Lunes, 14 de junio de 2010

Mensaje de monse?or Agust?n Radrizzani, arzobispo de Mercedes-Luj?n en el Te Deum por el Bicentenario (25 de mayo de 2010). (AICA)


TE DEUM 25 DE MAYO DE 2010??????????

Se?ora Presidenta de la Naci?n Dra. Cristina Fern?ndez de Kirchner,
Excelent?simos Se?ores Presidentes de pa?ses amigos,
Su Excelencia Reverend?sima Se?or Nuncio Apost?lico, Enviado Extraordinario de Su Santidad Benedicto XVI en Misi?n Especial para participar en los Actos Centrales de la Conmemoraci?n de la Revoluci?n de Mayo,
Queridos hermanos en el Se?or.

????????? Al comenzar esta reflexi?n con ocasi?n del acontecimiento hist?rico para nuestra patria que conmemora los 200 a?os de su nacimiento, entre este 25 de mayo de 2010 y el 9 de julio de 2016, quiero dar un saludo especial a todos los presentes y a aquellos que nos siguen por cadena nacional, de parte de mis hermanos obispos, que desde todas las catedrales de la Argentina, dan gracias a Dios por este aniversario.

????????? Llegamos con gratitud y emoci?n a este templo, cobijo maternal de todos los argentinos para celebrar el solemne Te Deum.

????????? Queremos ver nuestra historia desde la fe, con sus luces y sus sombras, sus angustias y esperanzas. Mientras sufrimos y nos alegramos, permanecemos en el amor de Cristo, mirando nuestro mundo?(1)

?? ???????El magno aniversario que nos convoca no nos impide estar preocupados por algunos signos de deterioro de nuestro acervo cultural, heredado de los padres de la Patria, que han hecho de nuestro pueblo ciudadanos convencidos de aquellos valores que dignifican la persona humana. Toda legislaci?n, presente o futura, deber? promover la defensa de la vida, la familia y el bien com?n. No son estos aspectos conflictivos los que nos ocupan y hoy reclaman nuestra atenci?n, sino aportar desde nuestra identidad y, ante los desaf?os de este nuevo siglo, algunas l?neas para proyectar el futuro con dignidad.

????????? Buscando iluminar la celebraci?n del Bicentenario como oportunidad de crecimiento, plantear? cuatro dimensiones: memoria, identidad, reconciliaci?n y desaf?os.

1. Memoria?
????????? Hoy llegamos para rezar, para unirnos en esta oraci?n privilegiada de alabanza que ha acompa?ado la vida de la iglesia y de los pueblos cristianos desde hace mas de 1600 a?os - esta es la antig?edad que tiene la oraci?n del Te Deum- . Nuestra Patria tambi?n ha recurrido a ella aqu?l 25 de mayo de 1810, donde los cabildantes profirieron el primer grito de libertad, que llegar?a a su formalizaci?n y federalizaci?n cuando las Provincias Unidas de la Am?rica del Sud se reunieran en San Miguel de Tucum?n para proclamar la Independencia el 9 de julio de 1816.

????????? Un dato que quiero destacar es que a los pocos d?as de constituida la Junta de mayo, la cual asumiera la soberan?a correspondiente al pueblo por la ausencia del rey de Espa?a, tomado prisionero por las tropas napole?nicas, tambi?n el cabildo de Luj?n, precisamente el 17 de junio, mand? oficiar un Te Deum, ante esta misma imagen de Nuestra Se?ora, por la instalaci?n del primer gobierno patrio (2) y hoy aqu?,? dos siglos despu?s, a Ella nos volvemos a confiar.

????????? Miramos la historia desde la Providencia, desde el plan de Dios, a pesar de nuestras mezquindades y, bajo este punto de vista decimos que El ha conducido la historia. Nuestro Dios, ?fuente de toda raz?n y justicia?, como expresa el pre?mbulo de nuestra constituci?n, nos ha ayudado paternalmente a caminar, a progresar, a organizarnos, a superar conflictos, a abrazar los ideales democr?ticos, a recibir en nuestro suelo a todos los ?hombres de buena voluntad?, a cultivar el esp?ritu de tolerancia, a promover los amplios y variados caminos de la promoci?n humana.

????????? Por tanto, damos gracias a Dios por la vida de todos nuestros hermanos que habitan este bendito suelo. Riquezas humanas en las diversas razas, desde los abor?genes hasta las diferentes corrientes migratorias. Y gracias tambi?n por las riquezas naturales con que hemos sido beneficiados por el Creador en nuestro vasto territorio.

