S?bado, 12 de junio de 2010

ZENIT??publica esta meditaci?n del obispo de Tehuac?n (M?xico), monse?or Rodrigo Aguilar Mart?nez sobre la fiesta del Esp?ritu Santo, la solemnidad de Pentecost?s, que se celebra el domingo.?

El Don del Esp?ritu Santo

El pr?ximo domingo culminaremos el tiempo pascual con la fiesta solemne de Pentecost?s.

Seg?n nos dice san Lucas en los Hechos de los Ap?stoles, el Esp?ritu Santo que recibieron los disc?pulos de Jes?s provoc? diversas manifestaciones: Una primera, muy llamativa, fue que lo que ellos hablaban, cada uno de los oyentes lo entend?a en su propio idioma, como signo de la unidad en la diversidad; pero quiero fijarme m?s en la actitud de valent?a con que los disc?pulos, sostenidos por el Esp?ritu Santo, dan testimonio de Jes?s muerto y resucitado, e incluso la enorme alegr?a que experimentan al sufrir c?rceles o persecuci?n por causa de este anuncio de Jes?s.

El Esp?ritu Santo se derrama generosamente en nosotros en la medida de nuestra fe, o sea de nuestra disponibilidad a dejarnos conducir por el mismo Esp?ritu y dar frutos como disc?pulos y testigos de Jesucristo. Con nuestras solas fuerzas somos fr?giles e inconstantes, pero Cristo Jes?s nos concede su Esp?ritu para dar testimonio valiente de nuestra fe. Me vienen a la mente algunas de las palabras que el Papa Benedicto XVI pronunciaba la semana pasada en Portugal y que ahora cito: "cuando seg?n la opini?n de muchos -dice el Papa- la fe cat?lica ha dejado de ser patrimonio com?n de la sociedad, y se la ve a menudo como una semilla acechada y ofuscada por "divinidades" y por los se?ores de este mundo, ser? muy dif?cil que la fe llegue a los corazones mediante simples disquisiciones o moralismos, y menos a?n a trav?s de gen?ricas referencias a los valores cristianos.

El llamamiento valiente a los principios en su integridad es esencial e indispensable; no obstante, el mero enunciado del mensaje no llega al fondo del coraz?n de la persona, no toca su libertad, no cambia la vida. Lo que fascina es sobre todo el encuentro con personas creyentes que, por su fe, atraen hacia la gracia de Cristo, dando testimonio de ?l."

Cristo Jes?s no deja de estar presente con la acci?n de su Esp?ritu en la vida de la Iglesia; pero hay muchos bautizados que no reconocen esta presencia de Jes?s, ni la acci?n eficaz de su Esp?ritu.

El Esp?ritu Santo nos renueve y fortalezca con sus dones: Nos haga salir del miedo, de la poquedad, de la flojera para que, siendo fieles a Jesucristo, demos un testimonio valiente como disc?pulos suyos en nuestro ambiente, con obras de verdad, de bondad, de justicia, de solidaridad.


Publicado por verdenaranja @ 23:21  | Hablan los obispos
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