Lunes, 14 de junio de 2010

Homil?a de monse?or Jos? Mar?a Arancibia, arzobispo de Mendoza, en la celebraci?n por el Bicentenario de la patria (Bas?lica de San Francisco, 25 de mayo de 2010). (AICA)


CELEBRACI?N RELIGIOSA EN EL BICENTENARIO DE LA PATRIA????????

?1. Celebremos el Bicentenario de la Patria con un coraz?n grande

????????? Hemos llegado a un d?a muy esperado. Celebramos dos siglos del primer gobierno patrio, y en cierta manera, del origen de la Naci?n. Muchos actos se han preparado en torno a este singular aniversario. De mi parte, quiero invitar a todos -en primer lugar- a mirar y vivir esta conmemoraci?n con un coraz?n grande. Quiz?s algunas preocupaciones importantes sobre la familia y sobre el pa?s, impiden disponer el esp?ritu para compartir la fiesta. No obstante, cuando dejamos que se nos dilate el coraz?n, se renuevan los motivos de esperanza.?

????????? La grandeza de ?nimo permite celebrar el Bicentenario durante un tiempo prolongado. En realidad, fue importante la fecha de 1810, y m?s todav?a la de 1816. De all? que, una celebraci?n que se prolongue desde ahora hasta el 2016, permite el repaso meditado de una historia, que siempre es maestra de vida. En ella se aprende de los hechos gloriosos como de los errores y fracasos. Nuestra historia nacional no es por entero una grandiosa epopeya, pero tampoco carece de personas, hechos y de resultados, que podamos ignorar. Muy por el contrario. Pienso entonces que una celebraci?n serena y prolongada, puede dar oportunidades de b?squeda y de dialogo compartido, que resulten para todos una verdadera ense?anza.?

????????? Un coraz?n grande, adem?s, mira con amplitud el pasado y el futuro. Celebrar dos siglos de patria significa reconocer toda la historia precedente en Am?rica. Muchos pueblos originarios que poblaron el actual territorio argentino, necesitan ser nombrados y valorados, por el aporte de su experiencia y cultura. M?s a?n, su encuentro con los colonizadores, sigue siendo objeto de revisi?n, con sus aciertos y errores, de manera que es todav?a una lecci?n de vida y una deuda por saldar. Algo semejante se debe decir de la ?poca hisp?nica, que nadie debe ignorar, ni mucho menos detestar, por considerarse patriota. Respecto al futuro es una responsabilidad grande preverlo y prepararlo. Pensar y vivir el bicentenario, compromete a ciudadanos y gobernantes en la b?squeda -precisamente desde una supuesta madurez centenaria- del bienestar integral de todo el pueblo, edificado sobre las s?lidas bases de la verdad, la justicia y la equidad, la reconciliaci?n, la solidaridad, que son imprescindibles para una aut?ntica convivencia en paz y amor.??????????

2. Estamos invitados a celebrar desde la fe religiosa

????????? Los or?genes de la Patria fueron preparados por gente de sincera fe cristiana. La proclama inicial del 26 de mayo de 1810, firmada por la primera Junta, explicaba al pueblo con plena seguridad y convicci?n los prop?sitos revolucionarios: ?Fijad, pues, vuestra confianza y aseguraos de nuestras intenciones. Un deseo eficaz, un celo activo y una contracci?n viva y asidua a promover por todos los medios posibles la conservaci?n de nuestra Religi?n Santa, la observancia de las leyes que nos rigen, la com?n prosperidad y el sost?n de estas posesiones ...?. Un testigo cuenta adem?s, que pocos d?as despu?s: ?Se hizo una solemne funci?n en la catedral, y se cant? el Te Deum en acci?n de gracias por la instalaci?n de la Junta; la que asisti? a ella con todos los tribunales; y pontific? el Se?or Obispo?.?

????????? Desde entonces existe esta costumbre, que mantenemos con la apertura y el respeto que exigen los nuevos tiempos y el sano pluralismo. El Te Deum (A t?, Dios te alabamos), lleva como nombre las primeras palabras de un antiguo himno cristiano del siglo V. Es una alabanza a Dios Padre, Hijo y Esp?ritu Santo, que eleva toda la creaci?n, junto con los profetas, ap?stoles y m?rtires. Canta con gozo y esperanza la resurrecci?n de Cristo, que triunf? de la muerte y vive para siempre. Las frases finales son una plegaria llena de confianza: Mu?strate amigo y defensor de los hombres que salvaste - Salva a tu pueblo y bendice tu heredad - S? su pastor y gu?alos siempre - A ti Se?or me acojo, no quede yo nunca defraudo. Hoy entonaremos este himno con m?sica compuesta en Mendoza y para esta ocasi?n. Tengo la plena seguridad de que puede inspirar sanos sentimientos de acci?n de gracias y de serena confianza, como el compromiso de conducta frente a Dios y al pueblo.?

