Jueves, 29 de abril de 2010

Artículo publicado en Boletín “Misioneros JAVERIANOS, nº 458/ MARZO 2010.

Entre nosotros, compartiendo una ilusión

El sueño se realiza:china

 

Mons. Conforti quiso que los Misioneros Javerianos trabajaran preferentemente en las misiones de Asia, tierra que, aún hoy, cuenta con el mayor número de no-cristianos. De Asia, su prioridad fue China, donde San Francisco Javier quería haber llegado, Conforti deseaba, modestamente, seguir la huellas de Francisco. El sueño de Conforti se hace realidad: Los primeros javerianos, casi cincuenta, por cincuenta años tuvieron como único campo de misión China.

La primera expedición de javerianos a China tuvo lugar el 3 de marzo de 1899. Se trataba del P. Caio Rastelli y del diácono Odoardo Nanini; después de sólo dos años el P. Rastelli murió de tifus y al diácono Manini, que se había quedado solo, fue llamado a Italia. Los comienzos no podían ser peores, pero Conforti sigue adelante con tesón y continuidad.

Consolidación

Poco a poco, la presencia javeriana en China va aumentando y se consolida. Durante la vida de Conforti se   realizaron     otras  veintiuna expediciones de javerianos. Los siguientes cuatro javerianos enviados a China ejercitaron su apostolado con los misioneros del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras de Milán, en el Vicariato de Honan meridional, hasta que una parte de este Vicariato fue encomendada a los javerianos.

En 1906 nació la Prefectura Apostólica de Honan Occidental que tenía como centro Cheng-chow: ocho millones de habitantes para siete javerianos. Poco después el territorio del Vicariato se fue ampliando hasta que, en 1929 fue creada, desmembrándola de anterior, la Prefectura Apostólica de Loyang, que también fue encomendada a los javerianos.

Actividad

En las dos nuevas Prefecturas estaba casi todo por hacer y los javerianos se ponen manos a la obra para desarrollar y ampliar lo que ya existía, se emplean a fondo en la labor pastoral, las visitas a las comunidades, la catequesis, la construcción de lugares de culto, de reunión y formación, dispensarios, hospitales y escuelas.

La actividad de todos los misioneros encontró muchos obstáculos a causa de la guerra civil entre republicanos e imperiales (1911), del bandidaje, de la guerra chino-japonesa (1937) y de la segunda guerra mundial. Cuando Italia se alió con Japón los italianos fueron declarados enemigos de los chinos. Iglesias residencias, escuelas y demás obras cristianas fueron destruidas, los misioneros fueron internados en campos de concentración.

Crecimiento

Terminada la segunda guerra mundial los dos Vicariatos Apostólicos se convirtieron en Diócesis, siguieron llegando nuevos javerianos. Se abrió una nueva misión en Ichun en Kianc si y se abrieron dos casas en Pekín: una para el estudio de la lengua china y otra para el noviciado. En marzo de 1949 los jóvenes chinos Luis Wanc Agustín Yang y Simón Liu ingresaron en la familia javeriana, posteriormente trabajarían en China, Japón y en Los Estados Unidos de América.

Fin y comienzo

Como consecuencia de la "gran marcha" emprendida y guiada por Mao-tse-tung (1947), los misioneros padecieron persecuciones, procesos populares, cárceles, torturas y finalmente fueron todos expulsados de China. El último javeriano expulsado, en 1954, fue el obispo Mons. Assuero Bassi s.x. Terminaba así una presencia de cincuenta años de evangelización, la primera presencia misionera de los javerianos en el mundo. Comenzaba, para nosotros,la dispersión apostólica por otras partes del mundo. n

P. Luis Pérez Hernández s.x.


Publicado por verdenaranja @ 16:25  | Misiones
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