2. Identidad
????????? Los obispos argentinos dec?amos en 2008 ?Desde los inicios de nuestra comunidad nacional, aun antes de la emancipaci?n, los valores cristianos impregnaron la vida p?blica. Esos valores se unieron a la sabidur?a de los pueblos originarios y se enriquecieron con las sucesivas inmigraciones. As? se form? la compleja cultura que nos caracteriza.(?) En nuestra cultura prevalecen valores fundamentales como la fe, la amistad, el amor por la vida, la b?squeda del respeto a la dignidad del var?n y la mujer, el esp?ritu de libertad, la solidaridad, el inter?s por los pertinentes reclamos ante la justicia, la educaci?n de los hijos, el aprecio por la familia, el amor a la tierra, la sensibilidad hacia el medio ambiente, y ese ingenio popular que no baja los brazos para resolver solidariamente las situaciones duras de la vida cotidiana. Estos valores tienen su origen en Dios y son fundamentos s?lidos y verdaderos sobre los cuales podemos avanzar hacia un nuevo proyecto de Naci?n, que haga posible un justo y solidario desarrollo de la Argentina. (3)

??????? ??Los mencionados valores, que cimientan nuestra identidad han sido heroicamente vividos por quienes nos dieron independencia y libertad y trazaron sendas para hacer grande y noble nuestra naci?n. Como ejemplo baste mencionar a dos de nuestros mayores pr?ceres como lo son el General Manuel Belgrano, de profundas convicciones cristianas, el cual pasara en septiembre de 1810 por este santuario y mandase celebrar una misa solemne en honor de la Virgen pidiendo la protecci?n del Se?or ante las campa?as emprendidas. Tambi?n el libertador don Jos? de San Mart?n, desde el a?o 1813 fue acompa?ado hasta el final de sus batallas en 1823, por un relicario de Nuestra Se?ora de Luj?n.

????????? La posibilidad de convivir en paz abor?genes, mestizos, e inmigrantes que habitan nuestro querido suelo y, hoy conforman la rica amalgama que nos identifica, tambi?n la hemos de colocar entre los agradecimientos. Se logr? as? una cultura, entendiendo por ella el modo de vida de un pueblo, abarcando todos los aspectos: los valores que lo animan y los desvalores que lo debilitan (4).

3. Reconciliaci?n
????????? En este momento crucial debemos estar empe?ados por defender a cualquier costo el bien com?n y la unidad nacional.

????????? Si somos humildes, hemos de hacer nuestra s?plica de perd?n al Padre de todos por los errores cometidos, por tantos ego?smos que nos llevaron a tremendas luchas fratricidas, desde los inicios de nuestra nacionalidad. Convencidos de la fragilidad de la condici?n humana, no nos excluimos, como Iglesia de las miserias, aunque la fe en Cristo nos anima y nos hace misericordiosos, ya que el perd?n que ofrecemos al pr?jimo nos obtiene el perd?n de Dios (5).

????????? Esa misma fe en Cristo, Se?or del mundo y de la historia, nos anima en la esperanza de lograr ac?, en este mundo, una mayor transparencia de su luz: suplicamos por una justicia m?s efectiva, por una mejor y m?s equitativa distribuci?n de la riqueza, por una mayor independencia de los poderes republicanos. Es una tarea que hacemos todos, contando con la imprescindible ayuda del Se?or. Dec?amos los obispos en marzo de este a?o: ?La Patria es un don que hemos recibido, la Naci?n una tarea que nos convoca y compromete nuestro esfuerzo. Asumir esta misi?n con esp?ritu fraterno y solidario es el mejor modo de celebrar el Bicentenario de nuestra Patria? (6).

4. Desaf?os
????????? La historia es maestra de la vida dec?a Cicer?n. Aprendamos de nuestras crisis, hagamos de nuestros desencuentros una oportunidad de crecimiento. De nada sirve llorar sobre las cenizas. Nunca ha ayudado la falta de esperanza. Solo se puede crecer en la comuni?n y el amor rec?proco.

????????? Debemos afirmar, que el bicentenario es un desaf?o insoslayable para la democracia argentina. El bicentenario, interpela, interroga, reclama soluciones, estimula a elaborar proyectos pol?ticos, a presentar propuestas sociales y culturales, a mejorar la calidad de nuestras instituciones. Ac? se pone en juego nuestra capacidad de ser Naci?n, que como rezamos en la conocida oraci?n por la Patria, ?una Naci?n cuya identidad sea la pasi?n por la verdad y el compromiso por el bien com?n.?