3. La Palabra de Dios echa luz sobre el deseo de libertad y de riqueza

????????? El himno Te Deum tiene muchas referencias b?blicas que ayudan a rezar. Quienes reconocen en la Biblia la Palabra de Dios, encuentran siempre luz abundante para caminar en la vida, sea pr?spera o adversa el situaci?n que pasan. En la primera lectura de hoy, san Pablo anuncia el verdadero sentido de la libertad (Gal 5,13-25). No somos libres para satisfacer cualquier deseo. La antigua ley mosaica confirmada por el Evangelio, marca el sentido y el objetivo de ser libre como persona humana: el amor al pr?jimo. Amor que para los cristianos es adem?s infundido por el Esp?ritu, como fruto de la Pascua de Jes?s, junto con los dones maravillosos de la alegr?a, la paz, la bondad, la serenidad y la confianza. La vocaci?n a la libertad, por tanto, no deber?a dar lugar al ego?smo, mucho menos al rencor, o a la indiferencia o falta de solidaridad. Si nos hemos liberado de potencias extranjeras, es para ser entusiastas promotores del desarrollo humano integral de nuestro pueblo, superando toda exclusi?n social, injusticia, miseria o corrupci?n, que est?n re?idas de plano con el amor verdadero. Seg?n la Palabra de Jes?s en el Evangelio (Lc 12,15-21), las riquezas adquiridas pierden sentido, si son? acumuladas en beneficio de uno solo, o de unos pocos. La vida humana es el primer don de Dios; maravilloso pero limitado; a ?l daremos cuenta de todo lo que recibimos y de c?mo lo utilizamos.?

????????? Esta ense?anza ilumina y cuestiona la vida. ?Qu? hicimos en dos siglos con la riqueza del nuestro suelo, de nuestra gente, de su trabajo y de su cultura? La condici?n de patria libre y soberana, ?redunda en beneficio y crecimiento de todos los argentinos? ?de todas sus necesidades, materiales y espirituales? Son preguntas que interpelan a cada habitante, si entiende que su condici?n de ciudadano, no es s?lo vivir y gozar de esta tierra, sino amarla de veras y trabajar con responsabilidad por el bien com?n. As? se comprende el mensaje de los obispos argentinos, que hace poco presentaban la Patria como un don recibido, pero a? la vez como una tarea, porque la Naci?n convoca y compromete el esfuerzo de todos (10 de marzo 2010).?

4. El Bicentenario se convierte en ruego y compromiso

????????? No hemos esperado hasta esta ocasi?n para rezar por la Patria. Hace tiempo que venimos rogando a Dios por esta intenci?n; confiando siempre que ?l afianzar? el prop?sito responsable de trabajar por el bienestar de todos. Desde hace m?s de un a?o, la Iglesia invita a dar al Bicentenario el sentido de un b?squeda comprometedora de justicia y solidaridad. En muchas fiestas de pueblos, barrios y ciudades, vamos pidiendo estos valores que son deseados y a?orados, pero puestas en pr?ctica con dificultad. En un tiempo de fuertes confrontaciones, no hace bien fomentarlas, sino impulsar el inter?s compartido por luchar juntos por esos valores. El Papa Benedicto ense?a en su carta que la verdad y el amor se necesitan y complementan para lograr el aut?ntico desarrollo. En este camino se integran tambi?n la raz?n y la fe: ?La raz?n necesita siempre ser purificada por la fe, y esto vale tambi?n para la raz?n pol?tica, que no debe creerse omnipotente. A su vez, la religi?n tiene siempre necesidad de ser purificada por la raz?n para mostrar su aut?ntico rostro humano. La ruptura de este di?logo comporta un coste muy gravoso para el desarrollo de la humanidad? (CV 56).?

????????? En esta celebraci?n religiosa, seguiremos elevando nuestra acci?n de gracias e insistentes s?plicas por el pueblo argentino. Confiamos que Dios escucha a sus hijos porque los ama, y orienta hacia ?l sus corazones para llevarlos por el buen camino. Para terminar, perm?tanme repetir la breve s?plica que elev? al cielo en la Bendici?n de los Frutos, al comenzar la Vendimia de este a?o, fiesta siempre muy querida por los mendocinos. Rezaba as? en aquella noche a la Virgen de la Carrodilla:?

????????? Mar?a Sant?sima atiende de nuevo esta s?plica filial y llena de esperanza:

????????? - te hemos confiado la Patria, ay?danos a edificarla como buenos ciudadanos y gobernantes
????????? - necesitamos l?deres capaces, honestos y con esp?ritu de servicio??
????????? - no podemos olvidarnos de los pobres y de quienes sufren en su cuerpo y en su ?nimo
????????? - muchas familias y muchos j?venes precisan ser alentados, educados, y sostenidos
????????? - cons?guenos de Dios los valores representados en la tierra buena y la roca s?lida, sobre los cuales edificar nuestra amada Naci?n.?

Mons. Jos? Mar?a Arancibia,?arzobispo de Mendoza

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Publicado por verdenaranja @ 22:47  | Homil?as
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