Mi?rcoles, 05 de mayo de 2010

Sugerencias para algunos tipos de homilías entresacadas de charla sobre la “La participación del presbítero y diácono en la Liturgia de la Palabra – La homilía”, dentro de la formación permanente para el clero en la diócesis de Tenerife. 

Algunos tipos de homilías y sencillas sugerencias 

1.- Homilías en las celebraciones del Bautismo: 

  • El sentido celebrativo de la homilía bautismal
  • Adaptación a los asistentes.
  • Escoger algún aspecto de la riqueza que el bautismo ofrece. Brevedad y sencillez: lo mejor es enemigo de lo bueno.
  • Introductor al rito bautismal.
  • Tener en cuenta al público joven.

2.- Homilías en las celebraciones del Matrimonio

  • Valorar el hecho humano que reúne y alegra a los asistentes.
  • No olvidar que lo que nos reúne es una celebración.
  • Adaptación a los asistentes.
  • Tener presente la Palabra que se ha proclamado.
  • Lo mismo que en las homilías de bautismo, hacerlo brevemente, cordialmente, sencillamente y, principalmente, con mucha dosis de amor a la gente y fe en nuestro ministerio.

3.- Homilías en las exequias

  • Tener en cuenta y hablarles personalmente a las personas más afectadas.
  • No olvidar que vienen personas alejadas de la fe o no creyentes.
  • El ritual prohibe el llamado "elogio fúnebre".
  • No repetir la misma homilía cuando asisten los mismos fieles.
  • Cuidar la resonancia que de determinados tiempos litúrgicos.
  • Criterio pastoral a la hora de celebrar la Eucaristía en la exequias.
  • Personalizar la celebración.

4.- La homilía en las misas con niños

+EI Directorio para las Misas con niños: Algunos números_

+Reglar del liturgista alemán Baltazar Ficher para la predicación a los niños.

  • Dirigir la palabra a los niños que participan en la Misa dominical.
  • La predicación a los niños está bajo la ley del diálogo.
  • A la homilía dirigida a los niños le corresponde un poco de jovialidad, mucho optimismo y un toque de humor: una atmósfera fresca y comunicativa.
  • Saber narrar con lenguaje adaptado a ellos.
  • Lo que se narra como sucedido, debe aparecer como un relato histórico creíble.
  • Preferir siempre lo concreto a lo abstracto, la voz activa a la pasiva, el verbo al substantivo, el tiempo perfecto al imperfecto, el lenguaje directo al indirecto.
  • Establezca el lazo de unión con la Liturgia de la Eucaristía que va a seguir.
  • Comunicarles toda la alegría que hay en la fe y en el amor a Cristo Jesús.
  • Para el éxito de la homilía con niños, es decisivo un protagonista: el Espíritu... Y entre los factores humanos, que el predicador ame a los niños: a estos niños concretos, hasta el último y el más insignificante de todos.

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