????????? Estamos ante una oportunidad ?nica, ya sea a nivel mundial, donde la llamada globalizaci?n nos desaf?a a no perder nuestra identidad ni replegarnos sobre nosotros mismos. Se trata de? enriquecernos d?ndonos. Tambi?n es una ocasi?n propicia y hasta necesaria para una? mayor integraci?n al continente, a la Am?rica latina que conforman nuestros hermanos m?s cercanos: la patria grande so?ada por San Mart?n y por Bol?var.

????????? Como argentinos y argentinas nos debemos un mayor desarrollo federal, sano y arm?nico. Llevamos transitados el mayor per?odo en r?gimen democr?tico de nuestra historia y son apenas 27 a?os. Hemos de promover, como dice el papa Benedicto ?una mayor fidelidad a la democracia, ya que es la ?nica que puede garantizar la igualdad y los derechos de todos? (7). Se trata, explica m?s adelante en el mismo discurso, de una democracia con valores, es decir que busque la verdad y se pruebe en la justicia.

????????? El desaf?o de una educaci?n para todos y que, como dec?a el gran educador de la juventud San Juan Bosco tenga por finalidad lograr ?honestos ciudadanos y buenos cristianos?. Otro desaf?o impostergable ser? saldar nuestra deuda con los pueblos originarios. Ambas tareas nos permitir?n construir nuestro futuro en paz y prosperidad.

????????? Nos debemos un dialogo magn?nimo y sereno, que significa abrirnos camino a trav?s de la palabra y para eso debemos escucharnos con respeto y fortalecer el consenso sobre referencias comunes y constantes, m?s all? de partidismos e intereses personales.

????????? No ser? tarea f?cil incluir a todos, promover la igualdad y el desarrollo social, sin ?sobrantes? como dice el documento de Aparecida, aunque tambi?n sabemos que sin la presencia y ayuda divina esto es imposible, ya que la mayor pobreza es la de no reconocer la presencia del Misterio de Dios y de su amor en la vida del hombre (8).

????????? Al concluir, queridos hermanos, perm?tanme dirigir mi oraci?n al Se?or por intercesi?n de su Sant?sima Madre:

????????? En el bicentenario que comenzamos a celebrar nos ponemos una vez en tus manos Mar?a de Luj?n, para que nos alcances de tu Hijo Jes?s la fortaleza y la sabidur?a que nos encaminen decididamente hacia la Patria de hermanos que so?amos.

????????? Por eso te pedimos nos concedas Se?or:

????????? Humildad para poder servirte en los pobres.
????????? Esperanza para superar las dificultades.
????????? Paciencia para saber construir con generosidad y alegr?a.
????????? Hambre y sed de justicia para trabajar por un mundo nuevo.
????????? Misericordia para sabernos perdonados.
????????? Un coraz?n puro para descubrirte en todos.
????????? Ser artesanos de la paz en cada d?a de nuestra vida.
??? ????? En una palabra, no avergonzarnos nunca de creer en Ti y vivir con coherencia el Evangelio.
????????? Jesucristo Se?or de la historia, te necesitamos. S? nuestro Pastor y gu?anos siempre. Am?n.

Notas:
???? (1) V Conferencia Episcopal Latinoamericana, Documento de Aparecida, Buenos Aires, 2007, n? 22
???? (2) Vicente Sierra, Historia de la Argentina, Buenos Aires, 1962, tomo V, pg. 61.
???? (3) Conferencia Episcopal Argentina, Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad, 96? Asamblea Plenaria, noviembre de 2008, n?? 9 - 10.
???? (4) III Conferencia Episcopal Latinoamericana, Documento de Puebla, Buenos Aires, 1979, n?? 387
???? (5) Cfr. Padre Nuestro.
???? (6) Conferencia Episcopal Argentina, 155? Reuni?n Comisi?n Permanente, 10 de marzo de 2010, n? 4
???? (7) Cfr. Benedicto XVI, Discurso a las asociaciones cristianas de trabajadores italianos, 27 de enero de 2006.
???? (8) V Conferencia Episcopal Latinoamericana, Documento de Aparecida, Buenos Aires, 2007, n? 405.

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Publicado por verdenaranja @ 22:36  | Hablan los obispos
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