Martes, 25 de mayo de 2010

SANTÍSIMA TRINIDAD / C
30 de mayo de 2010

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.

El domingo pasado terminamos la cincuentena pascual con la fiesta de Pentecostés, la fiesta del don del Espíritu que se derrama sobre la Iglesia y sobre el mundo entero.

Y hoy, en este primer domingo del tiempo ordina­rio, celebramos la fiesta de la Santísma Trinidad, recordando que el Dios en el que creemos se manifiesta como Padre, como Hijo en Jesucristo, y como Espíritu Santo. Es la gran expresión de este misterio del amor de Dios que llena toda nuestra vida. Celebrémoslo con agradecimiento.

A. penitencial: Comencemos nuestra celebración pidiendo perdón por nuestras faltas.

Tú, que eres el camino que conduce al Padre. SEÑOR, TEN PIEDAD.
Tú, que eres la verdad y la vida. CRISTO, TEN PIEDAD.
Tú, que nos envías el don del Espíritu Santo. SEÑOR, TEN PIEDAD.

1.lectura (Proverbios 8,22-31): En esta primera lectura escu­chamos hoy una reflexión puesta en boca de la sabi­duría de Dios, que habla en primera persona y explica toda la obra de la creación, hecha siempre por amor, y que culminará en el ser humano, tal como cantaremos después en el salmo.

2. lectura (Romanos 5,1-5): San Pablo nos recuerda ahora que la salvación de Dios nos ha venido por nuestro Señor Jesucristo, y por el don del Espíritu Santo, por el que Dios ha derramado su amor en nuestros cora­zones.

Oración universal: Movidos por el Espíritu Santo, dirija­mos nuestras plegarias al Padre por medio de Jesucristo diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE

Por la Iglesia, por todos los que queremos vivir siguiendo el camino del amor de Dios. OREMOS:

Por los monasterios de vida contemplativa, por los monjes y monjas que dan en nuestro mundo testimo­nio de fe y de oración. OREMOS:

Por la Iglesia de los países en los que es más difícil ser cristiano, y especialmente por los cristianos de China. Para que Dios les dé su fortaleza para mantenerse fieles. OREMOS:

Por los pobres y los enfermos, por todos aquellos que viven marcados por el dolor y la debilidad. OREMOS:

Por nosotros, por los que cada domingo nos reunimos en esta iglesia para compartir la mesa de Jesucristo. OREMOS:

Escucha, Padre, nuestra oración, y danos tu Espíritu Santo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro: Movidos por el Espíritu Santo, nos dirigi­mos ahora al Padre del cielo con las mismas palabras que nos enseñó su Hijo Jesús. Con agradecimiento y confianza, nos atrevemos a decir:

CPL


Publicado por verdenaranja @ 16:54  | Liturgia
 | Enviar