoral. Así perpetúa Jesús, el Buen Pastor, su pastoreo entre nosotros. Pero la mies es mucha y los trabajadores son pocos. Te pedimos, Señor, que envíes vocaciones a tu Iglesia. PJNS. Amén.

Ofrendas

(Mientras se recita esta plegaria, se van ofreciendo los siguientes símbolos pastorals junto al pan y vino de la Eucaristía).

1.- Bastón y morral del pastor:

Jesús, Buen Pastor, queremos seguir tus pasos. Danos tu Espíritu, para aprender a vivir en la misericordia. Ayúdanos a descubrir la gratuidad de tu amor, entrega generosa, don de vida que se regala.

2.- Cartel de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones:

Queremos compartir tu sueño de construir un mundo justo, donde exista igualdad y una fraternidad real, donde haya pan para todos y la libertad sea una luz que ilumine a todas las personas.

3.- Vela encendida:

Danos tu Espíritu, en nuestra búsqueda, para seguir en camino, para animarnos a la esperanza activa de hacer un Reino de paz y de bondad para todos.

4.- Una cruz:

Jesús, Buen Pastor, que pasaste haciendo el bien, viviendo la misericordia en la atención a los enfermos, en la búsqueda de los marginados, en la denuncia de las injusticias, en la apertura al Dios de la vida, en la enseñanza paciente de los discípulos, en el anuncio del Reino para todos.

5.- Pan y Vino:

Danos tu Espíritu, Jesús, para seguirte, para imitar tu entrega, para hacer el bien en nuestros días, en el camino de cada uno, para vivir en la bondad, caminando hacia tu Reino.

Bendición final

Sacerdote (después de pronunciar la oración de poscomunión):

El Señor, Buen Pastor, que es el camino, la verdad y la vida, esté con todos vosotros.

R/ Y con tu espíritu.

Sacerdote:

Oh Dios, que estás cerca de todos los que viven entregados a tu servicio y velas con solicitud de Padre por los que confían en ti, dígnate bendecir con tu gracia y seguir cerca con tu compañía a todos estos hijos tuyos para que con tu protección superen todas las difi cultades de la vida y vean cumplidos sus deseos.

R/ Amén.

Que Cristo, el Hijo de Dios, que vino al mundo para reunir a los hombres en un solo rebaño, bendiga todo lo que contribuye a que los hombres se unan entre sí conforme a los designios de Dios.

R/ Amén.

Y que por la acción del Espíritu Santo, nuestra Iglesia esté siempre servida por nuestros pastores y consagrados y junto a ellos estemos siempre inclinados a orar por todas las vocaciones.

R/ Amén.

Y la bendición (+) de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros. Amén.


Publicado por verdenaranja @ 17:45  | Liturgia
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