Mi?rcoles, 19 de mayo de 2010

DOMINGO DE PENTECOSTÉS / C        
23 de mayo de 2010

Hermanos y hermanas, bienvenidos a celebrar este domingo de Pentecostés, el último día de las fiestas de Pascua. Que el amor de Dios Padre, la gracia salvadora de Jesucristo, el fuego ardiente del Espíritu estén con todos vosotros.

Aspersión: Recordemos ahora, al empezar nuestra cele­bración, aquel día de nuestro bautismo, el día en el que empezamos a ser cristianos. Sobre nosotros fue derramada el agua de la vida nueva; el Espíritu de Dios se unió para siempre a nuestro espíritu. Invo­quémoslo hoy sobre esta agua, y respondamos a cada invocación cantando: POR SIEMPRE YO CANTARE TU NOMBRE, SEÑOR, MD 109 (709)

Te alabamos, Dios creador, que por el agua y la fuerza del Espíritu diste forma y figura al ser humano y al universo. R/.

Te alabamos, oh Cristo, que de tu costado abierto en la cruz, hiciste manar sangre y agua, los sacramentos de nuestra salvación. R/.

Te alabamos, Espíritu Santo, que con tu potencia impetuosa haces de nosotros hombres y mujeres nuevos, testigos del Señor resucitado. R/.

Dios, Padre, bendice a tu pueblo, purifícanos del pecado y, por medio de esta agua, reaviva en nosotros el recuerdo y la gracia del bautismo, nuestra primera Pascua. Amén.

Ahora se hace solemnemente la aspersión pasando por toda la iglesia, mientras se canta un canto apropiado. Luego, se proclama el Gloria.

Oración universal: Invoquemos ahora al Espíritu, el padre de los pobres, el don de vida que fecunda nuestra existencia y renueva el camino de la humanidad. Oremos diciendo: JESÚS RESUCITADO, ESCÚCHANOS.

Para que todos los cristianos sepamos amarnos como Jesús nos ha amado. OREMOS:

Para que, los jóvenes cristianos vivan a fondo su fe, y los que trabajan en la pastoral juvenil sientan la alegría de Dios que les acompaña. OREMOS:

Para que los gobernantes, y especialmente los gober­nantes cristianos, busquen siempre por encima de todo la paz y la concordia, y el bienestar de los que menos tienen. OREMOS:

Para que los pobres, los enfermos, los inmigrantes, y todos los que se sienten sin ánimo ante la vida reciban la fuerza del Espíritu Santo de Dios. OREMOS:

Para que el Espíritu del Señor ilumine con su luz nues­tras inseguridades y dudas, y cure nuestras debilidades. OREMOS:

Escucha, Jesús resucitado, nuestra oración, y envía­nos tu Espíritu Santo. Tú que vives y reinas ...

Padrenuestro: Movidos por el Espíritu deJesús, unidos a él, nos atrevemos a decir:

Gesto de la paz: En el Espíritu de Jesucristo resucitado, daos fraternalmente la paz.

Despedida: Terminamos hoy el tiempo pascual, los cin­cuenta días en honor del Señor resucitado. Que él nos acompañe siempre y nos llene con su Espíritu. Podéis ir en paz, aleluya, aleluya.


Publicado por verdenaranja @ 16:25  | Liturgia
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