Martes, 15 de junio de 2010

Comentario al evangelio del domingo duod?cimo del Tiempo Ordinario ? C, publicado en Diario de Avisos el domingo 13 de Junio de 2010 bajo el ep?grafe DOMINGO CRISTIANO.

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Lluvia de encuestas

Daniel Padilla

Unade las caracter?sticas de nuestro vivir actual es la invasi?n de las encuestas. De la misma manera que ha llegado la poluci?n atmos?f?rica, o los productos congelados, o la m?sica delirantemente r?tmica y ruidosa, del mismo modo han proliferado las encuestas. Todo se somete hoy a encuesta: el pasado, el presente y el futuro. Hasta lo futurible: ?ganar?a la Liga tal equipo con otro entrenador que no fuera el actual? Decididamente, no sabr??amos ya vivir sin encuestas. Yo no s? si las encuestas ayudan -o al rev?s- para que formemos opini?n y sepan tomar decisio?nes los dirigentes. No s? siquiera si sirven para que los encuestados progresen como seres pensantes, razonadores, despiertos.

Tampoco s? -aunque a veces lo pienso-, si las encuestas tendr?n como finalidad divertir al personal, tanto a encuestado?res como a encuestados. Lo que s? s? es que, cuando menos lo piense uno, le asalta alguien en la calle -bol?grafo o micr?fono en mano-, y ?zas!, comienza el interrogatorio: ?qu? opina usted sobre los incendios forestales, el SIDA, la corrupci?n? Pues bien. He aqu? que Jes?s tambi?n, un d?a, se lanz? a la calle, en Cesarea de Filipo, y comenz? su personal interrogatorio: ?qui?n dice la gente que es el Hijo del Hombre? No pretendo ana?lizar, ni mucho menos, las contestaciones dadas. Simplemente me planteo unos interrogantes y reflexiones al ritmo del suceso. ?Qu? pretend?a Jes?s? ?Conocer a los encuestados a trav?s de sus contes?taciones, o quiz? conocerse a s? mismo deduciendo, de las opiniones de los dem?s, si estaba acertado o no, en los caminos de la implantaci?n del Reino? ?O quiz? lo que pretend?a Jes?s era que los encuestados se conocieran entre s?? De tal manera que el mutuo conoci?miento les llevara a la comprensi?n, y la comprensi?n al amor. ?Y el amor entre lo hombres -ya lo saben- es lo que se convertir?a en verdadero camino hacia Dios! Jes?s, aunque s?lo consta que en esta ocasi?n se dirigiera en un interrogatorio directo a las gentes, en realidad toda su vida estuvo sometida al variopinto resul?tado de las encuestas. Unos le llamaban Samaritano, cosa mala y reprochable. Otros cre?an que estaba endemoniado. Algunos le ten?an por comil?n y bebedor, porque no ten?a reparo en sentarse a la mesa entre pecadores y publicanos. Otros se debat?an entre el asombro y la incerti?dumbre porque no entend?an c?mo pod?a perdonar los pecados. Es decir, opi?naban todo sobre ?l. Hasta en el momento de morir se bifurcaban sus opi?niones. Mientras los jud?os lo entregaban porque era un malhechor, el centuri?n aseguraba: "Este hombre es el Hijo de Dios". ?ltima y principal reflexi?n: ?qu? despiste tan monumental el de los huma?nos! ?Entonces y ahora! Ya el libro de los salmos hab?a sentencia de nosotros: "?Tienen ojos y no ven. Tienen o?dos y no oyen!". Es claro que as? sucede. Ocurri? entonces: "Vino a los suyos y los suyos no le recibieron", se lamentaba Juan, a?a?diendo: "?Era la luz, pero los hombres prefirieron, las tinieblas a la Luz!".


Publicado por verdenaranja @ 16:28  | Espiritualidad
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